La sinverguenzura de los cartageneros: 600 fiestas clandestinas en una ciudad llena de virus
Es tal la situación que tuvieron que cerrar seis barrios por orden de la Ministra del Interior. Lo peor es que la champeta no se detiene
Es tal la situación que tuvieron que cerrar seis barrios por orden de la Ministra del Interior. Lo peor es que la champeta no se detiene