Lo que decimos cuando nuestro yo grandilocuente se calla

Con la caída de los grandes discursos, las perspectivas han quedado desorbitadas y confusas. Todos creen en sí mismos y nadie cree en nada

Por: Andrés Sebastián Cortés Díaz
febrero 17, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2orillas.
Lo que decimos cuando nuestro yo grandilocuente se calla
Foto: Piqsels

Todo el mundo (incluyéndome) está demasiado seguro de la realidad que ostenta.

Todos estamos atragantados de nuestras perspectivas patéticas e inútiles. La inmediatez de nuestros juicios nos hizo seres ridículos, incapaces de grandes voluntades y absurdamente cómodos.

Pero, dentro del gran orden de las cosas, lo que uno piense tiene tanto valor como el nivel de autoengaño que uno quiera darle. Con la caída de los grandes discursos, las perspectivas han quedado tan desorbitadas y confusas, que el Yo-ismo las suplementó e impera cual Dios. Todos creen en sí mismos y nadie cree en nada. Todo el mundo cree tener la razón. Todo el mundo siente que su opinión vale. Todo el mundo quiere hablar. Todo el mundo quiere que le reconozcan su estupidez y su banalidad. Todos queremos YA todo. No hay silencio. No hay soledad. No hay ausencia.

Los gimnasios, las redes sociales, la especulación del mercado financiero, la precipitación incontenible, la habituación de las violencias, las patéticas discusiones entre los duales y demás, solo son símbolos de un vértigo artificial y del movimiento desorbitado generalizado en que estamos inmersos. Una realidad tan ficticia como tú quieras hacerla. Una realidad a tu medida, a tu goce. Una estructura diseñada por y para el diseñador, asquerosamente egocéntrica. Y el sistema (si es que tal cosa aún existe) se retroalimenta en la medida que es criticado y juzgado, cual leviatán comiéndose a sí mismo. Una relatividad tan brutal que es hostil y tan tecnocrática que es indiferente.

En un lugar así solo puedes hacerte responsable de tu propia estupidez, de tu íntima idiotez, esa que solo conoce tu almohada. En un lugar así, el silencio es la mejor resistencia y escuchar la mejor terapia. Escuchar para callar. Escuchar para no interferir posteriormente. Obviar el Yo. Escuchar para silenciar el espíritu de poder sobre el otro, para romper la dialéctica. Guardar, cual ritual, al insobornable silencio posterior a las carcajadas.

Oh, todo es vanidad, dijo el congregador, y un estúpido correr tras el viento…
-.
0
300
La esposa del Fiscal Barbosa, otra mujer enredada con el poder de su marido

La esposa del Fiscal Barbosa, otra mujer enredada con el poder de su marido

Video: El lujoso edificio donde pasó sus últimos minutos Valentina Trespalacios

Video: El lujoso edificio donde pasó sus últimos minutos Valentina Trespalacios

Nadie pagará condena por el asesinato de 3000 militantes de la UP

Nadie pagará condena por el asesinato de 3000 militantes de la UP

Falabella, la tarjeta de crédito que más intereses cobra en Colombia

Falabella, la tarjeta de crédito que más intereses cobra en Colombia

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus