El juez Alvin Hellerstein, encargado de presidir el juicio contra Nicolás Maduro es quien le espera este medio dia del 5 de enero en el palacio de justicia Daniel Patrick Moynihan, que alberga el tribunal de distrito sur de Nueva York. Hellerstein, de 92 años llevará el caso más sonado contra un jefe de Estado extranjero, después de su captura en Caracas y el traslado al centro de detención de Brooklyn donde permanece recluido.
El juicio donde espera lucirse el fiscal Jay Clayton tomará un tiempo largo pero de ser condenado Maduro pagará prisión en ADX Florence en Colorado, considerado la cárcel más segura de Estados Unidos, donde está recluido el Chapo Guzmán. Es un infierno donde los presos se enloquecen como se relata en esta nota.
Nacido en 1933, Hellerstein fue nombrado juez federal del Distrito Sur de Nueva York por el presidente Bill Clinton en mayo de 1998. Estudió derecho en la Universidad de Columbia (Nueva York), comenzó su carrera como practicante en el juzgado que ahora preside. Antes de su llegada a la judicatura federal, desarrolló una sólida carrera como abogado litigante y académico del derecho. Fue abogado del ejército de los Estados Unidos, ejerció como abogado en el sector privado, algo que se reflejaría luego en su estilo judicial que se reconoce como meticuloso y sobrio.
El tribunal al que pertenece Hellerstein, es considerado el más poderoso del país en materia penal federal. Conocido como el “Sheriff de Wall Street”, ha procesado a capos del narcotráfico, líderes del crimen organizado internacional, terroristas y ejecutivos financieros de alto nivel. En ese entorno, Hellerstein se consolidó como un juez de referencia para casos complejos, políticamente sensibles y de alto impacto mediático.
Ha presidido procesos que marcaron época. Como el de las reclamaciones por los daños de las Torres Gemelas durante el atentado del 11-S, el de acoso sexual contra el productor cinematográfico Harvey Weinstein o el del exabogado de Donald Trump, Michael Cohen.. En los círculos judiciales se asegura que su reputación se apoya en el respeto irrestricto por las garantías procesales y firmeza frente a abusos, tanto de las defensas como de las fiscalías.
El ex director de inteligencia en tiempos de Chavez, el Pollo Carvajal testigo clave
En este punto, el caso más sensible es el de Hugo Armando, El Pollo, Carvajal, exdirector de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) de Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez y luego una figura clave del aparato de seguridad del chavismo en los primeros años de Nicolás Maduro. Durante años fue considerado uno de los hombres más poderosos y temidos del régimen. El Pollo Carvajal está colaborando con la justicia, y será clave en el juicio de Maduro. Ya se declaró culpable de cuatro delitos y su sentencia estaba fijada para octubre pasado, por el juez Hellerstein puede alargar los plazos si hay hechos que ameriten.

Tras años prófugo, Carvajal fue capturado en España y, luego de múltiples recursos judiciales, extraditado a Estados Unidos en julio de 2023. Fue trasladado a Nueva York y presentado ante la Corte Federal del Distrito Sur, donde el caso quedó asignado al juez Hellerstein. La justicia estadounidense acusa a Carvajal de haber sido miembro central del Cartel de los Soles, una presunta organización integrada por altos mandos militares venezolanos dedicada al narcotráfico internacional, en coordinación con las FARC de Colombia. Según la acusación, Carvajal ayudó durante años a facilitar el envío de toneladas de cocaína desde Colombia, a través de Venezuela, con destino final a EE. UU.
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La cooperación de Carvajal incluiría: información sobre el Cartel de los Soles, detalles sobre financiamiento del narcotráfico, vínculos entre altos funcionarios venezolanos y grupos armados y posibles conexiones directas con Nicolás Maduro y su entorno. Uno de los aspectos más destacados de la actuación de Hellerstein en el caso Carvajal fue su equilibrio entre firmeza y neutralidad. El juez dejó claro desde el inicio que el proceso no era un juicio político, sino un caso penal federal.
El caso contra Maduro será, probablemente, el broche de oro de su carrera. El documento de acusación de la fiscalía general de Estados Unidos le imputa cuatro presuntos delitos: conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Y los hace extensivos a su esposa, su hijo y otros dos altos funcionarios de su Gobierno.
Este 5 de enero comienza el juicio donde se verá el tono del proceso De sus decisiones iniciales dependerán aspectos como la detención preventiva, el acceso a la evidencia, los plazos procesales y la coordinación con otras causas relacionadas. Además, cualquier resolución suya será analizada al detalle por la defensa de Maduro, por la Fiscalía y por la comunidad internacional. La figura de un juez nonagenario, nombrado hace décadas y alejado de coyunturas partidistas, envía un mensaje de institucionalidad y rigor. Un juicio apoyado más sobre solidez jurídica que sobre el espectáculo mediático, y de eso ha dado buena prueba Alvin K. Hellerstein.
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