Opinión

Reconciliación con la medicina

Son inenarrables momentos de felicidad y conexión al sentimiento de querer ayudar a evitar el sufrimiento humano, estas emociones nos hacen sentir que nuestra misión vale la pena

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junio 23, 2018
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Reconciliación con la medicina
Las movilizaciones convocadas por Petro para defender el estado de derecho, son una demostración de que no es fácil desbaratar lo ganado para la paz. Foto: Caracol Radio

Escucho a mis colegas -prácticamente a diario- quejarse de lo penoso que resulta ejercer la medicina. Escucho a pacientes y familias -prácticamente a diario- quejarse de lo penoso que es ir a una consulta médica.

Las presiones llegan por todos lados. Los pacientes demandan que se hagan las cosas a su manera; las entidades de salud presionan por sus estándares, sus protocolos y sus propias necesidades; los colegas, infortunadamente, no siempre son solidarios, se atacan los unos a los otros; los laboratorios exigen cierta formulación para luego proveer prebendas. Esto hacia el médico. Y como un espejo se devuelve todo al enfermo.

La sociedad reclama un médico humanista, y tiene toda la razón. La sociedad reclama un paciente comprometido en el cuidado de su propia salud, y tiene toda la razón.

Por ello, hoy, después de salir de una consulta en la que decidí tomar el tiempo que necesitara para volver a mis orígenes de médico general, y especialista además, realizando un examen físico completo, tomando el tiempo de revisar con calma toda la historia clínica previa, mirar las paredes de la casa plenas de recuerdos de fotografías familiares y sus objetos queridos adornando por doquier, escuché las voces de paciente y esposa contando sus angustias e inquietudes, ante una enfermedad que ciertamente altera los ritmos de la vida. Haber dado consejos sencillos, prácticos, de la vida diaria, sin exámenes ni medicamentos extraños o costosos, renovó mi compromiso con la medicina, con el ejercicio de la medicina. Así sucede o debe suceder, con cada paciente.

 

Comentando más adelante con mi pareja, me recuerda las emociones que sentimos cuando escogemos esta carrera en algún momento del lejano bachillerato, el ingreso a la universidad, el primer contacto con el ser humano desnudo de emociones y cuerpo, la emoción de nuestros padres durante el grado y el temor de salir a ejercer sin la protección universitaria, en el rural o en el primer trabajo. Son inenarrables momentos de felicidad y de conexión al sentimiento de querer ayudar a evitar el sufrimiento humano, base primordial de nuestro oficio y arte. Rescatar estas emociones durante la atención a un paciente nos devuelve a sentirnos cumpliendo el juramento hipocrático, en pleno, así como a sentir que nuestra misión de vida, de ayudar a los demás, vale la pena. Médico, paciente y familia se reconcilian, de inmediato, con la medicina.
Solo se necesita que nosotros los médicos volvamos al origen de nuestra carrera, rescatemos la esencia –los sentimientos- de lo que hemos querido ser en esta vida y lo apliquemos a plena conciencia ante toda persona que llegue a nosotros a pedirnos ayuda en enfermedad o en salud.

 

 

Hagamos el cambio internamente
y nuestra vida como médicos se iluminará completamente

 

 

Sé que se puede realizar, aún en las condiciones que las entidades nos demandan. No busquemos que los otros cambien para tener un ejercicio digno, satisfactorio, pleno de bondad, empatía y alegría. Hagamos el cambio internamente y nuestra vida como médicos se iluminará completamente. Por ende, la de nuestros pacientes. Nos llegaran las personas con los que podamos tener un diálogo asertivo constructivo, dispuestos a recorrer un camino conjunto. Buscaremos el tiempo necesario para realizar la consulta como nos lo merecemos, nosotros como médicos y por tanto nuestro paciente. Sabremos concertar con las entidades por el bien del ser humano, como debe ser.

No, no es una utopía señores médicos, señores pacientes, señores familiares, señores instituciones. No es una utopía, es una realidad que se construye al interior de cada ser humano.

[email protected]

www.lamisiondelalma.com

facebook.com/lamisiondelalma

 

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