Se molestó conmigo una amiga porque escribí en un texto en Las2Orillas que decía que la senadora Sofía Gaviria faltaba a los principios liberales al oponerse en nombre de las víctimas, y representando al Partido Liberal, al Proceso de Paz.
Sigo considerando que esa posición va en contra del anhelo de paz que los Liberales tenemos desde el 9 de abril de 1948, después del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Esa no es una posición liberal. Sin embargo, mi amiga me envió un comunicado con el que la senadora Gaviria le respondió a la columnista Cecilia Orozco que también la había acusado de mismo. En esa publicación la senadora expone sus posiciones y ejecuciones en el Senado sobre diversos temas y quiere demostrar con ello que sus posturas y acciones en el parlamento responden a su formación liberal y que no están alejadas de los postulados del Partido.
Para ser justos hay que reconocer que hay elementos valiosos en la gestión que la senadora Sofía informa en su comunicado, entre los cuales se pueden destacar su trabajo con comunidades indígenas, sus propuestas en favor de la igualdad de género, su oposición a la venta de Isagén, su oposición al aumento del IVA, al que también se opusieron otros liberales, y su proyecto de ley de seguridad alimentaria.
No se puede negar que estas han sido posiciones liberales. En eso tiene razón mi amiga, por eso hago esta corrección.
En lo que no estamos de acuerdo ella y yo es en el tema de víctimas. Ella me dice que los que apoyamos el proceso de Paz estamos del lado de los victimarios. El Liberalismo, como dice mi amiga, siempre ha estado al lado de las víctimas, más que cualquier otro partido. Los Liberales que apoyamos el Proceso de Paz consideramos que los acuerdos de La Habana ponen a la víctimas en el centro del proceso y por eso hay verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. Estar del lado de las víctimas no es esperar que los victimarios reciban cadena perpetua. Tal decisión en nada ayuda a la víctima y como es imposible que la contraparte la acepte, entonces no habría acuerdo y habría nuevas víctimas apareciendo cada día.
La paz es el más alto bien de una sociedad y por lo tanto es el más importante y primer valor que todos los Liberales debemos defender, AUNQUE EXIJA SACRIFICIOS. De la paz depende, más que de cualquier otra cosa, el tipo de vida que tendrán nuestros hijos. En ese sentido como Liberal espero de todos nuestros representantes en Congreso de la República que trabajen para establecerla y consolidarla. Sin ella, ni los proyectos de la senadora Sofía ni los de nadie podrán tener un desarrollo pleno.