Iván, el grande

"Hay dos cosas que nunca han terminado de crecerle a Duque y el país entero sabe cuáles son: ¡la vanidad y su voluptuosidad!"

Por: Julio Macott
mayo 04, 2021
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Iván, el grande
Foto: Twitter @infopresidencia

No sé exactamente dónde el doctor Álvaro Uribe conoció al entonces joven Iván Duque y lo sedujo políticamente. Fue algo fulminante. Formaron entonces un binomio perfecto, porque las cualidades de los dos eran complementarias, quiero decir, que Uribe tenía ideas, pero no sabía escribirlas o le daba pereza hacerlo y a Duque le pasaba exactamente lo contrario. Esa asociación fue altamente benéfica para los dos, pero más para Iván Duque que, del brazo paternal de Álvaro Uribe, escaló desde el Senado a la presidencia: una posición en que su bohemia y exagerada vanidad había soñado.

En el Senado se hizo conocer como un orador plausible y grandilocuente y como un locutor sin segundo. Como una rutilante estrella de rock. Siempre que lo oigo hablar lo comparo con Caruso, porque aunque no conoció a Caruso, sé que a todas las personas con bella voz las comparan elogiosamente con él.

Iván Duque asumió la presidencia con tantas ganas como dificultades. Dificultades que se intensificaron: el país está peligrosamente cargado de electricidad como la atmósfera cuando se acerca una tormenta tropical. Y qué tormenta. El prestigio del gobierno Uribe-Duque ha llegado al sótano. Las elecciones presidenciales están próximas y las grandes mayorías uribistas se han dividido radicalmente.

Los del Pacto Histórico han aprovechado hábilmente ese antagonismo no ahorrando para ello ningún recurso por duro que fuera; se preparan para conquistar el poder.

El partido de gobierno se ha dolido en lo más hondo de su afecto, culpan a Iván de ese injusto descalabro al partido cuyas consecuencias se apreciarán en toda su magnitud en el 2022.

Iván Duque es joven, se deja guiar por los impulsos más que por el raciocinio.

Lo admiraron y él se encargó de defraudar esa admiración. Hoy me recuerda una de esas rocas adustas, desnudas, desafiantes, que veía yo de muchacho en las tierras desoladas de El Viso y en la cima de las cuales, en una grieta, como un milagro de la naturaleza, nace de pronto una flor. Iván Duque, digo, es una de esas rocas y su inconmensurable, su desenfrenado amor a sí mismo, es la flor.

-.
0
200
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Duque se gana la aprobación de la gente frente a la pandemia

Duque se gana la aprobación de la gente frente a la pandemia

Asesinato de Álvaro Gómez H. en manos de una dura exfiscal de Justicia y Paz

Asesinato de Álvaro Gómez H. en manos de una dura exfiscal de Justicia y Paz

Nota Ciudadana
Colombianos, ¡bienvenidos al pasado!

Colombianos, ¡bienvenidos al pasado!

Nota Ciudadana
La reculada de Duque que dañaría a Santurbán para siempre

La reculada de Duque que dañaría a Santurbán para siempre