A Malahora se nos adelantó Mateo

Homenaje a un ejemplar ciudadano, demócrata integral y y gran defensor de los DD. HH. que marcó la historia del Cauca y hoy deja un gran vacío

Por: Leandro Felipe Solarte Nates
agosto 01, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
A Malahora se nos adelantó Mateo

Huellas

Las huellas que tu pisas/ piedra a piedra/ han sido caminadas/paso a paso/polvo a polvo/ centímetro a centímetro.

Son mosaicos y mapas/ colores que caminan/ Algunas tienen miedos en los bordes/Otras llevan hogueras como soles.

Hay huellas amorosas/Imágenes lejanas/Patrias en el exilio/Como recuerdo, estalactitas.

Hay huellas lentas/pasos atrapados/huellas que se confunden sin memoria/para dejar el laberinto.

Las huellas hablan/se congregan/ocultan sus secretos en la nieve/se reúnen/conspiran en la playa/escriben sus proclamas en la arena/en las olas se ocultan; y regresan sobre la cresta de los huracanes.

Del libro Coordenadas poéticas de Mateo Malahora.

“¡Hay golpes en la vida tan fuertes…   yo no sé!…” empieza sus Heraldos Negros, Cesar Vallejo, y el que recibo al conocer la muerte de mi amigo y contertulio en las tardes anteriores a la pandemia, es uno de esos garrotazos difíciles de aceptar.

Aunque lo presintiéramos como posibilidad lejana en medio de las bromas que sobre la amenazante huesuda, solíamos compartir en nuestras charlas presenciales y después de la cuarentena, por celular e intercambios por Facebook; desgraciadamente los presagios mortales se hicieron realidad, después que el confinamiento obligatorio y sus temores a salir, agravaron dolencias circulatorias afectándolo desde tiempo atrás, que sumadas al estrés mental, desencadenaron un infarto, que se lo llevó este 31 de julio…  tan de repente, como las carcajadas y chispeantes anécdotas que para romper el hielo y alegrar el ambiente, extraía del sombrero de mago de sus recuerdos, cada que tomaba la palabra captando la atención del corrillo, en una esquina de cualquier calle, en una banca del parque haciéndose embetunar los zapatos, o en cualquier reunión social o cultural, adonde llegaba con su sonrisa de mamagallista y buena vida consumado, además de generoso y desprendido con sus amigos y con desconocidos en dificultades que se encontrara en el camino.

Demócrata Integral y Defensor de los Derechos Humanos, gran parte de su vida la dedicó a luchar por una sociedad más equitativa impulsando la convivencia y procesos de Paz desde cargos como el de Personero Municipal de Popayán y Presidente del Comité de Paz del Cauca, que tan fructífera labor desempeñó, cuando en las montañas del nororiente del Cauca, durante los gobiernos de Barco y Gaviria,  se negociaban los procesos de paz con el Quintín Lame y el M-19.

Durante repetidos encuentros en el campamento de Santo Domingo, estableció una sólida amistad con el asesinado comandante del M-19,  Carlos Pizarro León Gómez, de quien solía contar numerosas anécdotas.

Cuando desde 1998 se desempeñaba como Director de la Defensoría del Pueblo Regional del Cauca, hizo las primeras denuncias sobre la presencia de los paramilitares del Bloque Calima, que tanto altos mandos del ejército de la época, como autoridades civiles, junto a un grupo de empresarios y narcotraficantes, cómplices con ellos, se esforzaban por ocultar.  Al insistir en las denuncias sobre la creciente presencia paramilitar en el norte del Cauca, gracias a un amigo que lo previno de un inminente atentado, debió asilarse en Canadá, donde vivió varios años.

Antes de regresar a su patria, hizo escala en Venezuela, donde además de otro matrimonio con una árabe, en 2009, ganó el premio de poesía Eusebio Sifontes, de la universidad Bolivariana de Venezuela, con el seudónimo de Mateo Malahora, -que por sugerencia del comandante Chávez-, lo acompañó desde entonces firmando sus artículos y poemas.

De nuevo en Popayán, su vida trascurría entre amenas conversaciones con sus amigos, asistencia a conferencias, recitales, eventos culturales, lecturas y escritura de sentidos poemas y sesudas columnas de prensa enviadas al Nuevo Liberal, Proclama del Cauca, Diario del Cauca, Las2orillas y otros medios.

Como una mala trastada del confinamiento obligatorio a los mayores de 70 años, la implacable y democrática huesuda se nos adelantó con el entrañable Mateo Malahora, cuando esperábamos que en cuarentena recopilara sus antiguos, nuevos poemas y memorias para publicar en libros que debieron quedar en el disco duro del computador personal.

¡Hasta siempre! Gran poeta y amigo.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-.
0
3001

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
En redes
La indirecta de Petro a Darío Arizmendi

La indirecta de Petro a Darío Arizmendi

Nota Ciudadana
¿La escuela colombiana nos obliga a ser católicos?

¿La escuela colombiana nos obliga a ser católicos?

Nota Ciudadana
La salsa, ¿un género en vías de extinción?

La salsa, ¿un género en vías de extinción?

Nota Ciudadana
Prólogo a la discriminación racial en el imaginario social norteamericano

Prólogo a la discriminación racial en el imaginario social norteamericano