Angy Pérez habló en Más Allá del Silencio sobre el feminicidio de Karen Canelo y Elizabeth Giraldo en Yumbo. Reveló amenazas, cómo ayudó a ocultar los cuerpos y respondió a las acusaciones que la señalan como coautora.
El 19 de agosto de 2022, Karen Canelo, de 21 años, y Elizabeth Giraldo, de 17, salieron de Yumbo hacia el barrio Brisas de Mayo, en la comuna 20 de Cali. Nunca regresaron. Lo que comenzó como una desaparición terminó convirtiéndose en uno de los crímenes más escalofriantes del Valle del Cauca. Ahora, en una entrevista exclusiva con el periodista Rafael Poveda en el pódcast Más Allá del Silencio, Angy Pérez, señalada por uno de los condenados como pieza clave en el crimen, entregó su versión de los hechos.
“Vi un cuerpo en la sala, en la cocina”, relató con la voz distorsionada y el rostro cubierto. Según su testimonio, fue obligada bajo amenazas a participar en la ocultación de los restos de las jóvenes.
El hallazgo que destapó el horror
Un día después de la desaparición, vecinos de Brisas de Mayo pidieron a la empresa de servicios públicos inspeccionar una alcantarilla ante el riesgo de desbordamiento por lluvias. Durante la revisión encontraron restos humanos: partes de un útero y una blusa color aguamarina. En principio creyeron que eran restos animales. No lo eran.
La investigación condujo a la captura de John Michael Lenis, de 21 años, quien confesó haber asesinado y descuartizado a las jóvenes. Fue condenado a 54 años y 6 meses de prisión. Su padre, Germán Ñáñez, recibió la misma pena tras ser señalado como coautor, aunque él insiste en su inocencia.
En una primera entrevista con Más Allá del Silencio, Lenis aseguró que no actuó solo y señaló a Angy Pérez, su expareja, como la persona que lo ayudó a desmembrar los cuerpos. Esa afirmación abrió un nuevo capítulo.
Angy Pérez sostuvo ante Rafael Poveda que su participación se dio bajo coacción. “Si yo no le ayudaba, él atentaba contra mi familia. Mi debilidad era mi bebé”, afirmó. Según su relato, la noche del crimen fue citada con el pretexto de arreglar un teléfono. Horas después, ya en la vivienda, asegura haber visto los cuerpos sin vida.
“Tenía guantes, cinta… ya tenía todo listo”, contó. Detalló que los restos fueron introducidos por una alcantarilla interna y que las extremidades fueron envueltas en sábanas y depositadas en bolsas negras para luego llevarlas a una góndola de basura a dos cuadras del lugar.
Durante casi dos meses, Angy guardó silencio. “Pensé muchas veces en llamar a la policía, pero el miedo me ganó”, dijo. Fue hasta que un investigador la confrontó con declaraciones de Lenis que decidió contar lo ocurrido. “Ese día no aguanté más. Sentía un nudo en la garganta”.
Sin embargo, la Fiscalía sostiene otra versión: que ella disparó contra una de las víctimas y apuñaló a la otra. Angy lo niega de forma categórica. “Nunca he cogido un arma. Eso es totalmente falso”.
Por su parte, Germán Ñáñez, también entrevistado por Rafael Poveda, rechazó cualquier participación. Aseguró que su vivienda tenía dos pisos independientes y que los hechos ocurrieron en el primero, donde él no residía. “No tengo velas en ese asunto”, afirmó, calificando su condena como un “falso positivo judicial”.
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