Lo que el COVID-19 evidenció sobre nuestro sistema educativo
Demostró la insuficiencia de herramientas tecnológicas, comprobó la necesidad de invertir en una formación docente permanente, entre otras cosas
Demostró la insuficiencia de herramientas tecnológicas, comprobó la necesidad de invertir en una formación docente permanente, entre otras cosas
No hay que hacernos los bobos, en el fondo su problema es el mismo que el de la presencial: todavía no se le ha dado la importancia que realmente merece
Sea como sea, esta emergencia nos dejó una gran enseñanza: la educación necesita transformaciones
La contingencia ha mostrado que, aunque tienen las mejores intenciones, muchos profesores no poseen las competencias digitales necesarias para facilitar su labor
Además de intentar desarrollar un proceso para el que no estaban listos, los estudiantes sufren los rigores del confinamiento. Ellos, al igual que el resto, padecen lo impensado
El bienestar de la comunidad educativa debe ser lo primordial, porque más allá de ser instituciones para aprender, deben ser lugares para vivir y aprender a convivir
Le faltan personas que la vivan y que la sientan
Las variables contextuales de Colombia constituyen un sistema educativo que, ante una eventualidad como la del coronavirus, evidencia una debilidad estructural preocupante