La dolorida realidad del artista emergente
Somos los únicos en el mundo industrializado que aún debemos vivir de la caridad: de que otro nos contrate, nos deje esclavizarnos en su negocio para conseguir “contactos”
Somos los únicos en el mundo industrializado que aún debemos vivir de la caridad: de que otro nos contrate, nos deje esclavizarnos en su negocio para conseguir “contactos”