Optimismo frente al abismo
Opinión

Optimismo frente al abismo

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febrero 16, 2015
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Los colombianos no habíamos tenido una semana más costosa y agitada. Una semana en la que “ganaron” los de la casta gobierno-oposición, se crucificó a un justo por el rifirrafe de dos empecinados “barras bravas”, y la inmensa  mayoría de los colombianos perdimos. Perdimos la fe, la confianza y la credibilidad que a diario nos piden mantener. Nos tornamos desconfiados y desesperanzados al observar el grado de pugnacidad, el cúmulo de mentiras y acusaciones mutuas, difíciles de digerir y comprender. Las redes sociales y los noticieros fueron campo de batalla de la confrontación que libran los voceros y defensores del santísimo y el uribismo. Al mejor estilo de otrora época,  la derecha de hoy, unos desde el gobierno y otros desde la oposición, cruzaron mandobles: “fascistas, “mentirosos”, “entregados” hicieron parte  del repertorio de mutuas acusaciones. La izquierda participó también acusando de “bellaco” a uno de los contendientes. Una escandola hecha en nombre de la paz, que no se compadece con una sociedad que es convocada todos los días  a la tolerancia y la reconciliación.

Agobiado frente al abismo de la polarización  y para no sucumbir a la depresión, recurrí al Diccionario del Diablo, del extraordinario Ambrose Bierce. Lo único que buscaba en la aguda y visionaria obra de Bierce eran unas cuantas palabras que me devolvieran el optimismo perdido, una dosis de pesimismo inteligente como aliciente.  Como si cada definición hubiera sido escrita para esclarecer el oscuro panorama de la semana que ya pasó,  entre asombrado y perplejo encontré  subrayadas con un marcador verde las siguientes definiciones, que de inmediato me sentí obligado a compartir.

Amistad, s.Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.

Acusar, v.t. Afirmar la culpa o la indignidad de otros, generalmente para justificarnos por haberle causado algún daño.

Adepto, s. Secuaz que todavía no ha obtenido lo que espera.

Ambición, s. Deseo obsesivo de ser calumniado por los enemigos  en vida y ridiculizado por los amigos después de la muerte.

Amnistía, s. Magnanimidad del Estado para con aquellos delincuentes a los que costaría demasiado castigar.

Batalla, s. Método de desatar con los dientes un nudo político que no pudo desatarse con la lengua.

Cobarde, adj. Dícese del que en una emergencia peligrosa, piensa con las piernas.

Conservador, adj. Dícese del estadista enamorado de los males existentes por oposición al liberal, que deseas reemplazarlos por otros.

Controversia, s. batalla en la que la saliva o la tinta reemplazan al insultante cañonazo o a la desconsiderada bayoneta.

Deliberación, s. Acto de examinar el pan para saber de qué lado tiene mantequilla.

Difamar, v. t. Atribuir maliciosamente a otro vicios que no hemos tenido la oportunidad ni la tentación de practicar.

Difamar, v. t. Decir mentiras sobre otro. Decir verdades sobre otro.

Duelo, s. Ceremonia solemne previa a la reconciliación de dos enemigos. Para cumplirla satisfactoriamente hacen falta gran habilidad; si se practica con torpeza, pueden sobrevenir las más imprevista y deplorable consecuencias. Hace mucho tiempo, un hombre perdió la vida en un duelo.

Elector, s. El que goza del sagrado privilegio de votar a un candidato que eligieron otros.

Enemigo. s. Individuo que, llevado por su naturaleza perversa, niega nuestros méritos o muestra la superioridad de los suyos.

Espiar, v.i. Escuchar secretamente un catálogo de los crímenes o vicios de otro, o de uno mismo.

Fidelidad, s. Virtud que caracteriza a los que están a punto de ser traicionados.

Grosero, adj. El que recuerda a una señora los buenos ratos que pasaron juntos hace cuatro años.

Historia, s.  Relato casi siempre falso de los hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos  o por militares casi siempre necios.

Iconoclasta, adj. Destructor de ídolos. Quienes los adoran se muestran contrarios a este y protestan diciendo que los destruyen pero no los construyen. Los pobres necesitan siempre un ídolo nuevo que sustituya al destruido.

Maquinación, s. Método empleado por nuestros enemigos paras anular nuestro declarado y honroso esfuerzo por hacer lo justo.

Moral, adj. Dícese que existe en el Este una cadena de montañas y que a un lado de ella ciertas conductas son inmorales, pero que al otro lado son tenidas en alta estima, esto resulta muy ventajoso para el montañés, porque se puede bajar ora de un lado, ora del otro, y hacer lo que le plazca, sin incurrir en falta.

Nepotismo, s. Práctica que consiste en designar a la propia abuela para un cargo público, por el bien del partido.

Oposición, s. En política, el partido que impide que el gobierno se desboque.

Palacio, s. Residencia bella y costosa, particularmente la de un gran funcionario. La residencia de un alto dignatario de la iglesia se llama palacio; la del fundador de su religión se llamaba establo o pesebre. El progreso existe.

Paz, s. En política internacional, época de engaño entre dos épocas de guerra.

Pesimismo, s. Filosofía impuesta al observador por el desalentador predominio del optimista, con su esperanza de espantapájaros y su abominable sonrisa.

Política, s. Conflicto de intereses disfrazados de lucha de principios. Manejo de lo intereses públicos en provecho privado.

Procaz, adj. Dícese del lenguaje que usan otros para criticarnos.

Presente, s. Parte de la eternidad que separa el dominio del desengaño del reino de la esperanza.

Reconciliación, s. Suspensión de hostilidades. Tregua armada para enterrar a los muertos

Referéndum, s. Ley que se somete a voto popular para constatar el consenso de la insensatez política

Ruin, adj. Características del móvil de un oponente nuestro.

Senado, s. Cuerpo de ancianos que cumple altas funciones y realiza bajos hechos.

Sofisma, s Método de discusión de un adversario, que se distingue del nuestro por una hipocresía y necedad claramente superiores.

Ultimátum, s. En diplomacia, exigencia final antes de recurrir a las concesiones.

Venganza, s. Enviar a nuestro rival las cartas que nos escribió su mujer cuando éramos novios.

Voto, s. Instrumento y símbolo de la facultad del hombre libre de hacer de sí mismo un tonto y de su país una ruina.

Posdata necesaria: Frente al pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad (Antonio Gramsci).

Optimismo frente al abismo. Vive y vacila, como decía  Vargas Vila, y lo que te vayan a dar, que te lo den en vida (Cesar Pagano).

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