¡No más impuestos!

"Con la nueva Reforma Tributaria las entidades sin ánimo de lucro tienen que sustentar ante el ente que los vigila cómo están gastando sus ingresos"

Por: Diana Marcela Toro Pardo
junio 20, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
¡No más impuestos!
Foto: Hsbnoticias

Supongamos que usted vive en uno de los barrios pobres de su ciudad, ahora supongamos que en su barrio no tienen acceso a la cultura, sus hijos nunca han visto una obra de teatro, nunca han tenido contacto con un instrumento musical, jamás han tenido la oportunidad de elegir un libro que sientan suyo y puedan leer de principio a fin; supongamos que usted solo puede proveerle a su familia de una comida al día, que no existen espacios recreativos, que no hay personas que le expliquen cuáles son sus derechos o que la única huerta que conoce es la que usted tenía en su finca, antes de que un grupo armado lo hiciera venir a una de estas ciudades grandes en las que todos somos nadie.

Pues esas “pequeñas” cosas que parecen faltarle a usted y a su familia las hacen miles de corporaciones, entidades sin ánimo de lucro y organizaciones no gubernamentales que proveen y llenan los espacios vacíos que el Estado no puede y quién sabe si podrá llenar en algún momento, muchas de ellas le otorgan a usted derechos que no conocía, lo forman para que pueda emplearse más fácilmente, y todo, de forma gratuita. Usualmente son personas que se dieron cuenta de que querían ayudar y podían, y se sometieron a las reglas del mercado formando legalmente una entidad privada que se dedica a hacer cosas bonitas por las personas, los animales, el medio ambiente y muchas más. Su único sustento es la venta de artículos o servicios, las alianzas con las alcaldías que los contratan para que hagan lo que ellos no saben o no quieren hacer, o participar de las convocatorias que salen cada dos o tres meses y que en muchas ocasiones ya tienen dueño.

Obviamente muchas de estas entidades enmascaran su “sin ánimo de lucro” por un “sinónimo de lucro”, y digo que se enmascaran porque su único interés no es el bien de una sociedad, no es generar espacios para la cultura, la educación, la recreación o la salud, sino que lo único que les interesa es el dinero que pueden repartirse entre ellos en forma de “honorarios” sin que llegue absolutamente nada a la sociedad; gracias a estas entidades “sinónimo de lucro” todas tenemos que pagar unos impuestos aproximados del 40%, quizás más, a Alcaldías, Gobernaciones y Cámaras de Comercio, precisamente a las entidades públicas y privadas que estamos ayudando a que hagan lo que no pueden o no saben hacer.

Este año, con la nueva Reforma Tributaria las entidades sin ánimo de lucro tienen que sustentar ante el ente que los vigila cómo están gastando sus ingresos, lo cual es maravilloso, porque implica que esas empresas “sinónimo de lucro” no van a seguir lucrándose del dinero que muchas otras entidades pueden llevar en forma de proyectos a su barrio. No obstante, los impuestos siguen siendo altísimos para estas organizaciones que solo buscan cambiar el territorio.

Sugiero entonces que las entidades que si estamos haciendo la tarea bien, la de cumplir con un objetivo social del que se beneficia todo el mundo, tengamos un mínimo impuesto, si esto no sucede esa organización social que es la única que sube a su barrio a enseñar, recrear, bailar, actuar y alimentar va a desaparecer por culpa de los impuestos.

 

-.
0
590
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Nota Ciudadana
Caricatura: Ahí están pintados

Caricatura: Ahí están pintados

Y llegaron los impuestos

La reforma tributaria, un anuncio publicitario

La reforma tributaria, un anuncio publicitario

Nota Ciudadana
La cena de gala donde empresarios y campesinos se sientan juntos a manteles

La cena de gala donde empresarios y campesinos se sientan juntos a manteles