Psicodelia en la economía: legalización de la marihuana recreativa

Su regulación sería una oportunidad para impulsar la industria del cannabis y ayudar a la economía nacional

Por: Karen Yepes
diciembre 02, 2019
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Psicodelia en la economía: legalización de la marihuana recreativa
Foto: PxHere

“Hay una máxima sobre el universo que siempre digo a mis estudiantes: Lo que está explícitamente prohibido, se garantiza que ocurra” —Lawrence M. Krauss.

La historia de la marihuana y su llegada a América es un misterio. Algunos autores, como Salvat, consideran que corresponde a la prehistoria. Otros, como Antonio Escohotado, afirman que fueron los europeos quienes introdujeron este cáñamo (Marín, 2014). En realidad, hasta la década de 1920, la producción y el consumo de Cannabis no se consideraban un problema. Hasta ese momento se reconocía el consumo por parte de indígenas, músicos, marineros, entre otros. Sin embargo, en Estados Unidos en la década de los 30, la imagen cambió. La asociación del consumo con crímenes y locura generó la prohibición, y como lo que ocurre en Estados Unidos generalmente se replica en toda América, el cáñamo se prohibió en Colombia en 1936 (Sáenz Rovner, 2007). Sus efectos alucinógenos se convirtieron en todo un tabú y esa imagen negativa aún perdura en las sociedades.

Actualmente, el consumo del cannabis es ilegal en casi todo el mundo, debido a las experiencias que genera y la supuesta afectación en la conciencia colectiva y en la salud pública. La percepción de los efectos de esta planta ha logrado sobrepasar sus verdaderos alcances. A mediados del siglo XIX se demostró que el consumo de  este cáñamo no causa la muerte, mediante un experimento  se inyectaron hasta 57 gramos a un perro. Después de día y medio, el animal se levantó de un sueño profundo (Escohotado, 1998). Sin embargo, la imagen negativa no se ha logrado borrar por completo. Los Estados han olvidado sus propiedades curativas, su efecto relajante y el atractivo que genera en la gente. Por tanto, como el narcotráfico y los vendedores informales han ignorado la estigmatización, han salido beneficiados.

Afortunadamente, esta historia poco a poco está cambiando. La legalización de la marihuana medicinal aparece en el horizonte como uno de los primeros pasos hacia la desestigmatización de las propiedades de esta planta. Incluso, más de 12 naciones ya son parte del proyecto (El Universal, 2017). La legalización de forma recreativa está cada vez más cerca. Las naciones han comenzado a ver las oportunidades que trae legalizar en términos de seguridad y economía, considerando la efectividad de la medida para mitigar los alcances del narcotráfico y el mercado ilegal. Al respecto, Jean-Sébastien Fallu, experto en adicciones en la Universidad de Montreal, ha mencionado que la legalización “es una medida positiva simplemente porque la prohibición ha sido peor” (Porras, De Benito, & Beauregard, 2018).

En 2013, Uruguay se convirtió en una de las naciones pioneras en la legalización de forma recreativa, cuando ni siquiera es legal de forma medicinal. Con esta medida, la nación pretende reducir la venta ilegal, garantizar la calidad y limitar el mercado ilegal. Hasta la fecha, los resultados son muy motivadores. Como dijo Gastón Rodríguez, uno de los accionistas de la empresa Symbiosis: "Uruguay se decidió al final sin mucho apoyo internacional. Dijeron que no funcionaría. Pues mira, está funcionado" (El Diario, 2017). Una dimensión  del éxito de la legalización se centra en la reducción de costos: un gramo pasó de 4 a 1.3 dólares. Además, el consumo se ha limitado a 10 gramos por persona a la semana. También, el gobierno pronostica que se ha frenado el narcotráfico y se han sacado del mercado ilegal a por lo menos 12.000 personas (Carreño, 2018).

Por otro lado, Canadá se ha convertido en el primer país del G20 en darle el sí al cannabis. Sus propósitos se encuentran encaminados en primer lugar a la industria farmacéutica y en segundo lugar a la economía. Desde su perspectiva económica, la nación ahorrará mucho más presupuesto siendo veedor y no cazador. El hecho de conocer el mercado y tomar control sobre el mismo permite monopolizar desde la legalidad (Henriquez, 2018). Ofrecer los productos que hasta ahora solo se encontraban en el mercado negro y asegurar la calidad  son  garantías tentadoras y el consumidor va a preferir comprar lo ofrecido por el estado.

Para profundizar, en la parte farmacéutica Canadá ha creado diferentes empresas con el propósito promover los antibióticos con componentes cannábicos. Sin embargo, al no encontrar una fuente suficientemente amplia del cáñamo ha invertido en la producción de otras naciones, en especial Colombia. Actualmente, compañías como Aurora Cannabis y Canopy Growth ya tienen licencias de producción en la nación suramericana. Inclusive, la última agrupación adquirió las operaciones de Spectrum Cannabis Colombia por $96 millones (Henriquez, 2018). Colombia comienza a tener una relevancia muy grande en la producción de la marihuana y le saca provecho a los contratos, aunque no haya legalizado aún de forma recreativa.

En este punto, queda claro que las naciones pioneras no se han arrepentido de su decisión. Los resultados son prometedores y las demás naciones no se quieren quedar por fuera. Ahora, Colombia considera el impacto positivo de una legalización que podría beneficiar la economía y el campo laboral.

Uno de los defensores es Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda y Crédito Público, quien expone distintos puntos a favor de la legalización. Entre otras cosas, Echeverry dice que las exportaciones generarían ganancias entre 2.300 y 17.700 millones de dólares y la oferta laboral sería tan grande como la generada por la industria de fabricación de plásticos o la producción de hortalizas (El Tiempo, 2019).

Un notable defensor de la legalización es Alejandro Gaviria, exministro de salud y actual rector de la Universidad de los Andes. Su postura es muy significativa. El 5 de noviembre de este mismo año, el exministro publicó un video en el cual defiende la legalización total de la marihuana, entendiendo que "la prohibición no funciona como estrategia preventiva, todo lo contrario. La prohibición resume un efecto adverso que ha sido ampliamente documentado pues a mayor intervención, mayor ilegalidad" (La FM, 2019). En este video, Gaviria menciona estudios que muestran que “tanto el alcohol como el tabaco son más dañinos que la marihuana, el éxtasis, el LSD y los hongos alucinógenos.” (La FM, 2019). Por otro lado, el actual rector de los Andes califica de “tragedia absurda” la guerra contra las drogas. Mientras la nación experimenta un conflicto causado por la prohibición, corporaciones extranjeras aprovechan la situación (Kien y Ke, 2019).

Por otro lado, según la firma E-Concept, los empleos nuevos podrían ascender a 100.000 e inclusive podrían “superar el recaudo fiscal de todo el sector agrícola” (El Tiempo, 2019). Adicionalmente, la misma firma asegura que Colombia no puede perder tiempo y debe legalizar para poder posicionarse en el mercado mundial a corto y mediano plazo, para así aprovechar el potencial en la reducida competencia (El Tiempo, 2019).

En la actualidad cursa un proyecto de ley en el Congreso Nacional que contempla la legalización del uso de la marihuana recreativa. El proyecto busca  reducir la incidencia del narcotráfico, proteger los derechos humanos, la salud, a los jóvenes, regular la producción lícita de cannabis y proporcionar acceso seguro y controlado resaltan como objetivos. Además, el texto esclarece puntualmente los organismos que serán responsables de la gestión del proyecto, como el Instituto de Regulación de Sustancias Psicoactivas (IRSPA), el Ministerio de Justicia, Derecho, Salud, Protección Social, entre otros.

Por otra parte, el sustento del proyecto incluye un análisis que relaciona la prohibición con diversas problemáticas. Por ejemplo, se hace un balance de los líderes sociales asesinados y se resalta que la mayor cantidad de homicidios se dio en el Cauca, uno de los sectores con mayor cantidad de cultivos ilícitos. Para complementar, se demuestra el falso éxito que tuvo la fumigación y como a mayor prohibicionismo  aumenta el precio de la droga, y con esto, la complejidad para controlar las mafias. Definitivamente, el escrito es contundente. Datos, conceptos y múltiples explicaciones precisan la importancia de la legalización en este momento.

Ahora, su ponente, el senador Gustavo Bolívar, se encuentra a la expectativa de la decisión que tome el legislativo. La iniciativa reúne distintos propósitos encaminados a crear el Instituto Colombiano para la Regulación de Cannabis (Icoreca), el cual tiene como objetivo mejorar la calidad del producto, reducir los riesgos de consumidores y productores, acabar el microtráfico, mitigar el narcotráfico y controlar la comercialización. Cabe resaltar que esta entidad se encontraría ligada al Ministerio de Salud (Colprensa, 2019).

Definitivamente, legalizar la marihuana de forma recreativa es, en este momento, el medio para obtener la mejoría económica. En los últimos meses, el país se ha enfrentado a un incremento en la tasa de desempleo de 1,6% en comparación con el año pasado (Dane, 2019). Este año, la problemática crece y una opción viable que garantiza ganancias es descartada por la estigmatización. El estado se ha preocupado más por complacer a las potencias, que por mitigar los problemas. Al parecer, para el proyecto nacional es más importante proteger las alianzas y seguir los lineamientos del super poder planetario..

No obstante, no es momento para cerrar los ojos y esperar que otras naciones sean las únicas beneficiarias de la potencia de la producción colombiana. Permitir la psicodelia en la economía, aunque genere controversia, se traduciría en excepcionales beneficios para la nación. Ahora, es necesario privilegiar nuestros intereses. Perder el apoyo económico de otras naciones a corto plazo, no tiene comparación con las ganancias, empleos y, sobre todo, enclaves de economías de paz que se generarían a mediano y  largo plazo. Tomar decisiones contundentes respecto a la legalización ahora determinaría el  inicio del fin de una prolongada crisis socio-económica. Ahora, solo falta confirmar si la nación está preparada para un cambio de fondo.

Referencias

Carreño, S. (2018). Impactos económicos de la legalización de la marihuana en Uruguay. Latinoamerican Post.

Colprensa. (2019). Presentan proyecto de ley para legalizar el consumo recreativo de cannabis en Colombia.

Dane. (2019). Gran encuesta integrada de hogares (GEIH) Mercado laboral.

El Diario. (2017). La legalización de la marihuana en Uruguay ha resultado ser todo un éxito.

El Tiempo. (2019). ¿Por qué la industria del cannabis le daría una ayuda a la economía? 

El Universal. (2017). Los países donde el consumo de la marihuana medicinal es legal.

Escohotado, A. (1998). Historia general de las drogas.

Henriquez, G. (2018). Los desafíos -y las oportunidades- de Canadá tras legalizar la marihuana recreativa. France24.

Kien y Ke. (2019). Alejandro Gaviria abre discusión sobre la marihuana. 

La FM. (2019). Alejandro Gaviria y sus razones para promover legalización total de la marihuana.

Marín, I. (2014). Introducción del Cannabis en América. Cannabis Magazine.

Porras, J., De Benito, E., & Beauregard, L. (2018). Canadá abre la puerta del mundo desarrollado al cannabis recreativo. El País.

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