La farsa en la guerra contra las bebidas azucaradas
Los que dicen sí al impuesto a gaseosas creen que el enemigo es la industria pero el problema es la ingesta desmesurada de glucosa. La restricción no sirve para nada
Los que dicen sí al impuesto a gaseosas creen que el enemigo es la industria pero el problema es la ingesta desmesurada de glucosa. La restricción no sirve para nada