"Colombia después de Petro", de Hernando Gómez Buendía

 - Un libro para “poner a pensar a Colombia”

Colombia después de Petro de

Como dice el prólogo: “Este no es un libro sobre el gobierno de Gustavo Petro, sino sobre lo mucho que ya nos ha enseñado este gobierno acerca de Colombia”.

Nadie, ni funcionarios ni voceros de la oposición, ni políticos ni académicos , debían opinar, o perderse la oportunidad de hacerlo con fundamento, sin haber leído antes este trabajo.

Contiene, tanto en cantidad como en calidad y veracidad, la mejor información sobre las realidades que son sujeto de manipulación en otros escenarios (mediáticos, políticos y pseudo analíticos).

Es concreto y, hasta donde se puede, concreta la información recopilada en fuentes y trabajos creíbles, además de tener desechados en forma adecuada los sesgos en las presentaciones.

Un excelente trabajo y recopilación de historia, de economía, de sociología, de estadística, de ciencia política y de análisis que muestra que se puede ir más allá de lo que imagina uno que con inteligencia artificial se podría igualar.

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Contiene análisis objetivos que sin entrar en calificaciones muestran virtudes y defectos – o más exactamente logros y limitaciones – del esfuerzo del gobierno. (Incluye además reflexiones sobre la personalidad de Petro y su incidencia o cómo se manifiesta en la forma y el contenido de su gobierno)

Sin embargo se enmarca en un ‘deber  ser’ de conceptos subjetivos – casi todos convencionales- que implican un tufillo de sesgo crítico contra el Gobierno. En alguna forma lo describe “ … tuvimos un gobierno opuesto al orden económico, social, cultural, político e internacional dentro del cual ha vivido Colombia”

Por ejemplo la  “legitimidad” (“límites legítimos”) depende de cuanto se adapta o coincide con el modelo “democratico occidental” ( los mismos resultados bajo un gobierno autoritario serían cuestionables).

Reduce el karma de Petro a su obsesión ideológica; como ‘analista’ afirma que “ni siquiera los caricaturistas son capaces de mostrar mejor en qué consisten y por qué son dañinas las ideologías”, obviamente asumiendo que es un defecto en el que cae Petro (y al cual él mismo pretende ser ajeno)

Igual no destaca la función y la participación de la oposición -así sea negativa- en el funcionamiento de un gobierno y en consecuencia poco le incluye responsabilidad en ninguno de los resultados puntuales. Acertadamente sintetiza la relación con la oposición -con el ‘establecimiento’- a: “Fue una batalla diaria en tantos frentes y durante tantos meses que bien merece el nombre de guerra”.

Aunque logra lo que hoy es la hazaña de estudiar el proyecto del Gobierno del Cambio más allá de la persona de Petro, sugiere en alguna forma que reconoce las bondades del ‘progresismo’ pero que no lo favorece la personalidad de su líder.

En fin, Gómez Buendía concreta : “… un gobierno elegido por el pueblo para oponerse al régimen; eso fue lo que ocurrió en Colombia bajo Gustavo Petro”. Pero con la limitante que, a su juicio, podría remplazar todo el libro - o tal vez sería también la parábola de Petro: “Ganamos la Presidencia, pero no el poder”.

La parábola de Petro: “Ganamos la Presidencia, pero no el poder”

Es en efecto un libro que debería “poner a pensar a Colombia”…

Dos características destaco de las posiciones del autor: 1) no le da al empleo su dimensión económica, como el Keynesianismo; ni la social, como la social democracia; solo lo ve en función del desarrollo, y siempre y cuando sea productivo. Ni siquiera parece tener en cuenta que, según corrigió la Corte Constitucional ese vacío de la Constitución, ahora es parte de las responsabilidades de Banco de la República. 2) solo ve en la inflación un peligro y solo como objetivo el contenerla, no como un instrumento de política económica, o por lo menos como su variable de ajuste.

*Para Keynes la generación de empleo es la que dinamiza la economía, y lo ilustraba sugiriendo que poner un individuo a hacer un hueco y otro a llenarlo les producía el ingreso que les permitía el consumo y en consecuencia impulsaba la demanda. Y tampoco le asigna la función social que, para los socialdemócratas, es el mecanismo, con la educación, de la movilidad social.

Dl mismo autor:Modelo parlamentario y bloqueo institucional

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Por Juan Manuel López

Es analista político-económico, estudió Economía Política en la Universidad de Sydney en Australia. Ha sido columnista para KienyKe, Dinero.com y El Heraldo.