Pasaron 30 años hasta que los hermanos Juan Pablo y Gustavo Villota tomaran las riendas del Café San Alberto en la ladera de vecina del pueblo de Buenavista donde Gustavo Leyva Monroy y su esposa Melba había comenzado el cultivo. Una historia familiar que estuvo marcada por la muerte temprana de Gustavo y que puso a prueba el tesón de doña Melba como se cuenta en esta nota.
El 9 de abril de 2026, en la ciudad de Cartagena de Indias, se llevó a cabo la premiación de la primera versión de los premios Acodrés Receta Dorada 2026, donde fueron reconocidas las mejores preparaciones con el producto en dos categorías: Turismo Gastronómico y Mejor Café Colombiano.
Preparaciones y recetas original además del buen producto
En el reconocimiento se resalta la excelencia, innovación y el impacto que ha tenido San Alberto entre quienes han contribuido al fortalecimiento de la industria gastronómica en el país. No se trata solo de la calidad del producto, que ya está más que probado sino la capacidad de transformarlo en recetas y preparaciones que muestren originalidad y versatilidad que muestran en sus distintos puntos de venta.
Para los hermanos Villota, este nuevo reconocimiento es una motivación más para seguir con el esfuerzo y la iniciativa de ser un icono mundial en la categoría de café especial. Desde que tomaron las riendas de la compañía, los hermanos Villota siempre han buscado la excelencia y a diario trabajan para que su producto sea el Rey del café.
Según los hermanos Juan Pablo y Gustavo Villota, este nuevo galardón es un reconocimiento al trabajo de toda una generación y tradición familiar que nació en Buenavista Quindío con su abuelo, el señor Gustavo Leyva Monroy, en la década de los 70. El premio que ahora les entrega la Asociación Colombiana de Industrias Gastronómicas Acodrés reafirma la excelencia que ellos han alcanzado en cada etapa del proceso cafetero y los consolida como un referente a nivel mundial en la elaboración de café especial.
Los destinos gastronómicos tuvieron un capítulo especial
En la ceremonia, también fueron premiadas otras destacadas empresas como el restaurante Don Juan B en la categoría de Turismo Gastronómico, localizado en el exuberante Valle de Cocora en el municipio de Salento, en el Quindío donde se conservan unos de los paisajes más emblemáticos de la zona cafetera colombiana.

La empresa de pollos Frisby fundada por los esposos pereiranos Alfredo Hoyos (qepd) y Liliana Restrepo, logró el máximo reconocimiento al Fuego Dorado por sus receta que sigue siendo imbatible en el paladar de los colombianos. Aquí puede leer su historia.
En la categoría Marca Gastronómica Regional del Año, el premio fue para la sazón y el sabor caribeño, otorgado a la matrona Sonia Mena como la mejor cocinera tradicional del país Festival del Frito de Cartagena, festival que ya lleva más de 40 años celebrándose en esa ciudad en el marco de las festividades de la Virgen de Candelaria, en homenaje a las matronas y los saberes ancestrales de la cocina bolivarense. La historia de esta gran cocinera es muy valiosa por haber superado dificultades en medio de la violencia

La competencia entre los cafés fue reñida y aunque el Café San Alberto surgió en 1972 cuando don Gustavo Leyva Monroy, quien compró la antigua finca Alsacia, ubicada en Buena Vista, Quindío y le cambió el nombre a San Alberto, las mayores innovaciones las han conseguido los hermanos Villota que supieron construir sobre lo construido con el resultado que hoy celebran con los 31 reconocimientos obtenidos además del buen negocio que han montado.
Anuncios.


