Comprar carro en Colombia sigue siendo, para miles de personas, una decisión que pasa primero por el banco. Más allá del modelo, del concesionario o del color, lo que termina inclinando la balanza es la tasa de interés. Y en ese terreno, las diferencias entre entidades pueden significar millones de pesos a lo largo de los años.
Las cifras oficiales más recientes de la Superintendencia Financiera, entidad que dirige César Ferrari, muestran un mapa claro de cómo están compitiendo hoy los bancos en créditos para vehículo. Según el reporte con corte a finales de enero, las tasas efectivas anuales varían de forma importante según el plazo elegido. En promedio, una docena de los 30 bancos que operan en el país ofrecen líneas activas para financiar carro.
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Para quienes buscan un crédito a menos de cinco años, el banco que lidera con la tasa más baja es Banco Santander, con una tasa efectiva anual de 14,7%. En un mercado donde cada décima cuenta, esa cifra lo pone en el primer lugar del escalafón.
Le sigue Bancolombia con 15,2%, una diferencia de medio punto que, en un crédito de varios años, puede traducirse en cuotas ligeramente más altas pero aún competitivas frente al promedio del sistema. En tercer lugar aparece Banco de Occidente, con 16,1%. Esta entidad hace parte del Grupo Aval y se mantiene dentro del rango más atractivo para quienes no quieren extender demasiado el plazo.
Muy cerca está Banco Caja Social con 16,2%, apenas una décima por encima de Occidente. El grupo de los cinco con mejor tasa para este rango lo cierra Banco de Bogotá con 16,6%, también integrante del Grupo Aval. Entre el primero y el quinto hay una diferencia de 1,9 puntos porcentuales, una brecha que puede sentirse en el valor final pagado por el vehículo.
El panorama cambia cuando el comprador decide alargar el crédito más allá de cinco años. En los préstamos superiores a ese plazo, la entidad con la tasa más baja actualmente es Davivienda, con 16% efectivo anual. En este segmento, la competencia se mueve en márgenes más estrechos y con tasas ligeramente superiores a las de los créditos más cortos.
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Detrás de Davivienda aparece nuevamente el Banco Caja Social, esta vez con 16,5%, consolidándose como uno de los jugadores más constantes en los rangos competitivos tanto a corto como a largo plazo. Luego figuran dos bancos del Grupo Aval: Banco de Occidente, con 16,9%, y Banco de Bogotá, con 17,4%. Con la misma tasa de 17,4% se ubica Bancolombia, que en los créditos más extensos pierde el segundo lugar que ostenta en los plazos inferiores a cinco años.
La diferencia entre financiar un vehículo a cuatro años o a seis no es solo una cuestión de cuota mensual más baja. Es también una decisión que impacta el costo total del crédito. Las tasas más largas tienden a ser más altas, y aunque alivian el pago mensual, incrementan el monto final desembolsado.
En el otro extremo del mercado hay entidades con tasas considerablemente mayores. Algunas compañías especializadas en financiación de vehículos registran tasas que superan el 20% efectivo anual, tanto en plazos cortos como largos. Esa distancia frente a los bancos con mejores condiciones puede representar una carga significativa para el comprador promedio.
Hoy, con un mercado automotor que busca recuperarse y consumidores más cautelosos con el endeudamiento, comparar tasas se volvió una tarea casi obligatoria. Las cifras de la Superintendencia permiten tener una referencia clara y pública de cómo se mueve el sector. No se trata solo de quién aprueba más rápido o pide menos papeles, sino de cuánto termina costando el carro cuando se suman intereses durante cinco, seis o siete años.
En un contexto de tasas todavía altas frente a los años previos a la pandemia, la competencia entre bancos se concentra en décimas que marcan diferencia. Para quien está pensando en cambiar de carro o comprar el primero, revisar el ranking actual puede ser el primer paso para que la decisión no se convierta en una carga más pesada de lo previsto.
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