Las luces del escenario vuelven a encenderse para Alejandro Palacio cada tarde desde que Rafael Orozco, el ídolo regresó a la programación de Caracol Televisión el 22 de julio. En la pantalla, que comparte junto a la hoy Primera Dama de Cali, Taliana Vargas, aparece con la sonrisa, la energía y la voz del legendario cantante vallenato. Sin embargo, fuera de ella la historia tomó un camino completamente distinto.
El hombre que protagonizó una de las “bionovelas” más recordadas de la televisión colombiana terminó enfrentando una batalla silenciosa contra su propia salud, una situación que explica por qué su presencia en la pantalla chica se hizo cada vez más esporádica.
Durante años, Palacio pasó de los sets de grabación a las tarimas. El recorrido por escenarios de Colombia y otros países se convirtió en su rutina diaria. Las maletas reemplazaron los camerinos, las madrugadas se hicieron frecuentes y las comidas dejaron de tener horarios. Poco a poco, sin advertirlo, el ritmo de vida que exigía su carrera comenzó a pasarle factura.
Del éxito televisivo de Rafael Orozco al diagnóstico inesperado
Cuando el país lo veía interpretando a Rafael Orozco, pocos imaginaban que tiempo después el artista tendría que enfrentar un cambio radical en su estilo de vida. En una conversación con el programa La Red, Alejandro Palacio contó que recientemente fue diagnosticado con hipertensión, una noticia que lo sorprendió por su edad y que llegó después de varios años acumulando hábitos poco saludables.
El artista atribuyó esa condición al aumento de peso que experimentó tras la pandemia y a las exigencias de las giras musicales, donde los horarios cambiantes terminaron alterando su alimentación, su descanso y su rutina diaria. El confinamiento de 2020 también tuvo un efecto determinante. La suspensión de conciertos frenó la actividad del sector musical y, según relató, ese periodo de inactividad derivó en un descuido físico del que le costó salir.
Con el paso de los meses comenzaron a aparecer las señales de alerta. El aumento de peso dejó de ser un asunto únicamente estético para convertirse en un tema médico. Fue entonces cuando recibió una instrucción clara: debía adelgazar para mejorar su calidad de vida y reducir los riesgos asociados a la hipertensión.
Una transformación construida con disciplina
El cambio no ocurrió de un día para otro. Alejandro Palacio tuvo que modificar una rutina que llevaba años acompañándolo. Las pastas y los dulces, alimentos que él mismo reconoce como sus mayores debilidades, comenzaron a desaparecer de su dieta, mientras el ejercicio se convirtió en una obligación diaria más que en una alternativa.
Los resultados empezaron a verse con el paso de los meses. El cantante aseguró que ha perdido entre ocho y diez kilos durante los últimos seis meses, un proceso que ha estado acompañado por una alimentación más estricta y actividad física constante. Dicha transformación también tuvo efectos que fueron más allá de la apariencia.
Sobre la tarima volvió a sentirse cómodo con su imagen. En casa, el descanso empezó a ser diferente. Incluso problemas cotidianos, como los fuertes ronquidos que alteraban el sueño de su esposa, disminuyeron gracias a la reducción de peso y a los nuevos hábitos que adoptó tras conocer su diagnóstico.
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