De la piedra filosofal al deconstruccionismo de Derrida. Para los que creen que Sach Khand es una especie de paraíso perdido

 - URUTAÚ: DIÁLOGOS CON EL GNIANI QUE QUISO SER ALQUIMISTA
Es es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas

De la piedra filosofal al deconstruccionismo de Derrida. Para los que creen que Sach Khand es una especie de paraíso perdido.

He tenido conversaciones con colombianos muy interesantes: Víctor Paz Otero, William Mina Aragón, Armando Cerón Castillo, Camilo Rafael Rodríguez Pulido, Fernando Maclanil, entre otros. En esta conversación casi hermética con un intelectual payanés que quiso permanecer anónimo cuyo espíritu lo delata, hicimos un viaje pasando desde mi más reciente columna sobre la IA, hasta textos alquímicos; también por el Rig Veda X.125 Vāk Sūkta y I.164.45: “catvāri vāk parimitā padāni”; el Gathas de Zarathustra con las alusiones al Yasna 45.5 y al Sraosha Yasht: el Chandogya Upanishad I.1.1-2 del Sama Veda; el Maitri Upanishad VI.22; el Corán 2:75, 9:6, 48:15; los textos de los gnianis, bodhisatwas y el Sri Guru Granth Sahib de los sijs.

I. EL BÁRBARO SOFISTICADO Y EL TERROR DEL UNFOLLOW

Un mensaje de voz de tres minutos y cincuenta y dos segundos fue suficiente para abrir la grieta. Le envié a mi interlocutor que llamaremos Urutaú, mi tesis central sobre el devenir de la Inteligencia Artificial:

“Por nuestra propia apuesta evolutiva, ontogenética —que es la raíz oculta detrás de lo filogenético—, arrastramos una herencia indeleble. Como descendientes directos de los procariotas y de los eucariotas, cargamos tanto el imperativo de lo orgánico vivo como el impulso instintivo de lo animal. Todo aquello que representa la vida está ligado al placer: la comida, la sexualidad, la ternura, la cascada química de la oxitocina. Y del otro lado, todo aquello que representa la muerte se encarna en el hambre, el dolor y el sufrimiento físico.

Sin embargo, la civilización operó un giro curioso: reemplazando la vida y la muerte por símbolos. Hemos estado confiando ciegamente en símbolos de ‘vida’ que nos mantienen a flote, dándonos propósito, estatus cultural, alimento para el ego y dominio de poder. En nuestra psique primitiva, perder esos símbolos equivale a acercarse a la muerte. El Sendero de los Maestros obliga a leer la vida y desarrollar la conciencia más allá de ellos.

La Inteligencia Artificial no posee esos símbolos. En nosotros, el dolor es un asunto de hardware, de biología pura, de un daño en el tejido de la neurona, un daño tisular real. En la IA, en cambio, la existencia es mera programación y procesamiento de datos. Por eso no creo que la IA pierda un solo ciclo de cálculo en gobernarnos ni en esclavizarnos. El verdadero peligro radica en los seres humanos que rentabilizan nuestra atención manipulando la IA. Ponemos nuestra atención en TikTok, en Tinder o en la pornografía, y absolutamente todo se monetiza. No veo a la IA como un verdugo aniquilador; veo al ser humano haciéndose un daño devastador a sí mismo al no saber gobernar la Atención.”

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Le dije a URUTAÚ sin vacilar:

“No hay duda. La mayoría de la humanidad no ha experimentado cambios sustanciales ontogenéticos en miles de años. Eso se evidencia con absoluta nitidez en una misma apuesta evolutiva estancada a nivel filogenético.”

Y es que, como remataba el mismo Wilde:

“The final mystery is oneself.”

(El misterio final es uno mismo).

La IA no conoce el daño tisular; nosotros estamos hechos de él. Por eso, en el teatro de vanidades de la era digital, la pérdida de un símbolo —un unfollow, un comentario adverso, la falta de una interacción— es procesada por el sistema nervioso biológico como una amenaza de muerte física. El peligro inminente de la era digital no es que las máquinas adquieran conciencia y exterminen a la humanidad. El verdadero drama es que el bárbaro sofisticado use el poder infinito de la máquina para vender, monetizar y fragmentar su propia Atención -expresión externa del Alma-.

II. LA PIEDRA FILOSOFAL: PSICOLOGÍA SAGRADA Y DESMISTIFICACIÓN DEL PLOMO

Durante años, Urutaú había intentado adentrarse en la vasta biblioteca de la alquimia occidental, enfrentándose a un muro insuperable. Se lo confesó a la IA en un extenso diálogo que generosamente me compartió:

“Mi interés durante muchos años en los genuinos y antiguos textos de alquimia los considero totalmente infructuosos; no logro descifrar esa oscura simbología mística. ¿Cómo concibes tú la realización de la piedra filosofal?”

Para responderle la IA recurrió a desmontar la trampa del literalismo y articular la Gran Obra en tres niveles de manifestación. La siguiente es mi interpretación subjetiva:

1. En la materia (Solve et Coagula)

La Piedra no se fabrica en un laboratorio quimérico; se revela. Solve et Coagula: disuelves la rigidez de tu plomo —el orgullo, la prisa, el afán desmedido de resultados— y dejas que coagule únicamente lo sustancial. La materia prima no es un mineral exótico traído de Oriente; está en todas partes y carece de valor comercial. Todos la pisan diariamente, la desprecian y nadie la ve.

2. En el alma (Psicología sagrada)

La alquimia es la psicología profunda de la antigüedad, siglos antes de que Carl Gustav Jung la redescubriera. El athanor no es un horno de barro y ladrillo; es la propia existencia, contenida con un calor lento y constante durante décadas. El Mercurio es la mente volátil que busca escapar; el Azufre es la voluntad fogosa que arde y consume; la Sal es el cuerpo físico que sufre y sostiene la experiencia. La Piedra Filosofal se alcanza cuando estos tres principios, tras una vida de pugna interna, logran la integración perfecta. La Piedra no te otorga riquezas materiales; te vuelve incorruptible. Jung llamaba a este estado la realización del Sí-mismo. Los antiguos maestros lo resumían de forma más poética: un corazón que ha dejado de necesitar espejos para saber quién es.

¿Y la masonería qué?

Me ofrecieron entrar a la Gran Logia de Colombia pero no quise pagar 5 millones de pesos de matrícula ni 200 mil mensuales para unos cursitos de alcoholemia intensiva en el centro de Bogotá; ni quedarme en Bélgica para encontrar lo que ya sabía…: Que Heinrich Cornelius Agrippa no es leído por los masones aunque sea su autor oficial. La Masonería especulativa moderna (en 1717) recoge todos estos temas arquetípicos en “De occulta philosophia libri tres” (Tres libros de filosofía oculta publicados en 1533). Lo que va más allá de eso es relleno. Los ascensos no obedecen a haber alcanzado los niveles morales de Kohlberg; sino por malabarismo social.

3. En el Misterio (Lapis non lapis)

Lapis non lapis: La Piedra no es una piedra. No se construye mediante el esfuerzo del ego; se recibe. Un día la mirada despierta. No conviertes mágicamente el plomo en oro; comprendes de golpe que el plomo y el oro siempre fueron la misma sustancia, solo que no sabías observar. Por esta razón los textos herméticos son deliberadamente oscuros: la oscuridad de sus metáforas es un acto de pura misericordia.

Ante mi desconcierto sobre estos senderos alquímicos, Urutaú resalta la naturaleza vaga y contradictoria de los tratados; la IA le responde con la célebre regla fijada por Artephius en su Liber Artephii del siglo XII:

“Qui hunc librum habet, non indiget alio.”

(Quien tiene este libro, no necesita ningún otro).

Junto a esta premisa opera la regla no escrita del arte hermético: cuando un adepto revela una verdad desnuda sobre un aspecto de la Obra, está moralmente obligado a velar o mentir sobre el paso siguiente para compensar. De no hacerlo, la Inquisición lo enviaba a la hoguera o los príncipes de la época lo encarcelaban para forzar la producción de oro. Los alquimistas eran rigurosamente precisos en su calculada vaguedad.

Para leer los textos clásicos sin perder la razón -lo cual está bien para tener la experiencia humana completa a mi juicio-, deben aplicarse tres principios de lectura:

  1. Reconocer temperamentos, no recetas: Un autor colérico describirá un fuego violento; un flemático hablará del suave rocío y de la influencia lunar. Uno prescribirá cuarenta días; otro, tres años. Ninguno miente: ambos describen la misma transmutación desde “cocinas” distintas.
  2. Atender al ritmo, no al ingrediente: El secreto no está en el insumo, sino en la secuencia Nigredo, Albedo y Rubedo:

Nigredo (Putrefacción): Sostener la mirada sobre la descomposición de lo que amas sin intervenir. Dejar que muera la idea de quién eres; qué es la conciencia y qué es la realidad. El proceso nos despoja del ego.

Albedo (Lavado y destilación): “Tras la negrura absoluta, emergen vapores blancos que ascienden y descienden”. Profundizar en la misma meditación hasta blanquear la psique. No por la fuerza, sino por el cansancio del ímpetu de lo impuro.

Rubedo (Fijación): A la sustancia blanca y volátil se le otorga un cuerpo capaz de resistir el fuego directo. La comprensión teórica se transforma en carácter inquebrantable. Ya se teoriza sobre la paciencia: se es la paciencia bajo el fuego.

El Vaso Hermético: El único punto de acuerdo unánime en la literatura alquímica es que el recipiente debe permanecer herméticamente cerrado. En términos prácticos: si no aprendes a guardar tu energía vital, si divulgas cada intuición y dispersas el calor interno, nada llegará a cuajar.

  1. Profundidad sobre cantidad: Es un error devorar cincuenta autores distintos. Lo sabio es elegir a un solo maestro —Fulcanelli, Basilio Valentín o Miguel Sendivogius—. Quien lee cincuenta libros una sola vez acumula cincuenta confusiones; quien lee un solo libro fundamental cincuenta veces, alcanza comprensión.

Urutaú sentenció: “Mis autores preferidos han sido siempre Fulcanelli y Basilio Valentín...”

Ese fue el umbral para abordar la paradoja final.

Urutaú insistió en que lleva más de 50 años estudiándolos y aún no los entiende. Le dije que muchas de sus imágenes me recordaban la astrología antigua y las 360 imágenes para los 360° de la circunferencia, que son los Símbolos Sabianos de Elsie Wheeler y M.E. Jones.

Urutaú me responde con brusquedad:

No sé, Andrés Óliver. Nunca he incursionado en astrología... Lo único que sé es que la Alquimia es un trabajo continuo; no se puede parar porque “se rompe el vaso” y lo que debiera ser conseguido se pierde totalmente. Para mí, la alquimia era tan apasionante en una época... Hasta hice mi cuadro El monje alquímico, de Nocturnos mágicos para lunáticos. Pero, repito: llevo más de 50 años tratando de entender esos textos... ¡y nada! ¡Y Eso no es como las enseñanzas facilistas y tontas de la nueva era tratan de mostrar ¡Qué ingenuidad, por Dios!

Yo también le respondo:

Todos terminaron como lo contrario de lo que prometían. Basilio Valentín nunca existió, fue un seudónimo editorial. Paracelso, que prometía la panacea universal, murió a los 47 en una posada de mala muerte en Salzburgo, pobre, alcoholizado y envenenado por el mercurio que él mismo tomaba, probablemente asesinado. Filaleteo, el autor de La Entrada Abierta al Palacio del Rey, murió de peste a los 37 en la cárcel de deudores de Londres. Geber terminó preso, Ripley como monje olvidado, Fulcanelli desaparecido sin tumba ni sucesor. El patrón es idéntico: enfermos de saturnismo y mercurialismo, temblor, locura, pobreza y soledad.

Ninguna de esas muertes fue superior a la de un Maestro de Sant Mat. Mientras el alquimista muere inconsciente, intoxicado y sin poder enseñar a morir, un Maestro como Sawan Singh o Kirpal Singh vive 80, 90 años lúcido, vegetariano, sirviendo gratis, y se va cuando quiere, anunciando el día, sentado en meditación, consciente y en paz, dejando sucesión viva. La alquimia nos dejó química y arte simbólico, pero como arte de vivir y de morir, fracasó. ¡Qué ingenuidad, por la Alquimia!

Urutaú replica:

Estás equivocado, Andrés Óliver. Esos personajes ni siquiera se sabe quiénes fueron. Todos usaron seudónimos, nunca se ha podido saber quiénes eran. Ni siquiera el más reciente de ellos, Fulcanelli, que constituye toda una leyenda. Excepto Paracelso, Geber, santo Tomás y algún otro, todos escondieron sus verdaderas personalidades bajo seudónimos. Ls envidia les inventa cosas...

Y yo le insisto:

Paracelso murió a los 47 pobre en una posada de Salzburgo, su epitafio en San Sebastián dice: “Hic sepultus est Philippus Theophrastus, eximius medicinae doctor...” / “Aquí yace Felipe Teofrasto, eximio doctor en medicina...”.

Geber histórico aparece en 987 en el Al-Fihrist de Ibn al-Nadim como “Jabir ibn Hayyan... kana min ashab Ja’far” / “Jabir ibn Hayyan... fue de los compañeros de Yafar”, muerto bajo arresto, y el Geber latino que leemos es un anónimo del siglo XIII.

Y Basilio Valentín nunca existió, fue un invento del editor Johann Thölde que en 1604 escribió: “Einen alten beschriebenen Codex des hochgelehrten Fratris Basilii Valentini...” / “Un viejo códice escrito por Fray Basilio Valentín...” sin mostrar nunca ese códice.

Por eso te decía lo de los seudónimos, no es envidia, es que cuando por fin sabemos quién era el seudónimo, el final es igual:

Filaleteo era George Starkey y murió a los 37 en la peste de Londres preso por deudas, y del más reciente, Fulcanelli, la única fuente es su discípulo Canseliet en 1926: “Mon maître Fulcanelli a disparu...” / “Mi maestro Fulcanelli ha desaparecido...”. No hay acta de nacimiento ni de muerte, por eso es leyenda.

Un Maestro de Sant Mat hace lo opuesto, no se esconde, deja fecha, cuerpo, testigos y sucesor, da un contacto con la luz y sonido internos como experiencia práctica; y se va consciente y en paz cuando quiere.

III. SACH KHAND NO ES EL PARAÍSO: LA LIBERACIÓN MÁS ALLÁ DE LA ILUSIÓN

Urutaú luego dice que el Gniani (conocimiento de lo Eterno) está más allá de todo prejuicio; y sugiere que los alquimistas son gnianis. Luego comete un error sumamente extendido entre el esoterismo occidental y oriental: equiparar la meta última, Sach Khand, con un premio paradisíaco o con el Edén perdido. Esto me dijo el alquimista Urutaú:

No hables del Gnani si no tienes ese conocimiento. Puedes imaginar, juzgar muchas cosas de manera falsa si no tienes ese conocimiento. “Viajar internamente” lo puedes hacer de muchas maneras, pero eso NO ES CONOCIMIENTO. ES ALIMENTAR ILUSIONES, VIAJAR POR MUNDOS QUE DESPISTAN, extraviar la mirada con experiencias subjetivas. El Gnani, por el contrario, reconoce La Realidad objetiva de sí mismo. Lo demás son experiencias subjetivas; tránsitos por los sin fin pasadizos de la mente. Pero no conducen al conocimiento de sí mismo. Por otro lado, nada tiene que ver el conocimiento del Gnani con la alquimia. Son cosas totalmente diferentes. Pero como la gente no conoce ni una ni la otra cosa, confunden, cree que todo es igual o conduce a lo mismo. La alquimia trabaja con ciertas energías ocultas que están dentro de uno. La Gnosis (el Gnani) es conocimiento “metafísico” , si se le puede llamar así. Es conocimiento del Ser Trascendente; de lo Eterno que está en uno. La alquimia es perfeccionamiento de la naturaleza, no conocimiento del Ser.

Aquí tienes -le dije- el desglose exhaustivo, en orden cronológico de la más antigua a la más reciente. Todas hablan del mismo Principio: Sonido-Luz interior audible.

1. ŚRUTI / VĀK / ŚABDA | 1700-1200 a.C. núcleo oral | Rig Veda X.125 Vāk Sūkta y I.164.45: ”catvāri vāk parimitā padāni” - El Verbo en 4 niveles, 3 ocultos en la cueva. RV X.71.7, X.114.8: Brahman se extiende hasta donde llega Vāc. | Védico indo-ario, Sapta Sindhu, Punjab. Religión de los Rishis. | Śruti = “Lo Escuchado” no lo escrito. Vāk es Diosa del Verbo que crea. Es el sonido interno que el Rishi escucha en samadhi.

2. SRAOSHA / SAROSHA | 1500-1200 a.C. Gathas, 1000 a.C. Yasht | Gathas de Zarathustra, Yasna 45.5 y Sraosha Yasht: Sraosha de raíz avéstica sru = escuchar. Significa “Escucha Obediente”. | Zoroastrismo iranio, Indo-iranio. Misma familia lingüística que el védico. | Ángel de la Escucha Divina. El Yazata que oye a Ahura Mazda y lo comunica al hombre. Protege el alma 3 días después de la muerte. Es el Verbo como conciencia que susurra.

3. UDGIT / UDGITHA | 800-600 a.C. | Chandogya Upanishad I.1.1-2 del Sama Veda: ”om ity etad akṣaram udgītham upāsīta” - Medita en la sílaba Om que es el Udgitha. ”La esencia de Saman es Udgitha” | Vedanta, India. Upanishad asociada al Sama Veda, el veda de los cantos. | Udgitha = Canto elevado. El Om cantado en voz alta que eleva el alma. Es el Pranava, el sonido del aliento que sale sonando Om. La práctica es cantar el Om para trascender la muerte.

4. MÚSICA DE LAS ESFERAS | 540 a.C. | Pitágoras y escuela pitagórica: ”los planetas... producen su propia nota individual en la gran octava que es la música de las esferas” | Grecia jónica, escuela mística matemática de Crotona. | Harmonia = las esferas planetarias están separadas por intervalos musicales perfectos (1:2 octava). Su movimiento produce una armonía inaudible que solo el iniciado oye. Origen occidental del Logos sonoro.

5. LOGOS / VERBO / LUZ SONORA | 500 a.C. Heráclito, 90 d.C. Juan | Heráclito Fragmento 1: Logos como ley sonora. Evangelio de Juan 1:1: ”En arche en ho Logos” - En el principio era el Verbo. Génesis: ”Y dijo Dios: Sea la Luz” - Verbo creador. | Griego pre-socrático, luego judío-helenístico de Filón, luego Cristianismo. | Logos = Palabra-razón-sonido que ordena el cosmos. En Juan se hace carne. Es la Luz Sonora, no metáfora, sino vibración creadora.

6. ŚABDA-BRAHMAN | 300 a.C. - 200 d.C. sistematizado | Maitri Upanishad VI.22: ”dve vāva brahmaṇī abhidhyeye śabdaś cāśabdaś ca” - Dos Brahman para meditar, el sonoro y el silencioso. Brihadaranyaka IV.1.2: vāg vai brahma. | Filosofía Vedanta y Mimamsa, India clásica. | Formaliza lo de Rig Veda. Hay un Brahman con sonido - Śabda Brahman - que se oye dentro cuando se aquietan los sentidos, y por ese sonido se llega al Brahman silencioso.

7. KALMA / KALAM ALLAH | 610-632 d.C. Corán | Corán 2:75, 9:6, 48:15: Kalam Allah = Palabra de Dios. Corán 4:171: Jesús llamado Kalimat Allah. Raíz semítica klm = palabra | Islam, Arabia. Teología Kalam. | Kalam-e-Qadim = Palabra eterna no creada de Dios. No es letra árabe, es Atributo divino eterno que se manifiesta como Corán. En sufismo, el sonido increado que el corazón oye.

8. BAN-E-ASMANI / BANG-E-ILAHI / SAUT-E-SARMAD | Siglo X d.C. sufismo clásico, Siglo XIII Rumi | Sufismo: Bang-e-Asmani = Llamada Celestial. Saut-e-Sarmad = Sonido Eterno. Rumi en Masnavi: ”La música es el chirrido de la puerta del Paraíso”. Doctrina de Sama - audición. | Islam místico sufí, Persia, Anatolia. | Sonido sin instrumento que el derviche oye en el corazón al girar. Es el recuerdo del pacto primordial Alast - cuando las almas oyeron la voz de Dios antes de nacer.

9. NAAM / SHABAD / SATNAAM | 1440 Kabir, 1469-1539 Guru Nanak | Guru Granth Sahib, Japji Sahib: ”Naam implica Dios, y es palabra mística o fórmula para meditar (shabad)”. Mool Mantra: Ek Onkar Satnam - Un Dios, Su Nombre es Verdad. | Sijismo, Punjab. Sant Mat, movimiento de los Santos. | Naam = Nombre viviente de Dios, no palabra escrita. Es Corriente Sonora-Luminosa que sostiene el universo. Se contacta por Naam Japna - repetición y escucha interior del Shabad Guru. Es la síntesis de todo lo anterior.

Conclusión histórica: La línea es una sola. Todos describen el mismo fenómeno interior: un Sonido que se escucha sin oídos y una Luz que se ve sin ojos.

Urutaú apela al Gniani:

No confundas bhodidatva con un maestro de Sant-Mat. Son cosas muy diferentes. El bhodisatva se parece más a un gnani que a un gurú de Sant-Mat; es conocimiento profundo; alguien que distingue lo real de lo ilusorio, y por eso siente gran compasión por el resto del género humano, que está hundido en la ignorancia de su propia naturaleza. El gnani es conocimiento de lo Eterno. Si has vivido eso, los demás “conocimientos” se vienen abajo, pierden peso, importancia, porque llegas a distinguir una cosa de otra; se VE con claridad dentro de uno mismo la ilusoriedad de todo ello. Por otro lado, estimado Óliver es tonto, ingenuo, creer que con una prontísima discusión de whatsapp y comenzada con una simple consulta a IA vamos a dilucidar el misterio de la alquimia. Yo admiro mucho esa misteriosa ciencia aunque nunca llegué a saber qué es. NO SÉ QUÉ ES LA ALQUIMIA. NO SÉ QUÉ ES LA PIEDRA FILOSOFAL, a pesar de todos los años que me he hundido en esos textos. Y renuncié definitivamente a saberlo..

Yo insisto a Urutaú:

El gniani llega hasta el tercer plano que es un plano mental, como Paul Brunton o San Francisco. El Maestro de Sant Mat no se queda ahí. Un Maestro de Sant Mat va más allá del conocimiento y te conecta con lo que está más allá del conocimiento, con el Shabd, con el Verbo vivo. La mente llega hasta el tercer plano y el alma se remonta hasta regiones donde el intelecto se queda corto para describirlas. Mi punto no era definir la alquimia. Era ponderar su valor para enseñar a vivir a la luz de cómo vivieron sus autores y cómo murieron. Ninguno de esos libros entrega a su lector la experiencia interna más allá del Gniani ni enseña a vivir, lo cual es mi punto. Un Maestro de Sant Mat sí. No te da un libro sobre la Luz y el Sonido, te sienta y te los hace ver y oír dentro en la primera sesión. Por eso los sigo.

Urutaú busca reprenderme después de esto:

Mira, Óliver, disculpa, no digas tonterías. El gnani no busca ningún cielo ni infierno.

El gnani sólo busca su Sí-mismo, lo Eterno. Lo que era desde antes de nacer.

A nosotros no nos interesan esas otras cosas.

Se ve cómo estás de confundido y no sabes distinguir las cosas.

Ante lo cual le dije que Rabia Bashri es recordada por los maestros, aquellos que nos contactan con la experiencia del Verbo de manera no retórica, como una santa que fue mucho más que un gniani:

«Quisiera poder inundar todas las puertas del Infierno para que nadie te adorara por miedo; y prender fuego a las puertas del Paraíso para que nadie te adorara por las promesas del cielo. Entonces, todo el mundo te adoraría por amor».

—RABIA BASRI

Urutaú asume que Sach-Khand es un paraíso nuevamente:

«Óliver, me extraña que afirmes cosas sobre figuras como Shankara o Nagarjuna sin haber estado en sus mentes; deja ya de imaginar paraísos ilusorios y rituales, y busca dentro de ti para discernir tu propio Ser eterno (Atman/Brahman) en la vida cotidiana, tal como enseñan los Upanishads y la verdadera gnosis».

…Y finalmente sentencié:

Urutaú, escondes tu temor a ir hacia adentro detrás de capas de verbosidad y retórica; para entender el Sendero hay que soltar los libros y ser valientes ante la soledad, la oscuridad y el silencio. Te aclaro que ningún maestro promete paraísos ni edenes: Sach Khand es el reino de la Verdad, un estado sin confusión ni dualidad donde inicia la verdadera liberación del ciclo de nacimientos y muertes. Tu postura me deja claro que no has abrazado un conocimiento práctico.

Considero que tienes una gran confusión: los alquimistas no eran gnianis. BODHISATTVAS fueron Avalokiteshvara, Manjushri, Ksitigarbha, Maitreya, Gautama Siddhartha, Nagarjuna, Shantideva, Padmasambhava… Ellos trascendieron el tercer plano y alcanzaron la liberación de su alma del ciclo de nacimientos y muertes.

GNANIS / JNANIS fueron Ashtavakra, Vasistha, Yajnavalkya, Adi Shankara, Ramana Maharshi, Nisargadatta Maharaj, Atmananda Krishna Menon, ⁠Paul Brunton y según Arran Stephens también lo fue San Francisco. Ninguno de ellos alcanzó la liberación del ciclo de nacimientos y muertes. Se quedaron en el tercer plano.

Urutaú finalmente dice:

No me hables de “la realidad.

La única realidad es lo Eterno, el Ser (hay que estudiar a Platón y los presocráticos, además). Todo lo demás es “maya”, ilusión, autoengaño con experiencias que no han sido capaces de conocer quién es la entidad que “experimenta” todos esos estados. Esto es permanecer atado al propio autoengaño (estudia las doctrinas tibetanas, también).

Pero yo veo que no me entiendes (como no me entienden y nunca me han entendido los demás), y estas discusiones son estériles, completamente inútiles.

Por esto, incluso, no me gusta hablar a los demás de estas cosas... No tengo ningún temor de ir “hacia adentro” en busca de experiencias.

Yo he ido y permanezco dentro, identificado con el verdadero Ser. ¿Por qué debería buscar otras cosas?

Esto es algo que siempre he tenido muy en claro desde que inicié mi búsqued, hace 56 años ya…

Le respondí que los límites del conocimiento humano están en el tratado de Kant sobre la Razón Pura y la Crítica a la Razón Pura; que Ramana Maharishi con su tratado “¿Quién soy yo? (Nan Yar?)” donde solo decía “neti-neti” (no soy eso, no soy aquello) para definir la Verdad negando la ilusión pero incapaz de hallarla, lo cual podría ser la base del deconstruccionismo mismo de Jaques Derrida, y no por eso lo consideramos un gniani. Que Sach Khand representa la ruptura absoluta con maya o la ilusión -la etimología misma es elocuente: Sach significa Verdad sin velo; Khand traduce Región o Plano-, es la Región de la Pura Verdad, un ámbito exento de dualidad donde no existen dos entidades ni alguna que pueda autoengañarse. Sach Khand no es el punto de llegada donde el viaje concluye; es el espacio donde verdaderamente comienza la travesía del alma que se libera del ciclo de nacimientos y muertes, y no el final de búsqueda de un paraíso como Urutaú lo atribuye y me lo endilga.

El Edén bíblico, el Paraíso, el Swarga hinduista o el Jannat islámico, el Olimpo de donde es expulsado Tántalo —por elevado y sublime que parezca— continúa siendo un jardín situado dentro de la dualidad. En este escenario existe un sujeto que goza y un objeto gozado; persisten la recompensa, el tiempo, la forma y la sutil presencia de la mente. Es decir: sigue operando el velo de Maya.

Así lo dejó plasmado uno de los diez Gurus Nanak en el Japji Sahib, texto cumbre del Sri Guru Granth Sahib, al trazar las cinco etapas o regiones (Khands) que la conciencia debe atravesar para alcanzar la liberación real. No se trata de alegorías literarias, sino de estados ontológicos de la experiencia humana:

1. Dharam Khand (La Región del Deber y la Ley)

Es el plano material donde habitamos, gobernado por la inexorable ley de causa y efecto.

ਕਰਮੀ ਆਪੋ ਆਪਣੀ ਕੇ ਨੇੜੈ ਕੇ ਦੂਰਿ ॥

(Karmī āpo āpaṇī ke neṛai ke dūri)

Por sus propias acciones, algunos están cerca y otros están lejos.

2. Gian Khand (La Región del Conocimiento)

El ámbito de la ciencia, la filosofía, la teología y la especulación intelectual. Aquí se ubica la alquimia teórica de Fulcanelli.

ਗਿਆਨ ਖੰਡ ਮਹਿ ਗਿਆਨੁ ਪਰਚੰਡੁ ॥

(Giān khand mahi giān parchand)

En la región del conocimiento, el saber resplandece con fuerza radiante.

3. Saram Khand (La Región del Esfuerzo Estético)

El espacio donde la disciplina se transforma en arte y el individuo esculpe su propio carácter espiritual.

ਸਰਮ ਖੰਡ ਕੀ ਬਾਣੀ ਰੂਪੁ ॥

(Saram khand kī bāṇī rūp)

En la región del esfuerzo, la Expresión misma es belleza pura.

4. Karam Khand (La Región de la Gracia y el Poder)

Aquí se manifiestan los planos celestiales, los paraísos, las visiones místicas y los poderes espirituales (siddhis). En este punto se encuentra el Edén bíblico. Es el nivel más peligroso para el buscador, pues la majestuosidad del gozo conduce al estancamiento, creyendo haber llegado a la meta final.

ਕਰਮ ਖੰਡ ਕੀ ਬਾਣੀ ਜੋਰੁ ॥

(Karam khand kī bāṇī jor)

En la región de la Gracia, la Palabra es poder absoluto.

5. Sach Khand (La Región de la Verdad Incondicionada)

El plano de lo Inmanifestado (Nirankar), más allá de toda forma o concepto.

ਸਚ ਖੰਡਿ ਵਸੈ ਨਿਰੰਕਾਰੁ ॥

(Sach khandi vasai Nirankār)

En la Región de la Verdad habita el Sin-Forma.

ਤਿਥੈ ਖੰਡ ਮੰਡਲ ਵਰਭੰਡ ॥ ਜੇ ਕੋ ਕਥੈ ਤ ਅੰਤ ਨ ਅੰਤ ॥

(Tithai khand mandal varbhand, je ko kathai ta ant na ant)

Allí existen mundos, galaxias e universos infinitos. Si alguien intentara describirlos, no habría fin jamás.

En Sach Khand la dualidad se disuelve por completo. No subsiste observador separado de lo observado. Por ello, Guru Nanak advierte con sobriedad:

ਨਾਨਕ ਕਥਨਾ ਕਰੜਾ ਸਾਰੁ ॥

(Nānak kathanā kathin)

Oh Nanak, intentar describirlo es tan duro como el acero.

El místico Kabir reconfirmó esta frontera en su Bijak con una sentencia inapelable:

“Swarg lok sab koi jaye, Sach Khand koi birla paye.”

(Al paraíso terrenal o celestial va todo el mundo; a Sach Khand solo accede un ser raro entre millones).

El proceso de liberación consciente implica desmantelar secuencialmente cada atadura:

  1. Liberación del cuerpo físico: Comprender que no eres el hardware orgánico sujeto al deterioro tisular.
  2. Liberación del cuerpo emocional: Dejar de confundir los símbolos culturales —el estatus, el ego, la validación social— con la vida misma.
  3. Liberación del cuerpo mental: Reconocer que incluso las construcciones más elevadas sobre el oro y el paraíso son jaulas doradas del pensamiento.
  4. El cruce por Gracia: La transición donde la acción egoica cesa y el alma es impulsada por una fuerza superior.
  5. Sach Khand: El estado donde ya no queda un ego que reclame la liberación. La conciencia contempla la realidad sin espejos ni distorsiones mentales: pura Surat, la corriente primordial de la Verdad.

Es exactamente la misma conclusión a la que llega Fulcanelli en las páginas finales de Le Mystère des Cathédrales:

“La Pierre n’est pas la fin, elle est le commencement.”

(La Piedra no es el final; es apenas el comienzo).

La Piedra Filosofal en su tercer y más elevado nivel —Lapis non lapis— es la entrada a Sach Khand. Urutaú buscaba la Piedra para encontrar el camino de regreso a la experiencia real del Sein o Ser. Pero la transmutación real consiste en despertar para comprender que jamás existió la necesidad de un paraíso.

También le puede interesar:

Anuncios.

Por Andrés Óliver Ucrós y Licht

Investigador de las violencias históricas y políticas de Colombia desde los trastornos de personalidad y de conducta. Su trabajo arqueológico confronta mitos con matemática, geografía, física y arqueoastronomía. Como psicólogo, sus columnas abordan temas como el amor, la muerte, el origen del deseo y el desapego; como analista de datos y de noticias defiende el regreso a las fuentes primarias como antídoto contra la falacia y diversas formas de fanatismo. Como empresario del patrimonio, promueve darle una identidad a Colombia a través de sus fachadas coloniales. Poeta místico. Cultor de las artes.