El CMJ de Olaya, con su apuesta por la educación en el occidente antioqueño

El líder Mateo Álvarez recorrió el municipio de Olaya, en toda su totalidad, promoviendo sus ideas con su eje central fundamentado en la educación y en la salud

Por: Estefanía Yepes Arenas
junio 14, 2022
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El CMJ de Olaya, con su apuesta por la educación en el occidente antioqueño
Foto: Cortesía

Infancia y adolescencia

Mateo Álvarez, nació el 21 de julio de 1996 en la subregión del occidente antioqueño, en el municipio de Olaya, cumplió 26 años en este 2022.

Sus mejores recuerdos fueron en el campo, rodeado de naturaleza y jugando con sus amigos.

Él dice que la vida de pueblo es muy diferente a la de la ciudad, sobre todo, la infancia, ya que creció en un entorno muy tranquilo, rodeado de animales de granja y de muchos conocidos, pero siempre acompañado de su padre Jorge Ulises Álvarez Cano, su madre Claudia Marcela Villa Valderrama, y su hermana Salomé Álvarez Villa.

Desde pequeño siempre tuvo la influencia de su madre, una mujer que también es lideresa social de la subregión, quien trabaja por las mujeres de Olaya.

El primer encuentro más cercano con ser líder fue en el colegio, cuando lo eligieron como el personero. Él cuenta que se tomaba muy en serio su trabajo, se interesaba por sus compañeros y que pudieran tener las condiciones de una educación justa, fue su primera lucha y liderazgo por los jóvenes de Olaya Antioquia.

El recuerdo que más le gusta fue cuando lo invitaron a una conferencia de todos los personeros del país en Bogotá para construir una agenda de estudios juveniles, lo que más le gustó es que pudo conocer a entes administrativos de educación y contribuir con el fortalecimiento de la educación media, además que fue la primera vez que pudo montar en avión.

Mateo Álvarez se graduó a los 16 años, en el año 2012, los dos siguientes años estudió inglés, pero dice que fue una época de mucha confusión, ya que todavía no sabía lo que quería hacer y más aún porque para estudiar tendría que irse y generarle un gasto económico muy grande a sus padres, teniendo en cuenta que debía buscar estadía en otro lugar, a los 18 años quiso prestar servicio militar.

Esto lo hizo para encontrarle respuesta a su vida y también para conocer algo diferente y adquirir nuevos conocimientos.

Su experiencia allí fue un aprendizaje fuerte que le enseñó a ser mejor persona o como él dijo: "mi proceso en el ejército fue una experiencia nueva a la vida que tenía en casa, de muchos retos, de afrontarlo con mucha madurez, de tener resiliencia y no abandonar el proceso por más duro que fuera, algo que me formó como persona para tener la habilidad de resolver problemas".

En el año 2015 terminó su servicio militar, y empezó con sus estudios para ser técnico en salud oral, en ese momento su objetivo era superarse como persona y acostumbrarse nuevamente a vivir como civil.

Para poder sostenerse lejos de su hogar, trabajó como asesor de ventas en Homecenter y mesero en un restaurante, después de finalizar la técnica decidió estudiar la carrera de odontología, pero debido a los horarios de la universidad dejó de trabajar para dedicarse a sus estudios. Actualmente está en el cuarto semestre en la Fundación Universitaria Visión de las Américas.

Se la pasa entre Medellín, Olaya, Llanadas y Sopetrán, los tres últimos municipios del occidente de Antioquia, con el objetivo de dedicar tiempo a su carrera, pero también al CMJ, y aunque su carrera no es tan inclinada a la política y el liderazgo social piensa que ser odontólogo de su pueblo también es una labor comunitaria.

Esto debido a que el municipio de Olaya está dentro del marco de clasificación de sexta categoría, de acuerdo con el Departamento Administrativo de Planeación, en consecuencia de esta baja inversión los habitantes no pueden acceder a odontología.

Por esto, uno de los sueños de este líder es poner un consultorio médico para la salud oral, porque según Mateo, la salud dental es muy importante, además ayuda a la seguridad y la autoestima de las personas.

Consejero Municipal de Juventud del occidente antioqueño

Luego de egresar del colegio, tras diez años, decidió lanzarse como candidato para ser el representante de juventudes del occidente de Antioquia, teniendo en cuenta que durante este periodo de tiempo se suspendió las elecciones para los CMJ.

Las movilizaciones sociales del 2020 visibilizaron las problemáticas sociales e incidieron en que el gobierno viera la necesidad de incorporar a los jóvenes en la agenda nacional.

Para la época electoral, Mateo Álvarez recorrió el municipio de Olaya, en toda su totalidad, promoviendo sus ideas con su eje central fundamentado en la educación y en la salud.

Su experiencia en el Consejo Municipal de Juventud ha sido todo un reto, ha conocido a jóvenes de otras regiones y del país, ha tenido afinidad con el grupo de Antioquia, ya que tienen el mismo entusiasmo de promover a los jóvenes para que se motiven a incidir en lo público y en el aporte al lugar en el cual residen.

Mateo habla con emoción cuando los menciona, dice que a pesar de que cada región tiene problemáticas distintas, el mayor factor que afecta es la falta de educación y por esto se siente muy identificado con los demás, por lo que buscan incorporar a jóvenes con conversatorios en las distintas subregiones de Antioquia donde logren despertar su interés para estudiar, y puedan sentirse escuchados teniendo un acompañamiento, algo que se busca lograr desde la cultura y el arte.

"La gran apuesta del CMJ es incluir a todos los jóvenes para que participen, logrando que se alejen de todas estas cosas que pueden ser contractuales para ellos como es estar en un grupo armado ilegal, abrirles la oportunidad para que estudien, motivarlos e incentivarlos", expresó este líder que trabaja por la juventud.

El occidente antioqueño como las otras subregiones de Antioquia ha sufrido mucha violencia por grupos armados ilegales.

El entorno social es muy complejo porque en la mente de las personas se ha instaurado el miedo con los recuerdos de la historia que cada municipio ha vivido, muchos jóvenes por ejemplo sueñan con ser paramilitares o por las pocas oportunidades no les queda más remedio que serlo.

Al preguntarle a Mateo cuál es la problemática social que más ha sufrido su municipio y aunque le costó escoger, me contó que está trabajando para gestionar la educación superior en Olaya y los municipios cercanos.

De acuerdo a su versión, para él como para muchos otros jóvenes, que quieren superarse, las oportunidades son pocas, además de los costos que acarrea trasladarse a la ciudad y que hasta puede implicar abandonar su municipio de origen, este siendo una problema teniendo en cuenta que son cerca de 3000 habitantes.

Después cuando quieren ejercer su profesión no es posible volver porque tampoco hay un plan de desarrollo y de empleo, lo que aumenta la posibilidad de que los jóvenes prefieran pertenecer a estos grupos armados o trabajar en la ciudad y esta situación es la razón por la que el pueblo se ha ido estancando, y cada vez la población ha ido disminuyendo.

Frente a esta coyuntura el Consejero afirmó: "los jóvenes son presa fácil para esos grupos al margen de la ley, ha sido muy marcado en la subregión, ya que tienen muy poco o nulo el acceso a la educación".

La gran labor que hacen los líderes sociales como Mateo o como los demás consejeros municipales son poco visibilizados y en muchos casos silenciados con la muerte misma, muchos de estos líderes han recibido amenazas por su liderazgo.

Colombia tiene una alta tasa de asesinatos a líderes sociales, y en los medios no hablan mucho del tema. Es difícil hacer algo bueno en un lugar donde las muertes son más comunes que la justicia social o las oportunidades.

En los primeros tres meses de este 2022, van cincuenta líderes asesinados, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, (Indepaz). Según esta organización, este ha sido el año más sangriento desde que se firmó el tratado de paz.

Mateo Álvarez, el líder de Olaya, el joven que quiere el desarrollo de su subregión, un muchacho que a simple vista se le ve la motivación y la disciplina, aunque su gran enfoque es la educación, sin ser esta una gran problemática social, omite, ya sea el machismo, los embarazos adolescentes, la pobreza, los asesinatos a jóvenes, la cultura y el arte, aunque no deja de ser admirable su labor social y su granito de arena, ojalá más jóvenes se sumen a esta apuesta y Colombia sea el país de los jóvenes con oportunidades y educación.

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