Opinión

La errancia de Luis Fernando Peláez

El artista antioqueño le suma a su arte una poesía especial, su mundo artístico es eterno porque propone un viaje sin destino

Por:
febrero 08, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
La errancia de Luis Fernando Peláez
Luis Fernando Peláez trabaja el tema de la errancia, crónicas del ser humano que se queda anclado mientras los otros toman rumbos propios

Luis Fernando Peláez es un artista antioqueño que le suma a su arte una poesía especial. Su mundo artístico es eterno porque propone un viaje sin destino. Primero, vinieron los horizontes marinos desde donde algún ser humano imaginaba las rutas de la nostalgia. Después sus obras continuaron con el mismo tema de la errancia. Son crónicas del ser humano que se queda anclado mientras los otros toman rumbos propios. La vida queda encapsulada en el enjambre de la espera imposible. Y, es verdad; el ser que se queda viviendo lo cotidiano  observa cómo ve  la vida diferente; la historia de siempre, la vida de  los que queremos irnos y dejar atrás  el pasado para descubrir el presente.

 

 

La vida postergada, la vida que sigue su rumbo mientras Luis Fernando Pelaéz insiste en ese recurso nostálgico del recuerdo. De un viaje imposible dónde queda la cotidianidad del presente continuo. Mientras tanto, la vida sigue con los cambios y los asombros del viajero, que se queda atrapado, la vida no es diferente. Las horas se confunden con el paso de los días y la memoria comienza a presentir un rumbo sin destino.

Luis Fernando Pelaéz presentó sus viejas maletas trabajadas como lienzos  que llevan impresos los recuerdos imaginarios de su melancolía. Maletas que son el símbolo de una condición errante. Imágenes conceptuales que manejan las condiciones humanas.

 

 

Como anota Willam Ospina sobre el trabajo de Luis Fernando Peláez: “Dimensiona su capacidad poética de lo que había sido agredido, convertido en deshecho”. O, como lo confirma, desde otro lado de la moneda, Manuel Mejía Vallejo: “Siempre la poesía emerge en estas crónicas de la errancia, donde deja su huella para el ardor de los ojos, para el descanso del color en todos los caminos, y en ellos el dominio de los materiales, su juego certero en el espacio, con el sueño, la soledad y el tiempo, que han logrado un mundo de misterio sobrecogedor”.

 

-Publicidad-
0
200
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
La tristeza acumulada

La tristeza acumulada

¿Cuál historia del arte en Colombia?

¿Cuál historia del arte en Colombia?

Jesús Soto, el más grande del arte cinético, era también músico

Jesús Soto, el más grande del arte cinético, era también músico

Fernando Botero: las batallas de una exposición

Fernando Botero: las batallas de una exposición

La épica del paisaje

La épica del paisaje

La felicidad domesticada

La felicidad domesticada

No he ido lo bastante lejos

No he ido lo bastante lejos

En el mundo en que vivimos

En el mundo en que vivimos