'Nochadas': el problema más allá de la rebeldía juvenil

Una grave problemática de jóvenes en el Atlántico, donde la clandestinidad se convierte en drogas y sexo sin control

Por: Pedro Lemus Navarro
abril 27, 2017
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'Nochadas': el problema más allá de la rebeldía juvenil

Creo que lo primero que debo hacer, antes de seguir con la elaboración de este ensayo, es tratar de describir lo que es una ‘nochada’. Con esto evitaremos confusiones y podremos ser claros con lo que estamos analizando. Así posteriormente explicar cuál es la relevancia o impacto que estas tienen en muchas comunidades del Atlántico y el Área Metropolitana de Barranquilla y qué posibles medidas podemos implementar para limitar los efectos negativos generados por la organización de estos eventos. Dicho esto, entremos en materia.

Las ‘nochadas’ son eventos que hacen parte de un fenómeno sociocultural, cuyos principales actores son niños y jóvenes quienes se congregan, previa coordinación, en espacios clandestinos privados o cerrados, propicios para el consumo de sustancias psicoactivas y la práctica de actos sexuales sin ningún tipo de precaución. Estos eventos, se presentan en barrios populares y en sectores de estratos bajos, que en muchos casos han sido los escenarios para la conformación y fortalecimiento de redes criminales para el microtráfico.

Las autoridades presumen que en muchas ocasiones miembros de estas redes son los encargados de convocar y organizar las ‘nochadas’, lo que nos indica que estos eventos pueden no ser aislados, sino que harían parte de una estrategia para perpetuar su influencia en los sectores, fortaleciendo sus grupos y su control territorial. En este mismo orden de ideas, estos espacios elevarían el número de consumidores, aumentando a futuro la demanda de todo tipo de sustancias psicoactivas, beneficiando así a los expendedores y a sus redes.

Otro aspecto, que genera mucha preocupación a nosotros como administración y a la sociedad en general con respecto a estos encuentros clandestinos, es la iniciación de la vida sexual a temprana edad por parte de los asistentes. En contextos, en los que los niveles de educación sexual son insuficientes, es fácil considerar que los encuentros sexuales entre los jóvenes que participan en estas ‘nochadas’ se dan sin ningún tipo de método de anticoncepción en la mayoría de los casos, poniéndose en riesgo de lograr un embarazo no deseado a temprana edad y del contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Igualmente, se ha puesto en riesgo la salud mental de los niños y jóvenes que participan en estos eventos, ya que al involucrarse en dichas prácticas y con poca formación al respecto, terminan por enfrentarse a una presión social que afecta sus decisiones y la manera en que interactúan con los que le rodean. Conllevando a una fuerte predisposición al consumo de drogas y alcohol, y desencadenando en los casos más graves suicidios.

Es probable que los efectos negativos de las ‘nochadas’ sean muchos más, sin embargo los que hemos expuesto son bastante representativos y trascendentales, por eso creemos que son los de mayor atención por parte de las instituciones. Creo que la solución del problema de las ‘nochadas’, pasa por la intervención del fenómeno sociocultural que significa la juventud y niñez en nuestra actualidad. En primera instancia debe haber un concienzudo análisis del fenómeno, que al igual que cualquier fenómeno social es multicausal y puede tener muchas caras, para esto será importante en trabajo con la sociedad civil y con la academia, que nos puede ayudar a comprender más efectivamente lo que verdaderamente sucede con los jóvenes de nuestro departamento.

Es necesario resaltar que este fenómeno impacta la salud pública, por lo cual se debe realizar en este sentido una intervención para los jóvenes que busque fortalecer y generar programas que tengan como objetivo la prevención del consumo de drogas, al igual que la promoción de la educación sexual y reproductiva. Esto debe llevarse a las escuelas y a espacios diseñados para jóvenes y sus familias, en donde se les brinde toda la información y guía con respecto a estos asuntos.

En paralelo no podemos olvidarnos de las redes criminales de microtráfico que no querrán perder potenciales clientes; ante estos no debe haber contemplación por parte de las autoridades, sino procurar su desarticulación, captura y judicialización.

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