Chendo Romero, el guajiro que volvió a Diomedes un dios
Se inspiró en Barranquilla, garabateó la letra y la grabó en un casete que le llegó al Cacique, quien siempre le reconoció haberle abierto el camino al estrellato
Se inspiró en Barranquilla, garabateó la letra y la grabó en un casete que le llegó al Cacique, quien siempre le reconoció haberle abierto el camino al estrellato