Durante décadas, el apellido Mejía ha estado asociado a negocios como el comercio minorista, la tecnología, los electrodomésticos y el sector automotor. Desde la estructura empresarial de Corbeta, la familia paisa ha construido marcas y cadenas de tiendas que hacen parte del paisaje comercial colombiano.
Ahora hay una apuesta que ha crecido con mucho menos ruido: la belleza y el cuidado personal. Se llama Nihlo y nació en 2010 dentro de Alkomprar, una de las unidades de negocio de Colombiana de Comercio S.A. Corbeta. La idea era entrar en una categoría distinta a las que tradicionalmente habían identificado al grupo y desarrollar productos propios para el cuidado personal de los colombianos.
Quince años después, Nihlo ya no es solamente una línea de productos que aparece en los grandes almacenes de Corbeta. La compañía tiene tiendas propias, presencia en puntos de Alkomprar, Alkosto y Éxito, una plataforma de comercio electrónico y tres marcas con las que ha buscado cubrir diferentes segmentos del mercado de belleza y cuidado personal.
Es una expansión que ha ocurrido sin el ruido de otros nombres de la industria. Y precisamente ahí está la particularidad de la apuesta de los Mejía: aprovechar una infraestructura comercial que ya existe para entrar poco a poco en un negocio diferente.
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De Alkomprar a las tiendas propias
Nihlo no fue el primer intento de Corbeta por desarrollar negocios propios alrededor de sus canales de venta. La compañía ya había explorado esa fórmula en categorías como tecnología, audio, video y electrodomésticos.
La apuesta con Nihlo siguió una lógica parecida. En lugar de limitarse a comercializar marcas de terceros, Corbeta creó su propio portafolio de cuidado personal y comenzó a distribuirlo a través de su red comercial.

Para dirigir la compañía, Manuel Santiago Mejía puso al frente a Paula Andrea Fernández, administradora de negocios de la Universidad EAFIT, con formación adicional en instituciones como INALDE Business School y Florida International University.
Fernández, además, ha ocupado cargos directivos, entre ellos la gerencia de Mercadeo de Organización Corona. Posteriormente, creó Quality Mentoring.

De cafés en pueblos al creciente comercio electrónico
El crecimiento de Nihlo también comenzó a verse físicamente. Para 2022 ya contaba con tiendas propias en lugares como Santafé Medellín, Puerta del Norte en Bello, San Nicolás en Rionegro y Paseo Villa del Río en Bogotá, además de presencia en tiendas Alkomprar, Alkosto y Éxito.
Con el tiempo, el negocio dejó de depender únicamente de los locales físicos. Hoy Nihlo cuenta con su propia plataforma de comercio electrónico y asegura tener cobertura en más de 930 municipios de Colombia, una cifra que le permite aprovechar la capacidad logística y comercial que existe alrededor del ecosistema de Corbeta.
No obstante, hay un dato que obliga a ponerle contexto al tamaño real del negocio: no existe una cifra pública consolidada de ventas de Nihlo que permita establecer cuánto representa frente a los grandes jugadores de la industria de belleza en Colombia.
Por eso, más que hablar de una posición determinada en el mercado, el dato relevante es la plataforma desde la que está creciendo.
La propia Corbeta incluye a Nihlo entre las marcas y establecimientos que comercializa a través de sus canales físicos y electrónicos, junto a negocios como Alkomprar, Alkosto, AKT, Kalley, Ktronix y Royal Enfield.
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Tres marcas para meterse en la belleza
La estrategia de Nihlo no se quedó en una sola marca. El grupo desarrolló Sienna, Magenta y Magno, con las que buscó dividir su oferta según las necesidades de diferentes consumidores.
Sienna está enfocada principalmente en el skincare y el cuidado facial, corporal y capilar. Su catálogo incluye protectores solares, sérums, productos con ingredientes como vitamina C, ácido hialurónico, niacinamida y retinol, además de productos para el cabello y el cuerpo.
Magenta apunta al público femenino con productos de cuidado corporal, fragancias y maquillaje, mientras Magno está dirigida al cuidado personal masculino, con productos corporales, capilares y faciales.
La estructura permite que Nihlo tenga presencia en varias categorías sin tener que construir una sola marca para todos los públicos. En otras palabras, los Mejía no entraron a la belleza con un único producto, sino con un pequeño portafolio de marcas propias.

Ese es uno de los elementos que explica el crecimiento del negocio. Un consumidor puede encontrarse con Nihlo en una tienda propia, descubrir sus productos en Alkomprar o Alkosto, comprarlos en línea y, dentro del mismo ecosistema comercial, encontrar una oferta que va desde un protector solar o un sérum hasta fragancias y productos de cuidado masculino.
Por ahora, no hay cifras públicas suficientes para medir qué tan lejos ha llegado Nihlo frente a las compañías tradicionales de belleza. Sin embargo,la apuesta ya tiene una estructura definida: Corbeta puso una marca propia de cuidado personal dentro de su enorme red comercial y, con Sienna, Magenta y Magno, lleva más de una década construyendo un negocio que hasta ahora había pasado relativamente desapercibido.
La belleza, un mercado que no suele aparecer cuando se habla de los negocios de los Mejía, lleva años siendo parte de ese portafolio.
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