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Desde hace más de un mes los grandes medios de comunicación nos han tenido con un gran publirreportaje, una especie o mezcla de reality y novela al mismo tiempo alrededor de la trágica situación de salud de Lucas Murillo, un niño de siete años.
Cuando observamos con algo de detenimiento la situación del niño Lucas, y ahora la aparición de un caso igualmente terrible y sensible como es el caso del señor Andrés Hoyos, nos resulta pertinente preguntar, ¿Qué está pasando con la salud, qué persiguen estas historias, y a quienes beneficia? pues no parece ser una cuestión espontánea sino por el contrario algo pensado y fabricado para mantener la atención del público y para influir ideológicamente y sentimentalmente en la población colombiana.
Dicho lo anterior, nos servimos de la película bastante conocida, protagonizada por Denzel Washington, John Q. Para colocar de manifiesto unas diferencias profundas entre una y otra historia. Pues desde luego es muy distinto pedir que exigir, mendigar que luchar, y humillarse y humillar a tener dignidad. Colombia para ser República necesita dignidad.
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