Los aviones de guerra colombianos solo sirven para atacar guerrillas

Hechos en Brasil, Israel y EE.UU. son el músculo militar aéreo del país, armados para la guerra antisubversiva y no para defender las fronteras territoriales

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octubre 10, 2020
Los aviones de guerra colombianos solo sirven para atacar guerrillas

En 270 aeronaves militares se refleja el poder aéreo colombiano pues integran la capacidad material de la Fuerza Aérea Colombiana-FAC. Entre este universo se encuentran los aviones de combate, de reconocimiento, de inteligencia e interceptación, de patrullaje marítimo, de entrenamiento, transporte y helicópteros militares.

Son tres tipos de aviones de combate que Colombia tiene a su disposición y que suman un total de 77 aeronaves. Todos polivalentes, para ataque cielo a tierra enfocados en la lucha contrainsurgente. El más poderoso en sus filas es el israelí IAI KFIR, también conocido como el “cachorro de león” supersónico. Este avión ha sido el hijo de décadas de buenas relaciones políticas y diplomáticas entre Colombia e Israel pues fue en los años 80, la primera vez que el ejército colombiano efectuó la compra de 12 de estos cazadores cuyo costo unitario ronda los 4.5 millones de dólares.

Los KFIR pueden alcanzar una velocidad de 2.440 kilómetros por hora, aunque su rango de alcance no supera los 2 mil kilómetros de un solo tajo. Fue en febrero de 2008 cuando el entonces ministro de defensa Juan Manuel Santos viajó a Israel para cerrar el acuerdo de adquisición de 13 aviones Kfir adicionales y la repotenciación de 11 existentes. Hoy, la FAC cuenta con 24 ejemplares, aunque se espera la entrega de dos aviones nuevos a sus filas.

Los IAI Kfir colombianos cuentan entre su armamento los misiles Rafael Python 5 y Derby, así como el sistema stand off Spice 1000.

Colombia también registra otros 15 aviones Cessna A-37 Dragonfly construidos en Estados Unidos. Dicha nave, creada en el marco de la guerra con Vietnam. Por tratarse de un avión liviano y ergonómico, ha sido estratégico en los combates contra guerrillas en zonas selváticas del país. Estos aviones son los encargados de patrullar periódicamente los parques naturales en departamentos como el Amazonas, Guainia, Vichada y Vaupes.

Por otro lado, la cooperación militar entre Colombia y Brasil también ha sido clave para el posicionamiento del ejército nacional en los aires. La FAC es uno de los más grandes operadores del Embraer Super Tucano, construido en Brasil. Desde la cabina de estos aviones, se han desarrollado varias de las más importantes ofensivas del Estado a las guerrillas colombianas, como lo fue la Operación Fenix, en la que fue abatido Raul Reyes, la operación Sodoma en la que cayó el Mono Jojoy y la operación Odiseo en la que murió Alfonso Cano. De estos, Colombia tiene alrededor de 38 ejemplares activos.

Super Tucanos de la Fuerza Aerea Brasilera

El excanciller y actual Ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, es la máxima cabeza responsable y encargada de estos aviones. Su cartera determina el uso y gestión conforme a los lineamientos que desde la Presidencia de la Republica sean aprobados en el marco de responsabilidad de las Fuerzas Militares en Colombia. La llegada de quien fuera la primera cabeza diplomática de Iván Duque al sector de la defensa, ha significado un fortalecimiento en el musculo militar aéreo de Colombia que ha crecido gracias a programas de cooperación internacional con Estados Unidos que, en los últimos días, habilitaron la donación de tres aviones FC Hercules al gobierno.

 

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