Es es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas
El encuentro Nacional de organizaciones sociales y políticas del pasado 11 y 12 de septiembre realizado en la ciudad de Bogotá, con más de 1500 delegados de todo el país, decidió que frente a toda la política que representa el gobierno fascista de Abelardo De la Espriella, que viola la soberanía, la democracia y los derechos, convocar, para oponerse a todas esas políticas regresivas, para el 14 de octubre, a una gran movilización nacional en todo el país, que muestre la inconformidad que tienen vastos sectores populares, sociales y políticos.
En dicho encuentro participaron el Comando Nacional Unitario conformado por las tres centrales obreras CUT, CGT y CTC y las dos confederaciones de pensionados, así como diversas organizaciones sociales de campesinos, indígenas, afros, diversidades sexuales, mujeres, jóvenes, estudiantes, trabajadores, agrupados en la Asamblea Nacional Popular y partidos políticos, como el Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, sectores que han venido desnudando esta política regresiva y fascista del gobierno de Abelardo.
Para ese momento ya se conocían suficientes declaraciones tanto del mismo Abelardo De la Espriella, como de su ministro de defensa, encaminadas a señalar, que no permitirían que hubiese bloqueos de vías por parte de manifestantes en la protesta social, puesto que había era que proteger los derechos a la movilidad y a que no se interrumpiera ninguna actividad, ni comercial, ni productiva.
El gobierno de Abelardo de la Espriella anunció el regreso del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), según confirmó el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora. Esta medida elimina la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), creada durante el gobierno de Gustavo Petro. Es decir, se confiesa de que frente a la protesta social, irían a actuar de la misma manera que actuó el gobierno de Iván Duque en el estallido social: represión, persecución, estigmatización, hasta llegar a que el uso de la fuerza excesiva de la policía, terminara asesinando a varios manifestantes y lesionando gravemente a muchos. Ahí está el asesinato de Dilan Cruz por el cual ya fue condenada la Policía Nacional y avanzan otros procesos penales y la pérdida de uno de sus ojos de cerca de 100 jóvenes.
Anunciada la movilización social, el gobierno de Abelardo, procede a proponer un proyecto de decreto que modifica el decreto 003 de 2021 que establece los protocolos en la protesta social y lo publica para comentarios el 30 de septiembre hasta el 4 de octubre.
Dicho proyecto de decreto se propone, actualizar los lineamientos del uso de la fuerza legítima y permitir la intervención policial ante actos violentos o bloqueos sin necesidad de agotar previamente las fases de diálogo y mediación.
Es decir, empiezan a prepararse en lo jurídico, cómo justificar acciones frente a la movilización social.
Y uno de los puntos más precisos en el proyecto de decreto, es que si la movilización social impide la movilidad o se interrumpen algunas actividades comerciales o productivas, le darían patente de corzo a la policía para actuar, sin el cumplimiento de los procedimientos y los protocolos, como son el diálogo en primera instancia con personas civiles, la persuasión, la disuasión, el diálogo directo con las autoridades locales, antes de hacer cualquier procedimiento de carácter policial.
Se dice entonces que cualquier obstrucción, interrupción, obstáculo o bloqueo de vías, se considera una acción no pacífica o que elimina otros derechos, como los de movilidad, de actividades comerciales o productivas y que por consiguiente se debe proceder por parte de la policía, de manera inmediata, sin necesidad de los protocolos de diálogo, mediación y disuasión. Es decir, represión de una.
Al respecto hay que decir que toda la normatividad nacional y la normatividad Internacional, de la OIT, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la ONU, establecen que la obstrucción o interrupción de vías o el bloqueo de vías, como se quiera llamar, es consustancial a la protesta y a la movilización social, pues esta se hace por las calles y carreteras, es decir por los espacios públicos cotidianos y normales y dado de que son un grupo grande de personas, pues obviamente que termina bloqueando algunas vías o incluso los propios manifestantes lo pueden determinar de esa manera.
Toda esa normatividad, señala que la acción de la protesta social por si misma, incomoda para llamar la atención y que mientras no se atente o no se ponga en riesgo a la salud y a la vida, deben permitirse y deben garantizarse. Interrumpir una vía no se considera un hecho violento y por tal motivo, no puede el gobierno empezar a prepararse, para reprimir esta protesta social pacífica que se está organizando para el 14 de octubre.
Pero más grave aún. Por diversos círculos del gobierno se viene comentando de manera reiterada de que lo del 14 de octubre está también animada y va a contar con la participación de grupos violentos al margen de la ley, de las disidencia y ya algunos medios de comunicación hacen eco de esas noticias y por consiguiente, para todos ellos, serán acciones terroristas, que justifican la la participación de la policía o incluso del ejército.
Los promotores de esta acción de movilización social del 14 de octubre se lee en sus declaraciones y se escucha por sus voceros, que dicha movilización será pacífica, en el contexto de las garantías que la Constitución y la ley ofrece para la protesta social.
No sobra advertir que en el estallido social, se hicieron múltiples denuncias de infiltrados por parte de agentes de la policía, vestidos de civil, que agredían a la policía, para que dicha policía procediera contra la manifestación. Y de esa manera le adjudicaban la responsabilidad a quienes protestaban.
La gran diferencia entre un gobierno demócrata y un gobierno fascista, es la actitud que se tiene frente a la protesta social. Mientras el gobierno demócrata de Gustavo Petro daba garantías, tanto a los que respaldaban al gobierno como también a aquellos que se oponian, como al uribismo y otros sectores políticos de la extrema derecha, ahora tenemos todo lo contrario. Un gobierno fascista que se prepara para declarar terrorista a quienes hacen parte de la protesta social y por tal motivo la autorización para reprimirlos y justificar toda esta acción de represión.
Postdata: A la calle el 14 de octubre contra el gobierno fascista de Abelardo que viola la soberanía, la democracia y los derechos, de manera masiva y pacífica.
También le puede interesar:
Anuncios.


