El 31 de diciembre de 2026, cuando termina el contrato de los derechos de transmisión que tiene Win Sports, el canal perderá la exclusividad como único operador autorizado para transmitir el Fútbol Profesional Colombiano. Es un negocio redondo que ha sido beneficioso para la Organización Ardila Lülle y para el conglomerado argentino Grupo Werthein. Para tener una idea de su dimensión, en 2025 el canal superó el millón de suscriptores pagos. Sin embargo, su reinado podría estar cerca de terminar.
Para la licitación del nuevo contrato, que comenzó el pasado 30 de abril de 2026, el canal estaría dispuesto a presentar una oferta cercana a los 91 millones de dólares. Aun así, tendrá que enfrentarse a otros grupos interesados en quedarse con las transmisiones del campeonato colombiano, considerado el contenido deportivo más valiosos del país.
Entre los competidores aparece RTVC, entidad dirigida por Hollman Morris. La propuesta del sistema público estaría alineada con la idea del gobierno de Gustavo Petro de democratizar el acceso al fútbol. La intención sería que los ciudadanos puedan ver los partidos de manera gratuita y no tengan que pagar el plan más económico de Win Sports, cuyo valor ronda los 37.900 pesos mensuales e incluye acceso a la plataforma digital.
Desde el exterior también se menciona una posible propuesta del conglomerado Disney, uno de los gigantes mundiales del entretenimiento deportivo. La compañía, que tiene como director ejecutivo a Josh D’Amaro desde marzo de 2026, cuenta con la capacidad financiera para presentar una oferta sólida ante la Dimayor. La apuesta de los empresarios estadounidenses estaría orientada a fortalecer ESPN, una de sus marcas deportivas más reconocidas en América Latina.
ESPN transmite más de 700 eventos deportivos cada mes en la región y hace parte de Disney desde 1996, cuando la compañía realizó una de las adquisiciones más exitosas de su historia. Durante años, el canal deportivo fue considerado una auténtica mina de oro para Disney. Entre 1996 y 2015 generó decenas de miles de millones de dólares y ayudó a financiar otras inversiones y producciones del conglomerado.
El proceso de licitación apenas comienza y no se descarta la llegada de nuevos interesados. Todos los oferentes deberán garantizarle a la Dimayor una modernización de las transmisiones del fútbol colombiano. El nuevo operador tendrá que integrar nuevas tecnologías, adaptarse a las actuales formas de consumo deportivo y aumentar de manera significativa los ingresos de los clubes. Con el contrato vigente, cada equipo recibe entre 1,25 y 1,5 millones de dólares anuales por derechos de transmisión.
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