Texto escrito por: Elizabeth Mora-Mass
En una helada noche de febrero de este año, Carmen, una enfermera colombiana de 28 años, estaba preparando la comida para sus dos hijos cuando recibió la llamada. “Mi jefa me dijo que con mucho pesar me tenía que informar que mi trabajo como asistente de un ancianato se había acabado por una orden superior, que no volviera”. Carmen estaba —y continúa buscando el asilo político— pero ya ha perdido mucha parte de su esperanza. “Yo tengo la documentación que prueba el ataque guerrillero al centro médico donde trabajaba en el Cauca, pero no creo que me vaya a servir de mucho”, comentó con las lágrimas rodando por sus mejillas.
Aunque el ataque guerrillero fue informado por todos los medios colombianos, Carmen opina que “eso no vale nada frente a ICE. Por eso, organicé la entrega de mis hijos a doña María, una señora ecuatoriana que nos está ayudando a los padres con hijos pequeños, para que si nos detienen, ella se hace cargo de ellos hasta que nos envíen de regreso al país y podamos recibirlos, aunque en mi caso, no sé dónde porque la guerrilla destruyó gran parte del pueblo donde yo vivía”.
Margarita, otra profesional de la salud, vive la misma pesadilla. Su marido fue detenido y está recluido en un centro de ICE en Texas, esperando ser deportado a Colombia. “Nosotros votamos por Abelardo (de la Espriella) pero él ha dicho que podemos regresar, que nos espera con los brazos abiertos. ¿Pero a dónde vamos a regresar, si el pueblo está controlado por la guerrilla y los narcotraficantes?”.
Entre 235.000 a 1.017.000 solicitantes de asilo
Las dos mujeres hacen parte de los colombianos indocumentados que buscan el asilo político, cuyas cifras van de 235.000 a 1.017.000 según las fragmentarias estadísticas que se conocen, toda vez que la administración Biden dejó de publicar la información a partir del verano de 2024, cuando iban 1.017.000 y la administración Trump sólo informa sobre las cifras de deportados. En 2024, las estadísticas decían que unos 600.000 colombianos buscaban el asilo político en el área metropolitana de Nueva York. Solo en la Gran Manzana los asilados se calculaban en 178.000, con unos 36.000 que solicitaban ayuda a la ciudad. Pero debido a la polémica entre el entonces candidato Donald Trump y los demócratas, la información fue suspendida.
Aunque los colombianos no están incluidos en el listado de nacionalidades que hoy 30 de julio terminan el TPS, tal como pasa con los haitianos, los etíopes y los venezolanos, sí hacen parte de los 30 países con el mayor número de solicitantes de asilo que Trump está buscando de las tierras del tío Sam.
Secretario de Seguridad Nacional: “Váyanse o los buscamos y los deportamos”
Aunque los activistas pro inmigrantes y las organizaciones comunitarias están en pie de lucha contra la política migratoria y las capturas de ICE, es poco lo que se puede hacer. Según el comunicado del Departamento de Seguridad Nacional, “la administración Trump está restaurando la integridad en el sistema de inmigración al asegurar que individuos que no merecen estar aquí se queden. Por eso los estamos invitando a irse voluntariamente con nuestra asistencia o que se enfrenten a ser removidos de acuerdo con las leyes federales”.
“Si usted está buscando el asilo político, hay un alto riesgo de ser expulsado. Es muy difícil conseguir un trato imparcial en una corte de inmigración”, dijo frente a las cámaras Alexander Hotzman, profesor de leyes de la Universidad Hofstra.
“Tengo docenas de indocumentados que no se atreven a salir. Tenemos personas generosas que les ayudan, llevan a los niños a la escuela, les recogen los mercados en las iglesias y en sitios de distribución gratuita de alimentos. Nosotros nunca habíamos vivido esta situación en Nueva York”, expresó un sacerdote de una iglesia católica de Queens.
Por otro lado, los maestros se quejan frente a las cámaras que hay sillas vacías en sus escuelas, que muchos niños lloran porque temen que al regresar a sus casas sus padres no estén. “Esa gente de Make the Road lo anima a uno, pero no pueden hacer nada. Tampoco hay gente colombiana ayudándonos, como sí hay dominicanos y ecuatorianos dándole una mano a sus paisanos. Yo estoy desesperada”, asegura Carmen.
Departamento de Justicia: “Como todos, tienen que ver al juez”
En un escueto comunicado dirigido a esta reportera, el Departamento de Justicia informó: “Los colombianos, como todos, tienen que ver al juez”. El 96% de todas las solicitudes de asilo están siendo rechazadas.
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