Esta fiesta tiene sus alegrías pero algunas penas también

Concesiones y negociaciones es lo que viene para el nuevo gobierno. Varias políticas sobre el agro tendrán que ser parte de ese gran pacto nacional

Por: Jorge Baquero Monroy
junio 23, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2orillas.
Esta fiesta tiene sus alegrías pero algunas penas también
Foto: Leonel Cordero

Hace unos días se desarrolló una excelsa mesa de discusión académica sobre la implementación del Acuerdo de Paz en Colombia, esta mesa estaba conformada entre otros académicos por el profesor Andrés Felipe Mora de la Universidad Javeriana; el profesor José Francisco Puello Socarrás de las Escuela Superior de Administración Pública ESAP, y el ex comisionado del informe del conflicto armado y sus víctimas, el doctor Sergio de Zubiria Samper. 

En el transcurso de la argumentación emergieron diferentes razones por la cuales la implementación del acuerdo final de paz está herida de muerte, sin embargo, uno de los vasos comunicantes más grandes que saltaba a la vista fue la transformación inconclusa del campo colombiano, la cual no fue posible en estos 5 años de implementación del acuerdo final de paz al fracasar la Reforma Rural Integral, el Programa Nacional Integral para Sustitución de Cultivos Ilícitos y el Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial.

Es necesario comprender que la transformación del campo colombiano pasa por varios actores: las fuerzas militares, los funcionarios estatales, la banca rural, los campesinos y la clase terrateniente. 

|Le puede interesar: Qué va a hacer Petro con los 10 millones que votaron por Rodolfo Hernández

Esta última ha sido históricamente la dueña de la tierra en Colombia, a su vez, a lo largo del tiempo ha tenido dolientes en el congreso de la república y se ha opuesto de manera sostenida a la reforma agraria en Colombia. 

Foto: Archivo

Además, han mantenido sus privilegios por medio del uso de la violencia, en suma los terratenientes son un factor real de poder en Colombia y aunque cueste admitirlo, la paz requería ser negociada con ellos. 

Entre otras cosas, en el pasado reciente esta clase fue la más comprometida con el voto “antipetro” y en épocas de eclosión del paramilitarismo parte de la clase terrateniente consiguió mantener sus privilegios con el uso de la violencia, en específico: desplazando campesinos, oponiéndose a la restitución de tierras, e impidiendo la transformación del campo.

Así mismo, la clase terrateniente, la cual está conformada por ganaderos, palmeros y arrendadores de la tierra para actividades primarias, es posible decir que se encuentra cómoda dentro del Centro Democrático, se ha opuesto férreamente desde un principio a las conversaciones de paz en la Habana, al acuerdo final de paz y, por supuesto, a su implementación. 

En este sentido, el Partido Político Centro Democrático al ganar la gran mayoría de elecciones en Colombia ha logrado darle mucho protagonismo a las pretensiones terratenientes, tal vez ello se una de las razones por las cuales el Acuerdo Final de Paz actualmente se está desarrollado desde el Estado colombiano en una suerte de “simulación” y con mucha deslealtad de lo pactado hacia los excombatientes, como bien lo retrata el doctor en ciencias económicas Jairo Estrada.

Por supuesto es necesario aclarar que, en las más recientes elecciones parlamentarias, el Centro Democrático fue el gran perdedor, por ende, en los próximos años tiene muy pocas posibilidades de lograr “mover” el congreso de la república y cualquier ganador de las dos campañas presidenciales que están en segunda vuelta, le dará poco “juego” electoral y burocrático.       

Sin embargo este servidor piensa que el Centro Democrático es un partido político con mucha posibilidad de reencauche en el año 2026. 

Por un lado, en el caso de la presidencia de Gustavo Petro, el partido Centro Democrático aplicará una oposición a ultranza y eso le dará muchos simpatizantes en el futuro. 

Por otro lado, si Rodolfo Hernández hubiera ganado la presidencia, el Centro Democrático tarde o temprano se deslindaría del “Ingeniero”: al parecer, se aman de una manera no correspondida. Uno y otro sector espera mucho más de su aliado político, al mismo tiempo que se tienen una desconfianza absoluta. 

Haciendo énfasis en lo anterior, el pasado 11 de junio se publicó la última fotografía sobre las elecciones presidenciales en Colombia, esta encuesta realizada por la firma Yanhass mostró en primer lugar al candidato del Pacto Histórico con una intención de voto del 45%, mientras que en segundo lugar aparece el candidato Rodolfo Hernández con un 35% de la intención de voto. 

Aunque fue por un margen mucho más estrecho, el programa de gobierno que ganó el pasado domingo 19 de junio fue el de la transición energética, el fortalecimiento de la educación pública y regional, la abolición del sistema de pensiones como hoy se conoce, la transformación del campo colombiano y varias propuestas que siguen esta línea argumentativa: “la política de la vida”. 

En honor a la verdad, con respecto a esta victoria de Gustavo Petro, hay dos condiciones sumamente relevantes que no están siendo observadas con objetividad: 

En primer lugar, la encuesta en mención muestra un 13% de indecisos que votarían en blanco, por ende, estos electores que en principio se apartan de las dos campañas pero pudieron cambiar su posición el día de la segunda vuelta presidencial. 

En segundo lugar, para que el programa de gobierno del Pacto histórico sea llevado a cabo, es necesario negociar y acceder a parte de la agenda terrateniente

De lo contrario, este país se debe preparar para que la violencia terrateniente reviva con toda su fuerza, pues esta clase social va a luchar con todo lo que tiene para mantener sus privilegios.

Dicho lo anterior, una de las grandes concesiones que tendrá que ejecutar el Pacto Histórico estará centrada en la realización de una tenue reforma del campo colombiano, evitando de esta manera, una gran transformación del mundo rural. 

De allí nacerá una de las grandes frustraciones que tendrán los adeptos y votantes del gobierno progresista, muchos de ellos se sentirán engañados y hasta traicionados, pero este es el camino menos espinoso que tiene el progresismo para que en estos cuatro años, la violencia se desescale…qué pena les daño la fiesta.

-.
0
El declive de Hernán Zajar, el gran diseñador de las reinas

El declive de Hernán Zajar, el gran diseñador de las reinas

María Cecilia Botero, la petrista que no necesitó de RCN y Caracol para poder vivir

María Cecilia Botero, la petrista que no necesitó de RCN y Caracol para poder vivir

La vida de Alvaro Uribe en su casa-finca de Rionegro

La vida de Alvaro Uribe en su casa-finca de Rionegro

Los siete comandantes de las Farc pagarán penas pero no cárcel

Los siete comandantes de las Farc pagarán penas pero no cárcel

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus