El primer local de la empresa en Chapinero tenía 30 metros cuadrados, en los que cocinaban el chicharrón que los llevó a la fama. Hoy, Croc S.A.S. tiene 23 años de experiencia en el difícil mercado de los snacks y acaba de ganar la batalla legal por el nombre de su nuevo producto: Don Chicharrón Espirales.
Como parte de su expansión, imaginaron un nuevo sabor y un nuevo producto, pero el nombre, al incluir la palabra “espiral”, tocó la fibra de Nutresa, que tiene un producto llamado Tosti Espiral, lo que los llevó a interponer un recurso ante la Superintendencia de Industria y Comercio: al tratarse de dos productos alimenticios empaquetados y llevar una misma palabra en sus nombres, los consumidores podrían confundirse.
La historia de Croc S.A.S. incluye perseverancia, innovación y oportunidad. Daniel Puerta, hijo del fundador, logró producir un snack de chicharrón que posicionó de a poco y ganó clientes hasta alcanzar 1500 tiendas en Bogotá. A nivel nacional, la marca consiguió presencia en mercados tan potentes como Medellín y San Andrés.
El pleito con Yupi
Para los juristas contratados por Nutresa que pertenecen al bufete Pinzón Pinzón & Asociados, había riesgo para el producto Tosti Espiral por una posible confusión en los nombres al usarse en ambos casos la palabra espiral; sin embargo, los abogados contratados por Crock S.A.S. respondieron que existen suficientes diferencias entre los dos productos como para evitar malentendidos y que el nombrado riesgo no existía.
Luego de escuchar a las partes, los funcionarios de la SIC determinaron en primera instancia que el riesgo era mínimo y dieron la razón a Crock S.A.S., quienes podrán sacar al mercado su Chicharrón Espiral.
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