Iván Duque, en alguna de sus últimas entrevistas, insinuó que a Petro "le dejaría su hp casa pintada", pero en cambio la recibió en medio de vítores y alegría

 - El último desplante de Duque que elevó a Petro al nivel de un prócer de la patriaFoto: Presidencia de la República

La posesión de Petro contrastó a sus seguidores, paradójicamente desposeídos de derechos, con el aferrado y endemoniado establecimiento.

Petro hizo referencias a Cien Años de Soledad. Yo invocaré una obra de la cual hice referencia cuando elegí Personaje del Año 2019: Los Poseídos (Dostoyevski), donde los bandos tenían maestros comunes, y enemigos internos; algunos personajes clave eran Piotr (cuya permutación aproxima Petro), Nicolai e Iván.

|Le puede interesar: La canallada de Mario Hernández contra Gustavo Petro

Anécdotas de esa novela política reencarnaron en nuestro autodestructivo bicentenario: en un escenario polarizado, la intriga, corrupción y traición son protagonistas. Revolución de la revolución, sólo Dios sabe qué sucederá si fracasa Petro, la única esperanza de los «Nadie»; breve digresión, el origen y destino del «Nihilismo» es la «Nada», implicando ausencia de fe, optimismo y camaradería.

Ante sus radicales o ingenuos seguidores, tuvo la gallardía de reconocer que el cambio es incierto, pues incluso las economías supuestamente desarrolladas están colapsando, y, ocultas en el clóset, buscan alternativas a los disfuncionales paradigmas vigentes. Juró no resignar la oportunidad de intentar algo diferente, y advirtió que, pase lo que pase, “se acabaron los no se puede o siempre fue así”.

Duque, abyecto expresidente, culminó su gobierno haciendo más diabluras, y decidió improvisar sabotajes a su sucesor, después de haber apagado los micrófonos a la oposición durante la Instalación del Congreso. Prefirió derrochar los recursos públicos pagados en “pólizas”, para negar la petición de presentar en público un símbolo de Libertad o Revolución, que debería estar expuesto en algún Museo.

Acaso le faltó recrear La Estrategia del Caracol -memoria de la desigualdad y la corrupción -, donde los inquilinos sigilosamente retrasan su desalojo, y, guiados por la indignación, ejecutan una implosión para declarar mediante un mural “Ahí tienen su HP Casa Pintada”.

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Innecesario desplante de Duque, como anfitrión y ante una Plaza eufórica: pudo haber provocado una “Espada de Llorente”. Además, se lavó las manos y dejó con la “encrucijada del alma” a las Fuerzas Armadas “entre la pared” ante Petro, el Pueblo y la Comunidad Internacional. Ese era el payaso autoritario y mal intencionado que dirigía los destinos de nuestro país.

Finalizada la transmisión oficial, los Canales Privados y la Comisión de Regulación de Comunicaciones empezaron a emitir publicidad del antiguo gobierno, demostrando que Duque nunca fue un estadista, y aspira a convertirse en fantasmita opositor.

Coletillas:

  1. La excanciller Ramírez no recibió a Boric en Catam, y EE.UU. envió como representante a Usaid. Para la ceremonia de posesión eliminaron la Alfombra Roja y el término “besamanos”, pero no colombianizaron el juramento, modernizando los “juráis o hiciereis”.
  2. Cometieron el despropósito de incluir en el video del Himno Nacional a Karol G, y presentar una pobre Reforma Tributaria para la “Igualdad y la Justicia Social”, donde prácticamente nadie pagará más, y supuestamente las nadie se beneficiarán, pero el Gini no mejorará de manera relevante.

Anuncios.