La votación del presupuesto 2027, que esta vez superó los 630 billones de pesos, se terminó a las 3 la madrugada del pasado 20 de octubre. De los 107 senadores solo votaron 58. Aún así, sin la bancada del Pacto presente, el presupuesto del presidente De la Espriella y su ministro de Hacienda, Miguel Gómez, tuvo luz verde. La celebración del gobierno que lleva casi tres meses en el poder duró poco. Una senadora petrista aguó la fiesta.
La senadora del Pacto Histórico, Esmeralda Hérnandez detectó una inconsistencia insalvable para la aprobación del Presupuesto General de la Nación 2027. Denunció que la Cámara de Representantes votó una versión distinta del artículo 65 en comparación con lo aprobado en el Senado. Al existir diferencias entre las dos plenarias y vencimiento del término legal sin surtir la Comisión de Conciliación exigida por la Constitución, el trámite legislativo quedó viciado.
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El camino político de Esmeralda Hernández de mano de los Romero, la familia de su esposo
Esmeralda Hernández nació en Bogotá y creció en Bosa, un sector popular del sur occidente. Estudió administración pública en la ESAP y sin tener experiencia en cargos públicos en 2012 aspiró a la Alcaldía local de Kennedy, cuando Gustavo Petro era el alcalde Mayor y luego en 2016, con Enrique Peñalosa en el Palacio de Liévano, lo intentó en Suba. Pero en ninguna quedó elegida.
Tras el primer fracaso político en Bogotá, Hernández, armó maletas y aterrizó en Nariño, muy lejos de la capital, donde su cuñado Camilo Romero era gobernador por el partido Alianza Verde y su suegro Ricardo Romero era el alcalde de Ipiales. Trabajó como consultora en la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional - Usaid y para la Federación Nacional de Departamentos-Nariño en 2016
La hoy senadora Hernández conoció a Camilo Romero mucho antes de casarse con Pablo Romero. En 2010 trabajó para Camilo Romero cuando este llegó al Congreso, como senador de Polo Democrático. Allí comenzó su carrera política y su relación con los Romero, que se volvió familiar.
En 2017, Esmeralda Hernández quiso llegar al Senado con el aval de la Alianza Verde y la bendición de su cuñado, el exgobernador Romero. Pero no le alcanzó y regresó a Bogotá, donde coronó la Alcaldía de Teusaquillo.

En 2021, un año después de ser elegida, renunció para volver a aspirar al Senado como parte del equipo político de Camilo Romero con el aval de Colombia Humana. A través de una lista cerrada quedó elegida senadora, Romero por su parte, marchó al año siguiente como embajador a Argentina, cargo al que renunció en marzo de 2025 para aspirar a la presidencia de Colombia en 2026, sin embargo, renunció a su candidatura en febrero de 2026 para apoyar la campaña de Iván Cepeda.
La senadora Esmeralda Hernández se ha consolidado dentro del Congreso de la República como una de las principales voceras de las causas animalistas, promovió los proyectos de ley que han prohibido las corridas de toros y las peleas gallos.
Es a su vez, coautora el proyecto de ley enfocado en vetar la exploración y explotación de hidrocarburos mediante fracturamiento hidráulico (fracking) en el país, y el proyecto para restringir de forma definitiva la aspersión aérea o uso del químico glifosato y sus derivados en la erradicación de cultivos de uso ilícito.
Tras el despiste que reveló la senadora Hernández en la aprobación del Presupuesto, el Congreso de la República emitió un comunicado en el que se confirma el error, lo que hunde la aprobación en el Legislativo del proyecto presentado por Miguel Gómez, ministro de Hacienda. La alternativa para su aprobación es mediante la expedición de un decreto presidencial.
Días antes, la misma senadora Hernández había denunciado que dicho Presupuesto recortaba $1,2 billones, es decir un 36,3 %, de los recursos destinados al Ministerio de Ambiente y aumentaba en un 53,6 %, es decir 5,6 billones, el dinero destinado para el Ministerio de Minas y Energía.
Sin embargo, el hecho de que sea un 26,17 % más alto que el presupuesto para la vigencia de 2026 (un incremento equivalente a $ 131,7 billones) ha sido objeto de críticas por ser incoherente con la promesa de un choque de austeridad en la campaña y la reducción del gasto público del hoy presidente Abelardo De La Espriella.
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