Cada vez que Caracol decide repetir Vecinos, algo se activa en la memoria colectiva. No importa cuántos años pasen: el barrio, los conflictos y sus personajes siguen sintiéndose cercanos. La novela que se estrenó en 2008 vuelve a ocupar las noches de muchos hogares, y con ella reaparece la curiosidad por saber qué fue de la vida de quienes le dieron rostro a esta historia de amores, traiciones y ambiciones.
Lejos de quedarse anclados en ese éxito, los protagonistas y antagonistas de Vecinos siguieron caminos diversos, algunos frente a las cámaras, otros explorando nuevos escenarios creativos y personales.
Del barrio de Vecinos a las grandes producciones
Robinson Díaz, quien interpretó a Óscar Leal, ya era un actor reconocido cuando llegó a Vecinos, pero la novela reafirmó su lugar en la televisión colombiana. Desde entonces, su carrera no ha conocido pausas largas ni silencios incómodos. Ha transitado con naturalidad por producciones nacionales e internacionales, alternando personajes dramáticos, villanos complejos y figuras históricas.
Tras Vecinos, Díaz participó en series como Confidencial, Mentiras perfectas y El Señor de los Cielos, donde su personaje de “El Cabo” lo mantuvo durante años en la pantalla internacional. Más recientemente, apareció en producciones como Rigo y La primera vez, demostrando que la experiencia también puede ser un motor creativo. En entrevistas recientes ha dejado claro que, para él, la actuación no es una etapa que se cierra, sino un oficio que se transforma con el cuerpo y los años.
A su lado estuvo Flora Martínez, quien dio vida a Tatiana Gómez. Su camino después de Vecinos fue menos lineal y más introspectivo. Flora decidió escuchar otras voces internas que la llevaron a explorar la música, el teatro y la creación propia. Aunque siguió actuando en televisión y series, como La bruja o Entre sombras, encontró en el teatro musical un espacio de libertad con Frida Libre, un proyecto que escribió, interpretó y llevó por varios países.
Con el paso del tiempo, también incursionó en la dirección cinematográfica, consolidando una faceta menos visible pero igual de potente. Su historia es la de una artista que no se conformó con repetir fórmulas y apostó por reinventarse.
Antagonistas que no pasaron desapercibidos
En el terreno de los villanos, Sara Corrales fue una de las más recordadas. Jessica Morales la convirtió en un rostro popular y polémico. Después de Vecinos, su carrera dio un giro internacional que la llevó a México, donde ha trabajado de forma constante en telenovelas y series como El señor de los cielos, Mi camino es amarte y El último rey.
Además de la actuación, Corrales desarrolló una faceta empresarial ligada a la gastronomía, consolidando proyectos propios mientras su vida personal también ocupaba titulares. Hoy continúa activa, combinando disciplina artística y emprendimiento.
Luis Mesa, por su parte, encarnó a Rodolfo Castañeda, aunque para muchos siempre será Daniel Valencia de Yo soy Betty, la fea. Lejos de encasillarse, Mesa siguió construyendo una carrera sólida en televisión, con producciones recientes como Las Villamizar y La reina de Indias y el conquistador. Paralelo a su trabajo actoral, ha sido una voz visible en debates públicos, especialmente en temas sociales y de activismo.
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