En la biblioteca municipal del pueblo de Pajarito, de Boyacá, se hacen vacaciones a un ritmo distinto, lecturas en voz alta, con 29 niños se hizo un viernes diferente. La literatura escuchada y leída rompe los miedos en la educación de los jóvenes. Como docente queda incentivar esas situaciones de confianza, para hacer del lenguaje, una mejor arma social de paz. Anuncios. Anuncios..
En la biblioteca municipal del pueblo de Pajarito, de Boyacá, se hacen vacaciones a un ritmo distinto, lecturas en voz alta, con 29 niños se hizo un viernes diferente. La literatura escuchada y leída rompe los miedos en la educación de los jóvenes. Como docente queda incentivar esas situaciones de confianza, para hacer del lenguaje, una mejor arma social de paz.