Teletrabajo y estudios en casa, ¿una realidad que llegó para quedarse?

"En tiempos de incertidumbre, donde cada día trae nuevas disposiciones desde el orden nacional y el local, pasando se hace énfasis en los ámbitos educativos y empresariales"

Por: Leonardo J. Agamez Polo
mayo 12, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Teletrabajo y estudios en casa, ¿una realidad que llegó para quedarse?
Foto: Pixabay

Según el último reporte emitido por el Ministerio de Salud de Colombia a la fecha se registra en el país 11.613 casos (MinSalud-Colombia, 2020) con 479 muertes y 2.825 casos recuperados, lo que da un aproximado del 4% de fatalidad para el virus Covid-19. Ese mismo reporte indica que para el departamento de Córdoba ubicado en la región Caribe Colombiana a 790 KM de la ciudad de Bogotá DC., se registran 39 casos y estos tiene mucha relevancia porque es desde la capital de este departamento donde realizo este relato.

La situación a nivel mundial arroja cifras preocupantes por decir lo menos; según el reciente reporte del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, 2020) con un total de 3.807.852 personas infectadas y 269.068 muertes confirmadas lo que sube el porcentaje de fatalidad del virus a un 7%.En solo un par de días en lo que respecta a los datos de nuestro país, los casos confirmados subieron en 595 y las muertes en 21 casos registrados en dos días, situación preocupante más aun cuando desde el gobierno nacional y en especial se presiona por levantar el confinamiento y las medidas restrictivas que de alguna manera u otra han ayudado a contener el crecimiento exponencial del virus y sus fatales consecuencias, como lo han vivido países como Italia, Brasil, Ecuador, EEUU, entre otros, los cuales no optaron por medidas de contención y control y a la fecha registran crecimientos desbordados de casos y un colapso en sus sistemas de salud que ha llevado a medidas extremas de fosas comunes para enterrar a sus muertos por Covid-19, según recientes noticias que llegan desde EEUU e Italia. (BBC, 2020)

Todos estos datos son de alguna manera perturbadores y nuevos para mí y el resto de la humanidad. Ningún ser humano vivo había experimentado antes una situación parecida en ninguna parte del mundo. La raza humana antaño, ha enfrentado pandemias como la peste negra (Virgili, 2020), la gripa española (Europa-Press, 2020), entre otras, pero una pandemia de las dimensiones que se registran hoy en día no lo había vivido nadie antes. Lo más reciente y parecido puede ser la pandemia por otro famoso coronavirus, el denominado H1N1 en el año 2009 (CCPE, 2020) sin que este afectara los mercados mundiales, los vuelos comerciales y de carga, las comunicaciones, las acciones y toda la vida en la tierra.

Vivimos tiempos de mucha incertidumbre, donde cada día trae una nueva noticia y nuevas disposiciones desde el orden nacional y el local, pasando obviamente por los ámbitos educativos y empresariales. Toda esta nueva realidad nos ha situado frente a un panorama de miedo que nos mantiene en casa, algunos de forma consiente y decidida y otros obligados.

Este tipo de escenarios en un país como el nuestro con los altos grados de desigualdad, pobreza y una economía en su mayoría informal, confirmado por el DANE, el cual a cierre del 2019 comparando datos con el 2018, el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue 19,6%. Con casos dramáticos en algunos departamentos como Guainía que presenta un indicador del 65%, Guajira con 51,4%, Chocó con 45,1%, Norte de Santander 31,5%, y Caquetá con 28,7%. Contrastando con regiones como Bogotá con 4,4%, San Andrés 8,9%, Cundinamarca 11,5%, y Risaralda 12,5%. (DANE, 2019). De igual forma la informalidad en el país bordea indicadores muy altos con un 47.9% en el total de las 23 ciudades y áreas metropolitanas. En el trimestre móvil diciembre 2019 – febrero de 2020, en las 13 ciudades y áreas metropolitanas, la proporción de hombres ocupados que eran informales fue de 45,2%, mientras que esta proporción para las mujeres fue de 48,6%. (DANE, DANE, 2020). Todos estos factores afectan gravemente el diario vivir de millones de colombianos que viven del rebusque o del día a día que pueda dejar su negocio o emprendimiento.

Debo decir que escribo desde una posición privilegiada por la fortuna de contar con un empleo que me permite seguir teniendo mis ingresos a pesar del confinamiento y laborar desde mi lugar de residencia. Son millones de personas las que no tienen esa oportunidad y deben arriesgar sus vidas y su capital para poder subsistir. Somos afortunados quienes podemos estar en casa con nuestras familiar en confinamiento y al mismo tiempo poder responder con nuestras obligaciones laborales. Pertenezco a la llamada “clase media” la cual personalmente denomino el centro del s emparedado (sándwich) nacional. Estamos en medio de las dos tostadas y somos la “carne” de la economía. Pagamos impuestos a través de nuestros gastos y pagos tributarios para que estos sean entregados vía subsidios a las clases más bajas (tostada de abajo) y a través de nuestro trabajo generamos riqueza a quienes están en clases sociales más altas (tostada de arriba).

Esta llamada clase media, tiene (tenemos) una fuerte carga en el motor de la economía y de alguna manera subsistimos con nuestros ingresos y necesitamos de ellos.

A raíz de esta pandemia, se han tomado medidas de “alivio” por parte del gobierno y algunas entidades financieras, no sin hacer el cálculo de estas últimas, de su rentabilidad, lo que confirma una vez más el actuar del capitalismo salvaje donde se considera el mercado y el capital más importante que la vida misma. Estos alivios financieros nacen para poder subsistir ante esta situación y en muchos casos están respaldados con fondos públicos que no han sido exentos de maniobras corruptas por parte de los administradores del gasto público de la nación que en últimas es dinero de todos los colombianos.

Anotaba anteriormente que hago parte de un grupo de personas privilegiadas que cuentan con la fortuna de seguir laborando y recibiendo un ingreso en la modalidad definida como trabajo desde casa que es muy diferente a la conocida como teletrabajo. La primera se da en condiciones de emergencia o por fuerza mayor y la segunda (teletrabajo) es una forma de organización laboral consagrada en la Ley 1221 del 2008 y reglamentada por el Decreto 0884 del 2012, que se basa en la ejecución de funciones con apoyo de tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Los tele-trabajadores deben contar con las mismas condiciones laborales y derechos de los colaboradores presenciales. La empresa ha de suministrarle las herramientas necesarias al trabajador para ejecutar sus funciones, como silla ergonómica, computador portátil y línea telefónica. El lugar destinado al teletrabajo debe ser verificado por el empleador, con asesoría de la administradora de riesgos laborales (ARL).

El trabajo en casa no es una modalidad contractual, ya que no implica una modificación del lugar de trabajo, y generalmente es manejado dentro de las empresas como un beneficio extralegal de bienestar social y ocasional. Se maneja de forma transitoria hasta que se supere el evento o hecho que ha provocado la imperiosa necesidad de trasladar al empleado fuera de las instalaciones de una empresa. El reconocimiento del beneficio del trabajo en casa debe pactarse por escrito, dejando claras las condiciones de su reconocimiento.

Teniendo claro esas diferencias hago parte de quienes realizamos trabajo en casa por fuerza mayor a fin de preservar la salud ante la pandemia mundial.

Esta modalidad de trabajo en casa tiene ventajas, desventajas y por supuesto muchas oportunidades de mejora y aplicación en las empresas y sus empleados.

En mi caso particular citaré algunos de los aspectos relevantes desde mi experiencia personal y la de algunos compañeros que se encuentran laborando desde sus casas.

Respecto a las ventajas, puedo citar muchas, iniciando por la más importante:

Preservar la vida y la salud y en este punto es importante resaltarlo, muchas empresas (incluyendo las empresas donde laboro) han actuado con prontitud ante la situación presentada y la obligatoriedad del confinamiento general. La salud es innegociable y esa sin duda es una gran ventaja. Poder estar a salvo en casa y evitar posibles contagios.

Con eso vienen otros aspectos positivos.

Laborar desde el entorno del hogar. Sin duda nuestra casa es el espacio que tenemos reservado para compartir en familia y tener la oportunidad de laborar y al mismo tiempo, tener cerca a nuestros seres queridos, brinda una sensación de bienestar y tranquilidad. En lo particular siento una motivación extra al realizar mis labores y pongo todo el empeño en sacar todas mis responsabilidades horizontales y transversales.

Estar en casa brinda la oportunidad de hacer pausas y compartir con la familia, jugar unos minutos con los hijos, darle un beso a la pareja, comer algo que tenemos en nuestras neveras (refrigerador), solucionar al momento cualquier evento del hogar, ayudar en las labores diarias de la casa, todo sin dejar de lado los compromisos dentro del horario laboral.

Dice el escritor H. Jackson Brown Jr. cuando no se puede cambiar la dirección del viento, simplemente debemos ajustar las velas y estamos precisamente en ese momento en que dada la pandemia mundial, no está en nuestras manos la solución y lo que debemos es ajustar nuestras realidades y seguir adelante. Las especies que sobreviven no son las más fuertes sino las que tiene mayor capacidad de adaptación al cambio.

Contar con las herramientas tecnológicas para seguir laborandoOtra de las grandes ventajas o puntos positivos para seguir laborando de forma continua y normal con nuestros compañeros. Siguiendo estas anotaciones desde mi experiencia personal, las empresas en las que me encuentro vinculado cuentan con herramientas que permiten seguir conectados y laborando y eso ha servido para que la operación y los procesos, a pesar de tener tropiezos e incidencias, no paren. Eso mismo ocurre en muchas otras empresas del país y el mundo pero hay un segmento grande que aún tiene muchos temas por resolver.

Ahorros en transporte y alimentación es una de las ventajas debido a que evitamos el desplazamiento y nos alimentamos en nuestra casa. Tiene un plus adicional sobre comer en casa y al mismo tiempo compartir con seres queridos el momento de tomar los alimentos que por nuestras ocupaciones y el ritmo de vida, nos impedía, en muchos casos, compartir momentos tan valiosos como sentarse a la mesa en familia. El evitar desplazamientos a parte de ahorrar costos en lo vehículos, asociados a combustible y mantenimientos, también aporta a la disminución de contaminantes al medio ambiente y tener aire de mejor calidad.

Mejora en los tiempos de descanso y en general todo lo relacionado a estar cerca a la familia y contar con el ingreso salarial.

Respecto a los puntos negativos o desventajas creería que es un aspecto que se puede tomar más que negativos, como oportunidades de mejora. Obviamente todo esto nos tomó a todos casi que por sorpresa y nos vamos acomodando en el camino y los problemas que se presentan se van solucionando.

Podría anotar que entre los puntos a mejorar:

Establecer un horario claro para exigir informes, avances, correos, etc. No se puede pretender por quienes están al frente de un proceso que el solo hecho de estar en casa, es motivo para solicitar información en horarios que hacen parte de la jornada de descanso que cada empleado tiene y eso debe quedar totalmente claro. De igual forma las comunicaciones deberán ajustarse al mismo horario. Se entiende que estamos ante hechos que pueden ocasionar contingencias, pero no hay informe más urgente que pueda estar por encima de los derechos de cada empleado, incluyendo a los mismos responsables de procesos.

Mejorar en compañía de las ARL las condiciones en los lugares de trabajo que cada empleado ha dispuesto en sus hogares para sus actividades. Lo anterior lo anoto porque al no contar con un lugar cómodo, esto puede traer lesiones de tipo lumbar que pueden afectar el rendimiento de cada empleado. A la fecha se registran muchos incumplimientos desde las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL) lo que ha ocasionado descontentos y hasta inicio de investigaciones por parte de los entes de control.

He contado con la disposición de la empresa para tener en mi casa el PC que tengo asignado y la silla de la oficina a fin de mejorar las condiciones en que laboro. Para ello adquirí por cuenta propia un escritorio personal que me permita estar más cómodo y es una situación que se repite en muchos casos de quienes laboramos pero que decidimos hacerlo para que el remedio no resulte peor que la enfermedad. Siempre con la premisa sobre el valor de la salud.

Incrementos en los consumos y facturación de los servicios públicos. El estar todo el día en casa puede darnos mucha tranquilidad pero a la vez incide sobre el incremento de los servicios públicos. Más aún cuando ese incremento se da por la actividad laboral misma. El uso diario y constante de los equipos de cómputo, internet, celulares, etc. que en muchas ocasiones corre por cuenta del empleado.

Capacitaciones en el uso de herramientas tecnológicas y de conectividad. Este aspecto es muy importante y sobre todo muy necesario debido a la realidad actual. Tener conocimientos frescos del manejo de dispositivos y herramientas informáticas que nos ayuden en nuestras labores es de mucha ayuda y aporta a que podamos ser más eficientes. En este punto es preciso resaltar que las empresas han debido invertir parte de su capital en sistemas de comunicación que permitan realizar reuniones y mantenernos conectados y de igual forma, cuidar los datos sensibles de las empresas.

Comunicación fluida y transparente. Este aspecto no solo se presenta en estos momentos. Anteriormente también es un aspecto que es necesario mejorar. La forma fluida de la comunicación y la transparencia de la misma, da tranquilidad a quienes laboramos y permite tener claros los planes, actividades y eventos presentes y futuros que afrontan las empresas.

Todo lo anterior lo recojo desde mi experiencia personal, pero haciendo el ejercicio de buscar información, tuve la oportunidad de conversar con compañeros y en ese punto quisiera resaltar más que una ventaja o desventaja, una recomendación.

Hablar y tener lazos comunicantes con compañeros. Conversar temas laborales y si es posible personales, o del día a día, llegar a acuerdos, debatir, comparar situaciones nos demuestra que no estamos solos y que muchas cosas que vivimos se parecen a las que viven nuestros compañeros. Algunas angustias, alegrías, logros, profesionales y laborales, también pueden ser los mismos o parecidos a los de nuestros compañeros y comunicarlo y conversarlo da tranquilidad. Los seres humanos hemos evolucionado y salido adelante gracias al trabajo en equipo y a vivir en comunidad.

Para finalizar debo anotar que el trabajo en casa es una forma de trabajo que funciona bien con el compromiso y la autodisciplina de cada empleado. Cada uno debe ser responsable de sus acciones y cumplir a cabalidad con sus obligaciones.

Vivimos tiempos de cambios, de adaptación donde no podemos ver el mundo empresarial de la misma forma. No podemos seguir en empresas del siglo XXI bajo el mando de responsables con mentalidad del siglo XIX. Somos profesionales capaces y con el potencial suficiente para afrontar y sacar adelante cualquier reto y cumplir las metas y objetivos. Ya lo hemos demostrado antes en las circunstancias más difíciles de muchas empresas. En esta ocasión estoy seguro no seremos menores al nuevo reto y saldremos adelante.

Las empresas, responsables y sus propietarios deben entender que el mundo ha cambiado y cuando vemos casos de poderosas compañías pidiendo ayudas estatales que salen de nuestros impuestos, para seguir operando, nos damos cuenta de la fragilidad de un sistema que se acostumbró al derroche y al abuso (en muchos casos) de su capital más importante, que NO es el dinero sino sus EMPLEADOS.

Esperemos que toda esta situación nos deje aspectos más positivos que negativos y cada quien desde su propia intimidad y experiencia saque lo mejor de cada aspecto. No importa si no aprendemos un arte nuevo o algún oficio en particular, no importa si subimos un par de kilos, no importa si no leímos el libro que prometimos leer cuando "tuviéramos tiempo", lo importante es volver a lo esencial y valorar lo realmente importante, la familia, los seres queridos y la vida.

Las empresas son un medio para lograr un fin y la relación entre empleados y empresas es una relación de beneficio mutuo, en el mejor de los casos. Pero al final de todo, donde realmente somos importantes e indispensables es en nuestro núcleo familiar quienes nos dan las fuerzas y son el motor que nos impulsa para seguir adelante.

A quienes leen esto, mi sincero saludo y los mejores deseos para ustedes y sus familias. Mucha fuerza para seguir adelante. No nacimos preparados para afrontar la vida pero la vida misma nos prepara para afrontarla, vivirla y disfrutarla.

 

La vida y la familia ante todo.

Referencias

ECDC. (04 de 05 de 2020). ECDC. Recuperado el 04 de 05 de 2020, de ECDC

Europa-Press. (2020). Organización Colegial de Enfermería. Recuperado el 05 de 05 de 2020, de Organización Colegial de Enfermería: 

CORONAVIRUS (COVID-19)

Virgili, A. (25 de Marzo de 2020). National Geographic.

-.
0
402
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Los cuentos de Andrés Caicedo

Los cuentos de Andrés Caicedo

Nota Ciudadana
El temor se ha evaporado y el pueblo está decidido a lo que sea

El temor se ha evaporado y el pueblo está decidido a lo que sea

Nota Ciudadana
El macabro crimen que tiene estremecido al Caquetá

El macabro crimen que tiene estremecido al Caquetá

Nota Ciudadana
Anécdotas de la guerra contadas otra vez

Anécdotas de la guerra contadas otra vez