Opinión

¿Quiénes somos los hispanos?

El arte latinoamericano se empieza a posicionar amarrado a grandes ventas y no a su reconocimiento histórico

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enero 30, 2021
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¿Quiénes somos los hispanos?
El cubano Wifredo Lam reinventó el cubismo desde sus ancestros. La jungla,1943

El arte latinoamericano ya por lo menos tiene un lugar en el limbo del siglo XX. Antes no existíamos dentro de una geografía olvidada del tercer mundo. Tuvimos una época donde fuimos arte comprometido: donde solo el muralismo mexicano tuvo su incidencia. Su compromiso político reivindicaba en indigenismo de los conquistadores crueles y las colonias eran, y puede que aún sean, el olvido de las potencias. Las imágenes que no dialogan con el mundo actual por ser un arte retórico.

En el Museo de Arte Moderno de Nueva York, hasta hace poco, el único cuadro que estaba expuesto era un Diego Rivera a la entrada donde se dejaban los abrigos, los sombreros, las carteras o el paraguas a cambio de una ficha que identificaba el depósito de objetos personales. Un lugar de tránsito donde nadie podía relacionar el cuadro con las exposiciones. Hoy, esporádicamente, aparecen obras sin contexto. Pero ya he visto los cementerios verticales de María Fernanda Cardozo en una pared.

En los Estados Unidos se mezcla la discriminación con la exclusión porque existe un componente que ellos mismos le otorgaron a un enorme universo de compartimentos éticos que se llama: la raza hispana. Desde México hasta Brasil, todos somos hispanos, a través del estado independiente de Puerto Rico, todos tenemos unas irregularidades confusas e interdependientes. Todavía somos el rincón cómodo del patio de atrás, mientras lo que más les importa son las series por televisión sobre el narcotráfico.

La narrativa de la historia del arte se encuentra coja, pero con el tiempo nos vamos construyendo.

En una sucursal del Centro George Pompidou se inaugura una bella exposición de los maestros del siglo XX. Picasso, Miró, de la Masson, Giacometti, el cubano Wifredo Lam y el inglés Francis Bacon. Una exposición que reconoce la presencia y la influencia del mundo de la imaginación, como corresponde, en el lugar cierto donde las mentes desarrolladas dentro del instinto pueden y llegan a crear mundos humanos.

Wifredo Lam, el cubano grandioso vende sus obras en millones de dólares

Nos importa Wifredo Lam, un cubano grandioso, nuestro latinoamericano que como George Braque o Juan Gris construyeron su lenguaje desde el cubismo, pero los europeos se quedaron cercanos al cubismo sintético y donde Juan Gris superó en el manejo de los materiales.

Wifredo Lam fue un alumno independiente porque quería estar más cerca de la tierra y lo plasma en sus intereses pictóricos: el calor de Cuba se mezcla con los rituales orientales de una China profunda. Donde muestra la fuerza sus ancestros.

Lam ha logrado ser un artista reconocido porque ya sus precios aproximados llegan a millones de dólares. El valor real va teniendo aproximaciones abismales. La calidad de su mundo es su mezcla y su reconocimiento, aunque sea económico, es abismal.

El arte latinoamericano, que empieza en México, se escribe desde la falta de una geografía pero lo importante, que entre a hacer parte de en las corrientes más importantes del siglo XX. Ya somos historia.

 

 

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