Mientras la inteligencia artificial avanza con rapidez en tareas de oficina, análisis de datos o programación, los trabajos manuales aparecen como los menos expuestos a su impacto. Así lo muestra el primer informe laboral publicado por Anthropic, la empresa que desarrolla el modelo de inteligencia artificial Claude.
El estudio analizó millones de interacciones reales con este sistema para identificar en qué profesiones la inteligencia artificial ya está participando en tareas laborales. Los resultados revelan un patrón claro: los empleos digitales son los más expuestos, mientras los oficios tradicionales presentan un riesgo mucho menor de automatización.
Los investigadores introdujeron una métrica denominada “exposición observada”, que mide con qué frecuencia la inteligencia artificial interviene en actividades propias de un trabajo. A partir de ese indicador, en Anthropic identificaron los sectores donde el uso de IA sigue siendo reducido.
Los oficios con menor riesgo de ser reemplazados por la IA
El informe muestra que los trabajos con menor exposición comparten una característica central: requieren presencia física, habilidades manuales y adaptación constante al entorno.
Entre los sectores donde la inteligencia artificial participa menos aparecen:
- Instalación y reparación
- Construcción
- Agricultura
- Transporte
- Producción industrial
- Servicios de protección
- Preparación de alimentos
- Mantenimiento de áreas exteriores
- Cuidado personal
- Apoyo en salud
En la práctica, esto significa que oficios como plomeros, electricistas, jardineros, agricultores o cocineros dependen de habilidades que todavía son difíciles de automatizar con software o modelos de lenguaje.
El estudio señala que las tareas físicas y manuales siguen siendo más complejas de replicar con inteligencia artificial, especialmente cuando implican trabajo en espacios cambiantes o contacto directo con personas y herramientas.
Además, muchas de estas actividades requieren tomar decisiones en tiempo real frente a situaciones impredecibles, algo que actualmente sigue siendo un desafío para los sistemas automatizados.
¿El aumento de desempleo por la inteligencia artificial es inminente?
Otro hallazgo del informe es que la capacidad teórica de la inteligencia artificial para automatizar tareas es mayor que su uso real en el mercado laboral, lo que explica por qué el impacto todavía no se refleja de forma directa en las tasas de desempleo.
Sin embargo, los investigadores advierten que el cambio ya comienza a sentirse en algunos sectores. En particular, la contratación de empleos digitales de nivel inicial ha mostrado una desaceleración, mientras que los trabajos manuales continúan dependiendo principalmente de mano de obra humana.
En ese sentido, el informe plantea un escenario llamativo para el mercado laboral: los oficios tradicionales, que durante años fueron considerados menos atractivos frente a carreras tecnológicas, aparecen ahora entre los trabajos con menor exposición al avance de la inteligencia artificial.
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