Las tres del tintero
El procurador Carrillo, cual monja abadesa del medioevo, suspendió sin fórmula de juicio al alcalde de Bucaramanga por pegarle un manotazo a un concejal
El procurador Carrillo, cual monja abadesa del medioevo, suspendió sin fórmula de juicio al alcalde de Bucaramanga por pegarle un manotazo a un concejal