Hace exactamente 8 años, el 17 de mayo de 2018, en una investigación conjunta realizada entre La Policía Fiscal y Aduanera POLFA, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol DIJIN y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Productos Alimenticios INVIMA, presentábamos desde el puerto de Cartagena, la primera y más grande operación, desarrollada en Colombia, dirigida a desmantelar el sistema de economía criminal montado por el régimen de Maduro a través de las denominadas CLAPS, Centros Locales de Abastecimiento Productivo y Social.
Fueron 500 toneladas de productos, en 14 contenedores, avaluados en 200 millones de dólares, que habían sido ensamblados como CLAPS en la ciudad de Barranquilla, con artículos importados de contrabando desde México y Ecuador, varios de ellos vencidos, mezclados con veneno para plagas y sin el cumplimiento de los requisitos sanitarios y de salud requeridos y que serían trasladados por vía marítima desde Cartagena hacia Puerto Cabello, Venezuela. Las pesquisas adelantadas permitieron identificar que este no era el primer cargamento, por el contrario, se develó el modus operandi instalado en la Costa Caribe por Alex Saab a través de sus empresas fachadas, para evadir el control de las autoridades americanas y las sanciones derivadas de la lista OFAC contra el régimen venezolano.
Esta investigación se constituyó, en una significativa pieza procesal, que robusteció las actuaciones judiciales bajo el liderazgo de la Fiscalía, coadyuvando más adelante, con la colaboración de las agencias federales estadounidenses, a descifrar el entramado de corrupción y lavado de activos construido por Alex Saab para Nicolás Maduro, expuesto así, en la sustentación principal, realizada por la Fiscalía de los Estados Unidos ante el juez, al presentar los cargos contra Saab luego de su deportación la semana pasada a Miami.
Ahora Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, han negado la nacionalidad Venezuela de Saab, la misma que le fue otorgada en 2004 por el régimen para convertirlo en testaferro, inversionista, agente diplomático y ministro de Industria. Ahora, no solo en los Estados Unidos, sino también en Colombia, México, Ecuador e Italia, se reactivan nuevas etapas de investigación contra Alex Saab, consecuencia, de la única alternativa que le queda, que no es otra, que, cooperar con la justicia americana, aportando evidencia sustancial contra Nicolás Maduro, su régimen dictatorial y los negocios ilícitos con Rusia, China, Irán, Korea del Norte, Turquía y Nicaragua. Así como, toda la asociación criminal articulada y operada desde Colombia para el lavado de dinero.
Pero, la más reciente operación que involucra a Saab y que investigan las autoridades americanas, se relacionan con su condición de ministro de Industria y la explotación ilegal de las minas de carbón Paso Diablo y Mina Norte en el Estado de El Zulia, Serranía de Perijá. Las cuales estuvieron por muchos años paralizadas, siendo reactivadas a finales de 2024 con la llegada de Saab a esa cartera. La operación comercial se realiza a través de las firmas Carbozulia y Carboturven, una alianza estratégica de empresa mixta constituida entre la estatal venezolana y una corporación turca, vinculada a los acuerdos de comercialización realizados por Saab y país destino de la mayoría de mineral extraído, que luego es reexportado internacionalmente desde Turquía.
En Colombia la justicia se enfrenta a un desafío mayor, y para ello, podrá solicitar a EE. UU. material probatorio recaudado por más de dos décadas contra Alex Saab
En Colombia, también la justicia se enfrenta a un desafío mayor, y para ello, podrá solicitar a los Estados Unidos material probatorio recaudado por más de dos décadas contra Alex Saab, por ejemplo, los operadores de sus 46 empresas fachada, algunas de ellas en cabeza de Carlos Rolando Lizcano Manrique, hoy detenido en Venezuela. Los sobornos pagados en los puertos de Barranquilla y Cartagena para realizar múltiples transacciones de contrabando con las cajas CLAPS. Los dineros entregados a Piedad Córdoba para el financiamiento de sus campañas políticas en nuestro país y la utilización que hicieron de la empresa Monómeros de Colombia S.A. Sus relaciones de negocios con Carlos Gutiérrez Robayo, exconcuñado de Gustavo Petro y el sistema de lavado de dinero y recaudo operado en Europa con el uso de tarjetas bancarias de testaferros. El origen del dinero a través del cual canceló los honorarios “un billete largo” afirmó el candidato presidencial y quien fuera su “amigo” y más importante defensor en Colombia y Estados Unidos, a través de la firma De La Espriella Lawyers. Asimismo, los nuevos hallazgos sobre la filtración de información que produjo la fuga de Saab y su familia en un charter de Barranquilla a Caracas, ad portas de ser capturado en Colombia, y el concierto para delinquir alrededor de alias Boliche hoy detenido en los Estados Unidos por lavado de activos y corrupción, que también involucra a su abogado de la época, según las investigaciones del periodista Gerardo Reyes.
Y finalmente, se deberá establecer, según indican las fuentes de inteligencia, hasta dónde, sus misiones secretas, como agente diplomático especial de Venezuela, fueron utilizadas para realizar espionaje político, económico y militar a favor del régimen, particularmente en Colombia y Estados Unidos.
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