La frase es de George Orwell y yo no puedo estar más de acuerdo. Un poco más allá, hay que aclarar que lo que hacemos los que escribimos columnas de opinión en modo alguno significa verdad revelada ni noticia y mucho menos una sentencia. Nuestros artículos son opiniones, pero las opiniones tienen que ser sobre hechos. Lo que el lector interprete de cada columna es asunto in pectore, pero algo de noticia debe haber y yo voy a hablar del presidente Abelardo de la Espriella, aunque me lluevan centellas y truenos.
Un periodista colombiano dijo desde el extranjero que a Abelardo hay que darle cien días para hacerle un balance y pienso que no puede estar más equivocado. Eso no está en ninguna ley ni de este ni del inframundo. Un gobernante se elige para que ejecute, no para que haga, como hipócritamente en su momento justificó la revista Semana “un año de aprendizaje”. Se elije para que gobierne, decida y resuelva, no para que haga lo que en psicología científica se llama Aprendizaje por Ensayo y Error.
A este presidente lo reciberon el mundo político y la naturaleza con una serie de eventos que desde ninguna óptica se pueden tomar a la ligera: El congreso de la república en un acto de defensa propia, no le permitió el capricho de tomar posesión en una guarnición militar. En el mismo orden, el congreso no le eligió el presidente del senado que él quería y tampoco al Contralor General de su gusto…
Mientras pasa esto en lo político, Colombia recibe un duro castigo de la naturaleza con ese terrible terremoto que nos ha herido en las fibras más profundas del alma; que nada tiene que ver con el advenimiento de Abelardo, pero que Abelardo tiene que afrontar y en mi opinión lo está haciendo de una manera tan regular, que hasta el olvidable expresidente Duque parece experto frente a él, teniendo en cuenta que a Duque le tocó la pandemia y peor manejo imposible.
Duque aprovechó el regalo que le hizo Uribe (nada menos que la presidencia de la república) para cumplir todos sus sueños húmedos de adolescente:
Vistió con el uniforme completo del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios; se disfrazó de policía en Bogotá; de militar ruso en Tolemaida; de campesino en Boyacá; de turista cuatrimotero en la destrucción de Providencia) se disfrazó de presidente y al fin, se ha terminado por poner su verdadero traje: Un músico frustrado que siempre quiso ser Disc Jockey…

Como diría David Sánchez Juliao, así, peludo, barbudo y bacano…
Pero este al menos fue paulatino, Abelardo parece tener bastante prisa.
Ignoro las razones técnicas (No quiero pensar que fueron políticas) que tuvo Abelardo para ponerle frenos a las ayudas humanitarias que de inmediato, con México a la cabeza, se le ofrecieron para venir a apoyarnos en esta cruenta emergencia natural, porque hasta donde sé, los fenómenos naturales no tienen distingo político, pero este gobierno, que no quiso hacer empalme de ninguna clase, fue recibido con un terremoto sin una cabeza al mando de su confianza de la UNGRD (Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos y Desastres) estaba el encargado del gobierno anterior y los bochinches que hay entre este que entra y aquél que sale no valen un párrafo, porque se trata de vida y supervivencia, de damnificados y de huérfanos, de viudas y ancianos en la desgracia total…
Es inexplicable que este presidente, sin percatarse de que estaba al aire, llegue como una reina de belleza lanzando besos al público, con una sonrisa que parecía indicar que venía de ganarse un concurso y simulando un saludo militar que no existe (Entre otras cosas porque ni el Servicio Militar prestó y porque el saludo se hace sin expresiones faciales; menos con una sonrisa de esas) al punto que su propio vicepresidente tuvo que avisarle que se pusiera serio, que estaban al aire desde hacía rato…
De un vehículo todo terreno, cuya marca aprovechó para hacer publicidad al donárselo a su esposa, Abelardo hizo un show de tal idiotez que ni siquiera la llamó por su nombre, sino que le dice: “Primera Dama” para que ella anuncie que se lo dona al Chocó. Y la gobernadora del Chocó les hace eco con un video que debe tener a Duque temblando de la envidia, porque le salió mejor a ellos que el de él con su cuatrimoto en Providencia…
Del ministro del interior, hablar ya en sí mismo es un fastidio. Ese niño que nunca supo lo que pasaba en el Chocó porque “Allá no hay señal” se lamenta de que no le duelen los seres humanos muertos ni heridos tanto como “Los colegios tan bonitos que se destruyeron” no merece ni siquiera un análisis (Pienso que el diálogo entre Ulises y Aquiles en le Hades debe ser un poema romántico comparado con lo que se dirían Luis Carlos Galán y Lara Bonilla el ver lo que sus hijos hicieron con sus apellidos…)
El Oligofrénico Lara que desde antes de posesionarse ya había perdido dos pulsos en el congreso, pide tabletas digitales y clases virtuales para los niños del departamento del que nada sabía porque “allá no hay señal…”
Ese chiste se cuenta solo.
En una catástrofe natural lo que importa es rescatar al mayor número de personas en la menor cantidad de tiempo posible.
Este gobierno optó por retrasar todas las ayudas que de inmediato se ofrecieron, al parecer por un protocolo internacional; pero hay que ser muy bruto para pedir alimentos Kosher cuando el herido se está muriendo de hambre, así sea un pobre colombiano, un musulmán o un hebreo. Y eso me lleva a un tema delicado y tenebroso…
En medio de la tragedia, apenas en su tercer día como presidente, Abelardo de la Espriella ha convertido a Colombia en el segundo país del mundo, junto con Estados Unidos que lo hizo en el primer mandato de Trump, en efectuar un reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán. Sorprendentemente, la Cancillería emitió el comunicado de anuncio horas después del terremoto en el país que ha dejado al menos, según el balance oficial de la UNGRD este 16 de agosto tras terremoto de 7,4 en Colombia: 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos.
Eso no fue todo. También Abelardo metió su larga nariz en el Sahara, porque Colombia reconoció formalmente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y congeló las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
¿Es en serio?
¿Qué necesidad perentoria tenía Colombia de ponerse en contra de toda la ONU en los temas de Israel y el Golán con Siria (La ONU jamás ha aceptado esa soberanía y el único país que la aceptó desde 2019 fue Estados Unidos, mediante una proclamación firmada por el presidente Trump)?
¿Era necesario desatender a los damnificados del terremoto para que Abelardo expresara la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental? Esta postura fue adoptada inicialmente en diciembre del 2020 bajo la administración de Donald Trump. Y solo lo acompaña la Colombia de Abelardo en el planeta hoy.
Esas dos gracias dejan a Colombia sola ante el mundo, acompañada de unos Estados Unidos que Trump está llevando feliz, al fin de su decadencia…
En Geopolítica y tal vez sin una tragedia nacional como la que estamos pasando en Colombia, donde claramente se ha rechazado la ayuda de países que no se alinean con Trump, quizá esto sería comprensible; después de todo con la CIA uno tiene derecho a sospechar hasta del 5 a 0 de Colombia contra Argentina…
La liga Árabe Fue fundada el 26 de marzo de 1945, en El Cairo, por siete Estados: Egipto, Irak, Transjordania, Líbano, Arabia Saudí, Siria, y Yemen del Norte. Actualmente, la Liga cuenta con 22 miembros, y esta decisión de Abelardo no les hace ni una pizca de gracia.
Las Naciones Unidas nunca han acompañado a Trump en estas decisiones. Solo Abelardo lo ha hecho. Y esperemos las consecuencias, porque América Latina en bloque opina lo contrario de Abelardo. Ni siquiera Milei y Bukele se han atrevido a hacerlo…
Pero estas decisiones externas en contraste con las idioteces internas hacen pensar en lo peor.
Porque esto no tiene lógica interna. ¿Qué le tienen guardado a este presidente, que hace este ridículo mundial de espaldas al dolor de su pueblo en desgracia?
¿Qué le guardaban a Ossama, a Sadam, a Noriega?
¿Qué le guardan a Trump?
Y le recuerdo a este presidente que por mucho que se le succione el trasero al presidente de los Estados Unidos; él también está succionando otro en oriente medio; también hay que recordarle la forma en que terminaron aquellos...
Quizá hoy no le importe, pero esto cuando dura, dura 4 años y su primera semana no augura que vaya a terminar muy bien.
El Dólar se acerca a la barrera psicológica de $2.900 pesos…
¿Con qué nos piensa salir ahora que se nos olvide el terremoto?
¿Firmes como la gelatina, o el guardado es muy grande?
Y se posesionó frente a un rabino isarelí…
En serio, ¿Qué contiene esto?
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