En medio del aumento de los aranceles de Estados Unidos a varios países, entre ellos algunos de Asia, se produce la visita de Trump a China. La tensión se refleja en distintos frentes: Pekín impuso restricciones a la exportación de tierras raras y, en respuesta, EE. UU. impuso un arancel del 100 % a ciertos productos provenientes de China.
En ese contexto, el presidente Trump no viajó solo a China. Junto al mandatario estuvieron el secretario de Estado, Marco Rubio, y un grupo de altos ejecutivos de Estados Unidos. A la llegada de la delegación estadounidense estuvieron presentes el vicepresidente chino, Han Zheng; el embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng; y el viceministro chino de Exteriores, Ma Zhaoxu.
La lista de empresarios que viajaron con Trump la conforman Jane Fraser (Citi); Tim Cook (Apple); Elon Musk (Tesla); Brian Sikes (Cargill); Larry Fink (BlackRock); Kelly Ortberg (Boeing); Ryan McInerney (Visa); Chuck Robbins (Cisco); Jacob Thaysen (Illumina); Jim Anderson (Coherent); Sanjay Mehrotra (Micron); Cristiano Amon (Qualcomm); Michael Miebach (Mastercard); Dina Powell (Meta); David Solomon (Goldman Sachs); H. Lawrence Culp (GE Aerospace) y Stephen Schwarzman (Blackstone).
Para los altos ejecutivos es clave lograr acuerdos comerciales directos. En otras palabras, buscarían reducir aranceles y suavizar tensiones económicas, especialmente en sectores de tecnología y manufactura. A manera de ejemplo, Elon Musk tiene en China una megafábrica de vehículos Tesla de alta tecnología, donde se pueden fabricar casi un millón de carros Model 3 y Model Y. No es el único interesado en suavizar tensiones.
Tim Cook y Apple tienen en el gigante asiático parte de su producción. El 87 % de los celulares de la marca son elaborados en China y, en total, Apple ha invertido más de 275 mil millones de dólares en instalar fábricas en ese país. Un importante porcentaje de los computadores de la marca también se ensamblan allí; no obstante, Apple ha buscado trasladar plantas de producción a India y Vietnam.
Otro objetivo del presidente Trump con este viaje es “abrir” el mercado chino a las compañías estadounidenses. China tiene uno de los mercados más importantes del mundo: cuenta con mil millones de consumidores y dispone de 958 millones de compradores en la web.
El presidente de Estados Unidos y su homólogo Xi Jinping esperan alcanzar acuerdos importantes.
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