¿Que pasó con los cristianos? Elecciones 2018

Es probable que la división entre los diversos sectores del cristianismo haya llevado a que perdieran representación política en el Congreso que se posesionará este año

Por: Fabian Hernan Gomez
Marzo 12, 2018
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¿Que pasó con los cristianos? Elecciones 2018

Bueno, después de estas sufridas elecciones es hora de hacer varios análisis y plantear algunas conclusiones. Aunque los resultados son adversos para la iglesia cristiana en general, se pueden rescatar algunas cosas y reflexionar bastante sobre otras, como por ejemplo la forma en la que la iglesia hace política.

Sin lugar a dudas la apuesta más grande que hizo la iglesia fue el movimiento Colombia Justa Libres, el cual aunque no logró alcanzar el umbral fue una gran sorpresa para los analistas en general: 431.000 votos para un movimiento político que se creó prácticamente el año anterior no es nada despreciable, más teniendo un 2,82% y estando a escasos 20.000 votos del umbral. Según lo anuncia en redes sociales el mismo movimiento se harán las respectivas investigaciones y el reconteo. Todo queda en las manos de Dios.

Ahora, digo que los resultados son bastante adversos porque de los candidatos cristianos que aspiraban al Senado solo la pastora Claudia Rodríguez y 3 candidatos del partido MIRA lograron obtener una curul. Además, no pudimos sostener algunas curules que ya teníamos, como la del pastor Jimmy Chamorro y la de la hoy candidata a la presidencia Viviane Morales. Seguramente estas nos van a hacer mucha falta, ya que el partido Verde se llevó 10 curules, el Polo 5 y la lista de izquierda Decentes 4 más. Estas suman un total de 19 curules que son  para candidatos de izquierda y de centroizquierda, que son pro aborto, pro eutanasia y pro matrimonio y adopción igualitaria. Sin duda ellos se fortalecieron y me temo decir que fue gracias a nuestra división. Si antes éramos pocos, ahora somos menos.

Y digo que fue gracias a nuestra división, por lo siguiente: Viviane Morales, una de las políticas más fuertes del cristianismo decidió abandonar el Congreso para lanzar su candidatura a la presidencia, pero hizo su campaña con un extraño partido político llamados Somos, en vez de hacerlo con el movimiento Colombia Justa Libres que se suponía unía al 75% de las iglesias de Colombia. No se sabe si su decisión fue por negativa del movimiento o de Viviane, o solo tal vez porque no se les ocurrió tan necesaria unión. Pues bien, resulta y acontece que como Viviane ya no iba para el Senado y los cerca de 60.000 votos que ella representaba debían pasar a manos de alguien y por obviedad ese sería el partido o movimiento que apoyara su candidatura. Efectivamente esto ocurrió, solo que no sirvieron para nada porque el partido Somos obtuvo tan solo 94.000 votos, lo que no le alcanza ni contando y recontando para pasar el umbral. ¿No creen ustedes que esos 60.000 voticos hubiesen caído muy bien al Movimiento Colombia Justa Libres? Primer quiebre.

De otro lado, el pastor Jimmy Chamorro ya senador y el pastor Oswaldo Ortiz por primera vez aspirante al Senado decidieron lanzarse cada uno por partidos diferentes, el primero por la U y el segundo por CD y obtuvieron 59.000 y 23.000 votos respectivamente; votos que solo sirvieron para engrosar los números de los partidos porque ellos quedaron fuera, 82.000 voticos también perdidos. Así mismo, el esposo de la diputada de Santander Ángela Hernández, reconocida cristiana y política, el señor Jefferson Vega, también candidato al Senado por el partido Conservador, se quemó y aporto a su partido la no despreciable suma de 22.000 voticos, perdidos también.

Ahora hagan cuentas y miren que no es que la política se difícil, no, lo que nos pasó fue que no tuvimos inteligencia política. La suma da la valiosa cifra de 594.000 votos, que fácilmente hubiese superado los 600.000, teniendo en cuenta que unidos somos mucho más fuertes. Sin embargo, como cada quien anda por su lado y persigue sus intereses, al final todos quedaron viendo un chispero. Espero que esta sea una buena lección para los cristianos en general, porque esta cifra fácilmente nos hubiese dado de 4 a 5 curules en el Senado, igualando a un partido de tanta tradición como lo es el Polo. Además, nos hubiese permitido establecernos como partido político, lo que significaría que podríamos usar esa fuerza de votación para empezar a ubicar concejales diputados, alcaldes y hasta gobernadores en las próximas elecciones locales. Igualmente, hubiese causado un impacto en el pueblo cristiano que aún es renuente al tema político, demostrando que sin ensuciarse las manos, sin politiquería y con Dios es posible hacer política, pero de la buena.

Invito a todos los líderes políticos cristianos que nos representan y a los que se están levantando a que reflexionemos y miremos hacia delante. La batalla sigue y sería injustificable cometer estos mismos errores en el futuro. Es la hora de la fe, como dice Viviane Morales, y todo el pueblo cristiano debe unirse en esta fe para poder mover la mano de Dios.

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