Ser médico, un largo camino de deudas

A pesar de lo gratificante que puede ser un "gracias, doctor, usted me salvó la vida", los profesionales de la salud no sobreviven a punta de agradecimiento

Por: José Ricardo Morera Afanador
octubre 10, 2017
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Ser médico, un largo camino de deudas
Foto: Pexels

Ciertamente es imposible callar cuando tienes enfrente de ti las reacciones absurdas de personas ignorantes frente a situaciones inevitables. Hace poco en una extensa charla con mi padre sacamos a grosso modo el costo de ser especialista en Medicina.

Primero, el pregrado, que en el mejor de los casos son aproximadamente 12 semestres, 6 años en los que difícilmente puedes tener una entrada para colaborarle a tus padres por todo aquel esfuerzo que ellos están realizando. Si eres una persona afortunada, muy bien preparada, y tienes la oportunidad de estudiar en una universidad pública, los costos de matricula son inferiores, pero aterricemos a la realidad: no todos son genios y muchos de los que lo son, se dan cuenta, gracias a su genialidad, que difícilmente tendrán una excelente calidad de vida como médicos, así que deciden estudiar otra carrera. Por mi parte, estudié con el apoyo de mis padres en una universidad privada, una de las más económicas del país, auxiliado por un crédito educativo, donde el costo total aproximado fue de 160 millones de pesos. A esto súmele el hecho de internado rotatorio fuera de la ciudad, arriendo, comida, transporte durante los años de carrera, turnos, posturnos, preturnos. Siendo sinceros, a eso súmele otros 50 millones.

Hasta allí todo normal y esperable para una carrera con tan "alto prestigio" como la Medicina. Luego de eso el año rural, por si no lo saben, son 12 meses en los que usted, ya como médico graduado, recibe menos de lo que usted espera. En mi caso obtuve 1.800.000 mensuales por un trabajo de hasta 18 horas en promedio al día, un fin de semana de descanso al mes y el alto riesgo de recibir una demanda de cualquiera de los leguleyos que están detrás de lo que el "prestante médico" pueda ofrecer por un "error" médico, predecible o no, o mejor aún, probable o adjunto a sus procedimientos. Doce muy largos meses en los que se limitan tus relaciones interpersonales, familiares y académicas, porque difícilmente tienes tiempo de leer lo suficiente como para actualizarte de lo agotado que terminas al finalizar tu jornada laboral. Al final, haciendo cuentas con primas, vacaciones y más tu salario anual no supera los 30 millones de pesos. Claro, una miseria comparada con los 210 millones que costó estudiar, pero aún así, uno lo hace por amor a la Medicina.

Luego, viene el tan anhelado sueño de ser especialista. Así como el 99% de los que se graduaron a tu lado y el 98% de los que se graduaron antes de ti es el eterno resplandor de un sueño difícilmente alcanzable, digo difícilmente porque algunos lo logramos, pero son múltiples exámenes. Además, en promedio la inscripción va desde los 200.000 hasta los 800.000 y si te quieres esforzar te preparas en un curso que cuesta desde 1 hasta 4 millones de pesos. Entonces, en promedio te presentarás a 5 diferentes universidades, lo que suma, con el curso hasta 6 millones de pesos semestrales para seguir estudiando y aspirar a una mejor calidad de vida.

En este punto llevas en promedio 8 años estudiando, recibiendo muchísimo menos de lo que te cuesta formarte y soñando con seguir estudiando, con la premisa de que si llegas a pasar a la especialización serán de 3 a 5 años sin recibir más dinero. Es posible que seas afortunado y tus padres, que siempre te aman incondicionalmente, no te saquen de la casa en este trascurso de tiempo.

De ese 99% que se presentan a la especialidad solo el 0.5% pasa, bien sea por su brillante formación, por la rosca más absurda del mundo o porque, como el escándalo de hace un par de años, paguen el cupo para la especialidad. Mientras, los que no seguirán intentándolo y algunos otros se irán a distintas partes del mundo. Algunos países no cobran, pagan a los residentes por formarlos, con garantías increíbles, y otros igual pagan cifras no tan increíbles como acá, pero se paga. Entonces, súmele los 3 o 5 años, viviendo de sus padres, ahorros, pareja, créditos, en fin, para terminar con una deuda más grande de la que traías antes de iniciar, pero con la satisfacción de sentirte especialista.

Viene ahora lo más terrorífico de todo, buscar trabajo, y digo terrorífico porque últimamente con el advenimiento de tanto extranjero a nuestro país, que regalan su trabajo por míseros sueldos, te toca hacer de tripas corazón y esperar que todo prospere. No es mi caso, pero es bien conocido que muchos especialistas extranjeros, dado el bajo sueldo recibido en sus países, vienen con la firme convicción de mejorar su calidad de vida con los "súper sueldos" colombianos. Así trabajan por menos de la mitad del sueldo esperable para algunas especialidades, disminuyendo la demanda laboral y generando una batalla desleal por los trabajos.

Por otra parte, si te quedas como médico general debes trabajar 7 años, sin derecho si quiera a una comida fuera de casa, para recuperar la inversión de tu familia y tuya propia.

Si eres especialista es la misma cantidad de tiempo, pero bueno, ya eres especialista.

Ahora, me pongo en el lugar de algunos trabajadores, que no voy a mencionar específicamente cuáles, viven en las nubes con propuestas que a mi parecer son un poco absurdas en el fondo, cuando lo mínimo que necesitamos nosotros como trabajadores de salud es que se nos atienda en los centros de salud con la prontitud necesaria para nuestras dolencias. Debo resaltar que cuando un médico va al médico es porque realmente algo más está pasando. Eso se llama colegaje y lo hemos perdido, lastimosamente.

Continuando, súmele los insultos de los conocidos de nuestros familiares por no querer responderle preguntas de Medicina por WhatsApp, Facebook, Twitter, y obviamente nadie va a pagar, porque "si usted estudió Medicina es para ayudar a las personas". Luego, los insultos de los pacientes que se atreven a gritar a los 4 vientos que con lo que ellos pagan es que me pagan, que creen que Dr. wikipedia sabe más que yo. No imaginan con las limitaciones del sistema de salud, la impotencia que genera querer hacer más y no poder.

Qué tristeza me da, en realidad, tener que depender de la salud a la defensiva, porque la utopía del médico ayudando a la sociedad con el prestigio que hace algunas épocas esto denotaba finalizó con deudas, decepciones y enemigos jurídicos que nunca quisimos tener.

Sin embargo, de todo esto queda algo bueno: esa sonrisa de un abuelo al decir "gracias doctor, usted me salvó". Ese es el más glorificante y magnífico pago a todo el sacrificio; pero un momento, con gracias no pagamos las cuentas, así que "aterrizando" a la realidad, debemos ponernos en contexto con lo que queremos y si es así, quiero poner a consideración lo siguiente como otro gremio sindicalizado lo está haciendo:

  1. Una tablet con acceso ilimitado a revisas científicas para actualizarme.
  2. Reacondicionamiento de un lugar en mi casa para sentirme cómodo mientras estudio.
  3. Cinco días al mes, pagos para liberar el estrés que me genera el absorber los problemas, las enfermedades, las malas energías de pacientes y familiares que veo en las consultas.
  4. Servicio médico gratuito e ilimitados a familiares en primer grado de consanguinidad y marital, en mi generación y 3 después de mi muerte.
  5. Unificación nacional de la hora de especialista y médico general en un precio digno que refleje el esfuerzo de los años estudiados.
  6. Contrato a termino indefinido.

Solo digo, sería bueno que nos dieran lo que merecemos, así como lo piden aquellos que sueñan con los cielos.

 

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