Estamos tan apegados a estas plataformas que, durante unos minutos, perdimos el rumbo de nuestras vidas

Los que crecimos en los ochenta vimos esta distopía en las películas de ciencia ficción. El futuro ha llegado, señores, y es una broma monumental. Apegados a los celulares, perdemos el rumbo si se caen Instagram y WhatsApp a la vez. Es casi una verdadera tragedia afrontar nuestras realidades, estar solos con nosotros mismos. La tragedia se hace peor en una contingencia como la que vivimos, apegados al teletrabajo, encerrados, preparándonos para el tercer pico de la pandemia en Colombia.

La caída generó un aluvión de comentarios en redes sociales que revelan los pocos recursos interiores que tenemos para afrontar algo tan difícil como es estar solos contra nosotros mismos:

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Anuncios.