La agridulce despedida de Valledupar, mi tierra natal

La inseguridad, el caos y la corrupción en la que está sumida la capital del Cesar hicieron huir a este personaje

Por: Carlos Manuel
abril 26, 2019
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La agridulce despedida de Valledupar, mi tierra natal
Foto: Idaligomezmartinez - CC BY-SA 3.0

¡Gracias a Dios me pude ir de Valledupar! Eso fue lo primero que dije el día que llegué a Barranquilla, huyendo de la inseguridad y el caos en el que se encuentra mi terruño natal. La inmundicia que rodea este pedazo de tierra colombiana es inmensurable: desde policías que se pueden comprar fácilmente (con la suma apropiada equivalente a la acción cometida), pasando por atracadores que deambulan libres y que con ayuda de los policías se han vuelto prácticamente intocables, hasta llegar a los políticos que son una nueva raza mezquina de personas sin escrúpulos y valores morales que han hecho su credo engordar sus propios bolsillos y lo peor de todo es que lo vociferan a cuatro vientos sin que nadie haga algo con la excusa de que "hay recoger lo que invertí en la campaña".

Empecemos con los últimos, los políticos corruptos. Estas dos palabras, que en el pasado se consideraban distintas, hoy se vuelven redundantes, ya que no hay político que no esté untado o corrupto que no esté ligado a la política, exprimiendo como pueden al "Estado", que es otro grupo de corruptos a otro nivel. ¿Cómo es posible que Valledupar la manejen dos o tres familias? Y al decirlo estoy exagerando, ya que, como todos sabemos, esta ciudad y el departamento en general lo maneja una familia. Sus miembros manejan con hilos a todas las marionetas de la ciudad, mientras que la gran mayoría agacha la cabeza, voltea para otro lado, finge sonreír y vende su alma para evitar quedarse sin trabajo.

Ojo a todos, sáquense de la cabeza que los de arriba ayudan a la gente de Valledupar por su gran corazón. Esta es una falacia que nos han venido inculcando por años. Los políticos de la región no ayudan a conseguir trabajos o regalan dinero porque son buenas personas o quieren un puesto a la derecha del señor, es por simple economía: yo te doy algo y tú me das algo a cambio. Lo que quieren ellos son votos para poder seguir controlando los billonarios contratos de los cuales como mínimo le sacan el 10 por ciento y si están encompinchados con la persona la cual licitó y "ganó" el contrato, entonces estamos hablando de un porcentaje más alto. Si no me creen, investiguen un poco en los activos de los poderosos y se darán cuenta de que todo eso no se compra con un sueldo de servidor público.

Cómo me gustaría que las personas pasaran menos tiempo viendo el chisme del día en las redes sociales y se dedicaran a leer un poco más sobre los derechos que todos tenemos y cómo nos están usurpando, para ver si así todos nos despertamos y hacemos algo.

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