Kasia Morales, en Leticia, representa los emprendimientos que los bancos buscan financiar mientras el nuevo Gobierno apuesta por bioeconomía y conservación

 - La empresaria indígena que encarna la nueva apuesta de la banca y del gobierno entrante por la Amazonía

Kasia Morales es una microempresaria indígena de la etnia Bora, en la Amazonía, que dirige KASIA Turismo de Bienestar y Artesanías, en Leticia. Su negocio produce mochilas tejidas a mano con fibra de palma de chambira y pigmentos naturales extraídos de semillas, hojas y arcillas. Su taller tiene el sello de Negocio Verde de Corpoamazonia y funciona también como espacio de transmisión de técnicas de tejido y tinturado a mujeres, jóvenes y niños de su comunidad.

La empresaria indígena que encarna la nueva apuesta de la banca y del gobierno entrante por la Amazonía
Además de generar empleo en la comunidad Bora a la que pertenece, Kasia Morales ha hecho de su proyecto una academia informal que transmite y preserva sabiduría ancestral.

Su historia coincide con la entrada de la banca a una Amazonía que durante años tuvo un acceso limitado al sistema financiero. Bancamía la ha acompañado en el fortalecimiento de su empresa, capacitación y educación ambiental. Además, la presenta como ejemplo del microempresario que busca atender en la región, donde la entidad ya tiene más de 16.000 clientes. Su emprendimiento genera empleo directo para siete mujeres de su comunidad.

Dicho movimiento adquirió una nueva dimensión el 11 diciembre de 2025, cuando el banco emitió un Bono Amazonía por $80.000 millones, suscrito íntegramente por BID Invest. La operación fue la primera de este tipo emitida por una entidad financiera privada en Colombia y, según BID Invest, también la primera a nivel mundial.

Los recursos están destinados a ampliar el acceso al crédito para micro y pequeñas empresas de municipios amazónicos. Los $80.000 millones equivalen a unos US$22 millones. En ese sentido, es una operación pequeña frente a la escala que busca alcanzar el programa regional: el BID proyecta emitir hasta US$1.000 millones en Bonos Amazonía. El bono colombiano representa, por lo tanto, apenas 2% del objetivo.

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La estrategia no es exclusivamente colombiana. El BID y el Banco Mundial desarrollaron conjuntamente las directrices para estos instrumentos, con criterios destinados a financiar proyectos que apoyen la transición hacia una Amazonía con cero deforestación neta, beneficien a las comunidades y preserven el ecosistema.

En noviembre de 2025, el propio BID realizó una emisión de US$100 millones, la primera de su programa. Además, explicó que esperaba nuevas emisiones de terceros. Brasil ya estudiaba emitir sus propios Bonos Amazonía. El programa contempla a Brasil, Colombia y Perú.

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Ecuador, por su parte, ya ha utilizado otro mecanismo financiero para la conservación de su Amazonía: en 2024 realizó una operación de deuda por naturaleza de US$1.000 millones que permitió liberar recursos para conservación y destinar cerca de US$460 millones al Programa Biocorredor Amazónico. Aunque no es un Bono Amazonía del mismo programa del BID, muestra que la región está explorando distintas fórmulas para convertir la conservación en una operación financiera.

El giro de Minambiente para la Amazonía

El segundo componente de la historia está en el cambio de orientación del Ministerio de Ambiente. Durante el gobierno de Gustavo Petro, la política amazónica tuvo entre sus instrumentos centrales Conservar Paga, un programa que entrega incentivos a familias, comunidades y organizaciones que se comprometen con la conservación y restauración de bosques. En octubre de 2025, el Ministerio anunció su ampliación hasta diciembre de 2026, con una meta de 9.000 familias y unas 350.000 hectáreas.

La llegada de Fabio Arjona, nuevo ministro, plantea un énfasis adicional: convertir la biodiversidad en una fuente de actividad económica. Antes de asumir el cargo, Arjona dijo que una de sus prioridades sería hacer de la bioeconomía un renglón importante para Colombia y que la biodiversidad del país debía traducirse en beneficios para la población. También habló de fortalecer mecanismos de financiación.

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Arjona recibió en Leticia el informe La Paradoja Amazónica: un activo climático global con poco retorno local, entregado por el expresidente Iván Duque y su equipo, quienes se reunieron con el nuevo Minambiente en su primera visita a la región selvática.

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El expresidente Iván Duque y el nuevo Minambiente tienen una relación de vieja data. En la primera visita de Arjona a la Amazonía, recibió de manos de Duque el documento "La paradoja amazónica".

La relación del ministro y el ex presidente es de vieja data. En 2024, Arjona acompañó a Duque en el lanzamiento de su libro Nuestro Futuro, que condensa su visión medioambiental, en la Filbo de 2024. De hecho, Carlos Alberto Frasser y David Felipe Olarte, quienes estuvieron en Minambiente durante el gobierno de Duque, regresaron como secretario general y viceministro con la llegada de Arjona a la cartera.

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Por su parte, el documento plantea, precisamente, la escasa llegada de capital a la región y la necesidad de conectar proyectos amazónicos con recursos financieros destinados a conservación y desarrollo. La nueva orientación no supone abandonar la conservación. La idea planteada por Arjona es que la biodiversidad puede convertirse en una fuente de ingresos y oportunidades para las comunidades, mediante actividades como bioeconomía y ecoturismo, mientras se mantiene la política de protección ambiental desde el Gobierno.

Chambira, tradición y negocio

Desde niña, Kasia Morales aprendió de su abuelo, quien tejía canastos para conservar la masa de yuca y le enseñaba que en aquellos recipientes también podía guardarse la sabiduría ancestral. Años después, dicha herencia la inspiró a crear su propio emprendimiento de mochilas artesanales, elaboradas con tela de corteza de árbol y tintes naturales que obtiene de plantas cultivadas en el corazón de la selva.  

La empresaria, entonces, representa la nueva apuesta del Gobierno nacional y la banca regional y mundial desde un emprendimiento construido alrededor de conocimientos transmitidos por su comunidad. Morales aún vive en la Comunidad Indígena Patio de Ciencias Dulces (Leticia).

Además, su empresa no se limita a la producción familiar. El taller se convirtió en un espacio de formación para profesores universitarios y estudiantes. Kasia también cuenta con el reconocimiento de Negocio Verde, obtenido con acompañamiento en el proceso de formalización empresarial.

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La exitosa empresaria indígena encarna una apuesta financiera y gubernamental que se mide principalmente en bonos, millones de dólares y políticas públicas. Su emprendimiento conecta una economía indígena, basada en conocimientos de la selva, con una banca que comienza a crear instrumentos específicos para financiar empresas amazónicas y con un Gobierno entrante que plantea hacer de la biodiversidad una fuente de desarrollo.

 - La empresaria indígena que encarna la nueva apuesta de la banca y del gobierno entrante por la Amazonía
La banca mundial y el Gobierno entrante coinciden en su intención de desarrollar proyectos financieros con sostenibilidad ambiental en la Amazonía nacional,

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