Keynes, para un capitalismo pospandemia

Rescatemos las virtudes de su trabajo y construyamos a partir de su legado

Por: Henry David Cardozo Vesga
mayo 08, 2020
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Keynes, para un capitalismo pospandemia

John Maynard Keynes constituye uno de los exponentes más emblemáticos del pensamiento económico. A lo largo del siglo XX, distintos académicos, estadistas y analistas han estudiado y aplicado sus diferentes postulados en diversas partes del mundo. De independencia intelectual y convicciones humanas, su creatividad científica gobernó muchas de sus obras.

En su libro Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936) sienta las bases de una nueva concepción económica. Para el ecónomo británico, un sistema de libre mercado no se controla per se, tanto la oferta como la demanda no tienden a una regulación recíproca y mucho menos generada de forma espontánea. Según Keynes, el sistema capitalista no tiende al pleno empleo ni al equilibrio productivo.
Su interés por la gente antes que el arraigo hacia el capital lo llevó a rebatir algunos paradigmas clásicos de la economía ortodoxa. La mano invisible, la ley de Say, trickle down o laissez-faire conforman algunas de sus críticas. Desde el Estado, el gasto público no desarrolla un papel neutro dentro de la actividad económica, empero, su rol no es tanto de ingresos como eficacia de los mismos.

Keynes tenía un talento singular, como desarrollador en las negociaciones de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y debido a sus observaciones de la Gran Depresión Económica (1929) señaló un nuevo camino. Esto es, el gobierno y los mercados son complementarios más no excluyentes. Para él, de las crisis se sale con imaginación.

Su planteamiento es el siguiente. La propensión al consumo y la demanda agregada de los agentes económicos (mujeres y hombres de carne y hueso) coadyuva a una mejora gradual del aparato productivo en épocas de recesión, o de paso, en situaciones de crisis. La gente es el motor de la economía.

En dado caso, resulta factible invertir en infraestructura pública o sistemas de comunicación para posibilitar prosperidad tanto a los trabajadores como al país. Toda vez que los mercados competitivos puedan subsanarse. Incluye leyes de propiedad, subsidios y seguros.

Sin darse cuenta, poco a poco este autor elaboró un esquema de carácter benefactor. Dentro de su modelo abogó por la implementación de políticas proteccionistas y un fortalecimiento del Estado. A partir del periodo 1930 y hasta mediados de los años 70´, su ejecución concedió resultados con relativo éxito en varios lugares de occidente. La base de su modelo fue la acción gubernamental, una imagen de Estado presente traducido en bienestar.

Ahora en pleno siglo XXI y en medio de una pandemia, sus teorías económicas vuelven a destacar con fuerza. Sin embargo, ha transcurrido un siglo desde la primera economía posguerra, se ha modificado el sentido del tiempo y del hábitat. Con ello, los cambios sociales y las dinámicas culturales operan a nuevos ritmos. Eso sin mencionar los traumatismos del capitalismo.

Y esto último fue su catalizador, Keynes se opuso a la tradición capitalista vigente por más de 150 años. En su época funcionaba un sistema de división del trabajo basado en la propiedad privada de los medios de producción que no corregía sus propias fallas. De hecho, las agudizaba.

Actualmente se necesita algo igual de potente o efectivo para remplazarlo, su lógica utilitarista le impide conjurar los embates de una pandemia. No bastará con una idea brillante sobre cómo debería marchar el mundo tal como asevera Paul Mason. El pensamiento humano se basa en que las crisis son oportunidades para nuevas soluciones , el eje de la vida se funda allí. Entonces apremia buscar salidas, el coronavirus demuestra la fragilidad de la condición humana.

En entrevista de Berkshire Hathaway, el financista Warren Buffet, uno de los hombres más ricos del planeta lanzó algunas propuestas para aminorar las desigualdades de una crisis (nótese que la crisis llegó a ser tan permanente que, en vez de tener que ser explicada, es ella la que explica todo).

En primer lugar, apunta a una exención fiscal en los salarios más bajos. Las familias en plan de progresar no se pueden quedar atrás, situados en la mitad inferior de ingresos tienen rezagos respecto a las buenas nuevas, se debe abordar según rentas salariales. En segundo lugar, señala mayores impuestos para quienes tengan talentos peculiares. Es decir, fijar a los que por su talento y destreza se convierten en maravillosamente ricos como él, tales como músicos, deportistas u otras personalidades públicas. No suena mal, de hecho, afirma el analista bursátil, “tenemos recursos para hacerlo”. Esta última, obviamente, genera cierto rechazo entre sus colegas multimillonarios.

Este y otros planteamientos (como los de Thomas Piketty) deberían ser abordados o profundizados a fondo, Keynes fue un brillante teórico con un gran sentido práctico. No obstante, era un asiduo defensor del capitalismo industrial. Aplicar su modelo de antaño a rajatabla resultaría contraproducente. La realidad es compleja, destronar el capitalismo no siempre significa remover todos los obstáculos socio-económicos y todas las contradicciones en el desarrollo de las fuerzas productivas.

Cierto, la mano de obra dejó de ser analfabeta pero un salario ya no garantiza estabilidad y la preocupación por lo ambiental choca con su modelo. Además, la revolución digital posibilita una reevaluación de la economía misma. El sistema ha de repensarse.

Por tanto, rescatemos las virtudes de su trabajo y construyamos a partir de su legado. Hay quienes desean secundarlo. La pandemia solicita respuestas.

***
Canal Encuentro (2017). El Informe Kliksberg IV: John Maynard Keynes (capítulo completo). 

Giraldo, C. (2009). Finanzas públicas en América Latina: La economía política. Bogotá, Colombia. Primera edición. Desde abajo.

Keynes, J. (1943). Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Fondo de Cultura Económica. Primera edición en español.

López, J. (2019). Microcracia: política para hacer un país desde su gente. Madrid, España. Primera Edición, Clave Intelectual.

Mason, P. (2016). Postcapitalismo, hacia un nuevo mundo. Ediciones Paidós.

Nove, A. (2010). The economic of feasible socialism revisited.

Piketty, T. (2015). La economía de las desigualdades: como implementar una redistribución justa y eficaz de la riqueza. Argentina, Buenos Aires. Primera Edición, Siglo Veintiuno Editores.

Santos, B. (2017). Democracia y transformación social. Bogotá, Colombia. Siglo Veintiuno Editores.

Stiglitz, J. (1999). El papel del Estado en el desarrollo económico. Cuadernos de Economía, v. XVIII, n. 30, Bogotá, p.p 347-366.

Von Mises, L. (1986). La acción humana, tratado de economía. Madrid, España. Musigraf Arabi, cuarta edición.

Yahoo Finanzas. (2020). Las dos ideas de Warren Buffet para acabar con la desigualdad.

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