Davivienda, entidad vinculada a la familia Cortés, se enfrentó al Banco Popular, que hace parte del Grupo Aval, por un símbolo. La controversia llegó a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que, en primera instancia, consideró viable conceder el registro solicitado por Davivienda para la marca Mixta P.

La entidad buscaba proteger una marca que, según la solicitud, podría agrupar servicios relacionados con tecnología, finanzas, telecomunicaciones y desarrollo de software. El trámite se produce mientras Davivienda avanza en la integración de las operaciones del antiguo Scotiabank Colpatria, hoy identificado como DAVIbank.
Davivienda presidida por Javier José Suárez Esparragoza, reportó utilidades por 1,13 billones de pesos para la primera mitad de 2026. La entidad lleva más de una década impulsando procesos de automatización y transformación digital. A nivel de grupo (Colombia y Centroamérica), Davivienda ha destinado presupuestos de inversión que superan los $250 millones de dólares enfocados en desarrollos tecnológicos, ciberseguridad, automatización de procesos operativos y modernización de canales de atención digital.
En principio, Davivienda esperaba que el registro ante la SIC avanzara sin mayores obstáculos. Sin embargo, la solicitud fue objetada por abogados contratados por el Banco Popular, quienes argumentaron que la marca podía generar confusión entre los clientes de ambas entidades. A su juicio, la aprobación podía llevar a algunos usuarios a creer que los símbolos comerciales correspondían al mismo banco, pese a que Davivienda y Banco Popular son entidades independientes.
El Banco Popular hace parte de los negocios financieros del Grupo Aval desde 1996, cuando fue adquirido por medio de la sociedad Popular Investments S. A. Antes de esa operación, la entidad era estatal. La compra fortaleció la presencia de Luis Carlos Sarmiento Angulo en el sistema financiero colombiano y se enmarcó en la expansión de los negocios bancarios que posteriormente se articularon en el Grupo Aval, junto con el Banco de Bogotá, el Banco de Occidente y AV Villas.
Luis Carlos Sarmiento Angulo dejó la junta directiva del Grupo Aval en manos de su hijo Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez en marzo de 2024, el mismo año en que el Banco Popular inició un profundo refrescamiento organizacional y tecnológico de la mano de la presidencia de la exministra de minas, María Fernanda Suárez. Bajo su dirección la entidad ha enfatizado la incorporación de herramientas tecnológicas como los pagos mediante códigos QR y Bre-B, el sistema de pagos inmediatos que apunta a facilitar las transacciones. Según los datos aportados, estas iniciativas podrían beneficiar a cerca de 1,6 millones de clientes y 68.000 empresas.
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En la disputa por Mixta P, los apoderados por Davivienda defendieron la existencia de diferencias suficientes entre los signos y sostuvieron que era poco probable que se produjera un malentendido. La controversia enfrentó los argumentos sobre la protección de la identidad comercial con la evaluación del posible riesgo de confusión para los consumidores.
Tras estudiar las posiciones presentadas, la SIC declaró, en primera instancia, infundada la oposición del Banco Popular y concedió el registro de la marca mixta a favor de Davivienda. La SIC concluyó que el diseño gráfico, los elementos mixtos y la composición de conjunto del signo de Davivienda contaban con suficiente distintividad propia y no incurrían en causales de irregistrabilidad respecto a los antecedentes del Banco Popular.
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