‘La Viga’ llega a la número 100

Una conmemoración a la revista oriunda de Granada (Antioquia) y conocida por la sección ‘La voz del niño’

Por: Hugo de Jesús Tamayo Gómez
Julio 19, 2018
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
‘La Viga’ llega a la número 100
Foto: La Viga

“Cuando yo nací, nací chiquito y no tenía dientes ni ropa”. “Voy a comprar una ternera y la puedo echar en dos fincas, vamos a ver en cual. La finca es de mi abuelito y mi papá, yo voy allá a pasar vacaciones y porque no me dejan ir solo, sino yo mantuviera por allá”. Estas son algunas de las frases y expresiones —que van desde la inocencia hasta sus sueños— de los niños entre cinco y once años que he leído en la sección La voz del niño de la revista La viga en el ojo —hoy llamada solo La viga— que en este mes presenta su edición número cien.

Es la primera página que busco donde está la voz de los niños de Granada —de aquí, Granada, Antioquia—, y si en alguna entrega no encuentro esta sección para mí es como si la revista estuviera incompleta. No saben cuánto me deleita leer y pensar ese niño, esos sueños, esa franqueza, esa espontaneidad… A la vez, me leo y me transporto por las calles de este pueblo —así ya no sean las mismas de hace cincuenta y cinco años— cuando tenía la edad de estas criaturas que están contando su presente, soñando el futuro y por medio de estos sueños queriendo solucionar la vida entera.

También vemos cómo la emisora Granada Estéreo —institución aliada de La viga, que se preocupa tanto o más por la niñez— con el programa Reporteritos impulsa y acompaña a los niños para que lleguen a ser los futuros comunicadores; como lo leí en la entrevista publicada en la edición # 97, donde Jimena Gómez Gómez, una niña de tan solo ocho añitos, quien desde el año 2017 pertenece a este programa, muy orgullosamente, como si ya fuera una profesional, a una de las preguntas que le hicieron respondió: “Por ejemplo si un muchacho tiene una cámara de esas —posiblemente está mostrando la misma desde donde la están grabando para la entrevista —y me dice que le grabe, uno ya sabe manejarla”.

Pero la revista no es solo eso. También, en artículos como los de Jaime Ovidio Giraldo deja ver y nos transmite en los escritos su conocimiento en literatura. Ese es otro asunto que me lleva a la época de niño, pues yo, de pequeño, cuando veía a Jaime Ovidio de unos doce, trece, catorce años, sentado en la acera de su casa leyendo y leyendo, siempre lo juzgué como un tipo que perdía el tiempo o estaba loco.

¿Hasta dónde lo puede poner a uno a transportarse y vivir la niñez un medio de comunicación como esta revista? Es solo ojearla e identificar el autor del escrito, donde en muchos casos encuentro esa niñez y esa pubertad a su lado; como lo fue para mí Jaime Montoya, que cuando leo sus poemas y veo algunas ilustraciones recuerdo cómo siendo mi compañero de estudio en la escuela era él el que me hacía los dibujos. De mi exprofesor Argemiro Pareja, de mi amigo Miguel Ángel López y de tantas personas y artículos más podría mencionar idénticas experiencias.

La revista también me ha servido como aprendizaje, pues fue el primer medio de comunicación en publicarme una de mis crónicas y con ello he crecido y me he ido haciendo más profesional en el oficio de la escritura. Y estoy seguro que no solo a mí, también habrá otros que lo han sentido así como es el caso de Yudy Paola Duque Giraldo, quien apenas hace unos pocos meses terminó sus estudios de comunicación. Y ella cuenta: “Yo considero que la revista me ha aportado, porque si bien yo estudié y ahí adquiere uno herramientas, es solo hasta la práctica que uno se hace. Entonces, con la posibilidad de empezar a escribir es donde uno se va como puliendo un poquito (…). También, al hacer el ejercicio y pertenecer a la revista, hay un compromiso de sacar un artículo y eso me pone a pensar, a leer, a releer…”

A la vez he querido con mi limitada preparación académica, pero con mucho respeto discutir con los mismos autores sobre algunas publicaciones en este medio, como algún día lo quise hacer con Jesús María Giraldo pero con su voz única y fuerte, que pareciera alterado a la hora de hablar, me contestó: “eso es problema de edición”. En cambio con Yudy Paola, ella muy atenta, se ha sentado conmigo y hemos dialogado a cerca de las apreciaciones que tengo —sobre todo en lo gramatical— de su artículo.

Entonces, que viva el aprendizaje a través de un medio de comunicación propio de nuestro pueblo y que no solo cumpla la edición número cien sino la mil y mucho más, pero que no falte La voz del niño para no tener la sensación de que la revista La viga, de Granada, Antioquia, Colombia, salió incompleta.

 

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Publicidad
0
249

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus